Pablo García

Nacional - 31.01.2012

Fomento instará a Renfe a liberalizar cuanto antes el transporte de viajeros

En su empeño por ahorrar, el Ministerio de Fomento, dirigido por Ana Pastor, está buscando nuevas vías de ingresos. Y una de las empresas públicas que más ingresos necesita es Renfe, sobre todo después del recorte de 200 millones de euros anunciado por el PP a finales de 2011. Así, el Gobierno está intentando que la nueva directiva ferroviaria acelere la liberalización del servicio de viajeros, según ha podido saber este medio.

En su empeño por ahorrar, el Ministerio de Fomento, dirigido por Ana Pastor, está buscando nuevas vías de ingresos. Y una de las empresas públicas que más ingresos necesita es Renfe, sobre todo después del recorte de 200 millones de euros anunciado por el PP a finales de 2011. Así, el Gobierno está intentando que la nueva directiva ferroviaria acelere la liberalización del servicio de viajeros, según ha podido saber este medio.

Se trata de una vieja historia que vuelve a ser desempolvada: hace dos años que se viene hablando de la liberalización del servicio. En 2010, el entonces titular de Fomento, José Blanco, habló de “preparar a Renfe para poder competir en un mercado cada día más abierto”. De hecho, desde aquel año tendría que haberse liberalizado el servicio, de acuerdo con las directivas de la UE. España está en situación de prórroga.

De producirse –algo que no está tan claro según otras fuentes consultadas-, se trataría del tercer paso que da Renfe en aras de la liberalización. En 2003, ésta llegó a los transportes de mercancías (aunque la primera operadora privada llegó en 2006); y en 2004 se produjo la segregación del sector exigida por Bruselas: por un lado se creó la empresa pública responsable de la gestión de las redes, Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), y por otro se mantuvo con el nombre de Renfe Operadora la división de transportes.

Monopolio francés y alemán

Quienes dentro de Renfe no lo ven claro argumentan, sobre todo, dos puntos. En primer lugar, ni Francia (Société Nationale de Chemins de Fer) ni Alemania (Deutsche Bahn) han escindido la gestión de infraestructuras de la rama de transportes, lo cual hace la vida imposible a la competencia. Ambas mantienen el monopolio estatal. En segundo lugar, la apertura del mercado en el caso de los mercancías no ha funcionado como se había previsto.

En cualquier caso, la idea de Fomento es recaudar más en una empresa estatal a la que le aguarda un drástico tijeretazo. Actualmente, el ferrocarril español se encuentra en un proceso de internacionalización sin parangón, con contratos y presencia en concursos en Arabia Saudí (el AVE a La Meca), Brasil, Rusia y Reino Unido. Según publicó ayer Cinco Días, Ana Pastor ha pedido al presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, que siga mirando al exterior.  

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