lunes 28 de julio de 2014

Desde la heterodoxia

El gobierno Rajoy, el nuevo camarote de los hermanos Marx

Juan Laborda (19-06-2012)
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El gobierno de Rajoy en solo seis meses ha demostrado que carecía de una hoja de ruta para enderezar los problemas económicos y sociales que devoran nuestra querida España. La verborrea, la improvisación y, sobre todo, la ignorancia supina sobre los males económicos que afligen a nuestro país, son las señas de identidad del nuevo camarote de los hermanos Marx en que se ha convertido el ejecutivo de Rajoy. Y ya ni hablemos de principios, donde dije digo, digo Diego, y no se preocupen, si no les gustan tengo otros. Pero ¿no se dan cuenta que al final igual tenemos que pedir ayuda para pagar las nominas?

Todas las reformas y medidas económicas que han propuesto y aplicado hasta ahora han sido papel mojado a la semana de su publicación en el BOE. A pesar de ello, los ambientes políticos, económicos, y periodísticos dominantes que jaleaban al nuevo gobierno nos siguen aburriendo con planteamientos y razonamientos económicos pérfidos. Su última ocurrencia es que el BCE nos debe salvar. Lo peor para nuestra querida España es que son estos argumentos los que guían la política económica de Rajoy.

No es de extrañar, por lo tanto, que los actuales dirigentes políticos españoles, al igual que los anteriores, estén totalmente despistados, más aún cuando realmente creían que sus recetas eran las correctas, aquellas que el mercado debería valorar y premiar. Como no ha sido así, surge la improvisación, el desánimo, y el desasosiego. Hace tiempo propuse a los actuales gobernantes, como también hice con los anteriores, discutir y poner en cuestión ciertos “mitos” derivados de la aplicación elemental de sus argumentos económicos, y a partir de ahí reaccionar y cambiar.

Todas las reformas Rajoy, papel mojado

La Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2012, junto a las medidas urgentes para la corrección del déficit público de finales de 2011, la reforma del mercado laboral, y la reforma del sistema financiero, supusieron los pilares básicos de la política económica del nuevo gobierno. En el mejor de los casos eran fruto de una tremenda improvisación, y de un profundo desconocimiento de cuál es el problema real de la economía española. Y como tal acabaron siendo papel mojado.

A la semana de presentar el nuevo presupuesto hay que restar 10.000 millones más. Tras la primera reforma financiera Guindos llega una segunda, y cuando aún estaban los dos grandes partidos políticos de nuestro país pactando esta segunda reforma financiera, nos tiene que rescatar. Tras negar y mentir sobre el rescate de nuestro sistema bancario, que supone una socialización en toda regla de las pérdidas privadas de unos depravados, el señor Rajoy se da cuenta que la aplicación del mismo contamina la deuda soberana. ¿Alguien de su equipo económico le hablo del rescate de Irlanda? ¿Alguien le detalló el incremento de deuda pública y el aumento del déficit en que iba a incurrir España por acudir al Mecanismo Europeo de Estabilidad? Me temo que no.

Pero lo peor son las consecuencias de tanta chapuza. El crecimiento económico en 2012 entra en caída libre, hay una reducción neta de empleo en lo que llevamos de ejercicio de casi 655.000 puestos de trabajo a tiempo completo, las rentas salariales descienden de manera imparable, y además se hunde la riqueza. Todo ello se traduce en un aumento sin parangón de los índices de pobreza. En este contexto da igual cual es el coste neto de la deuda, en máximos desde la creación del euro; al no haber crecimiento económico la expansión de la deuda es explosiva e insostenible.

Falsedades de los argumentos económicos del equipo Rajoy

El gobierno aún no ha entendido lo que es una crisis de deuda privada. Si el problema de la economía española, como el del resto de países occidentales, es la deuda privada, y como corolario la insolvencia bancaria, por qué narices se opta por restricciones fiscales o ajustes salariales. Por cuestiones dogmáticas, ya que el reconocimiento de que el problema actual de la economía es la deuda privada y la insolvencia bancaria supondría poner de manifiesto el vacío intelectual y el escaso soporte empírico de la mayoría de las teorías macroeconómicas y microeconómicas bajo las que las élites políticas y económicas actuales se educaron. Pura cuestión de supervivencia. Sin embargo, tendrán que reciclarse.

En la actual crisis económica, la flexibilidad de precios y salarios que tanto cacarean en el entorno de Rajoy es desestabilizadora. En vez de ayudar a enderezar la economía hacia el pleno empleo, en realidad reduce la demanda efectiva (paradoja de costes). La economía es dirigida por la demanda y no por las restricciones que dependen de la oferta.

Es totalmente falso que un aumento del ahorro público y privado genere un aumento de la inversión y actividad económica, y baje los tipos de interés. Al revés hunden la actividad económica, disminuyen los ingresos fiscales y las rentas de empresas y familias. Como corolario surgen dudas sobre la solvencia final de nuestra economía (paradoja del ahorro). Aún sigo sin entender el apoyo de la CEOE a la política de austeridad, supone que no tienen ni idea de cómo se forman los beneficios empresariales.

Es total y absolutamente falso que el aumento de las provisiones bancarias suponga un saneamiento de las entidades financieras. El ejecutivo Rajoy, al igual que el gobierno de Zapatero, ha confundido saneamiento con requisitos de capital. Sólo se sanearán las entidades financieras cuando saquen los activos tóxicos del balance y sean la gerencia, los propietarios y los bonistas quienes paguen los platos rotos. Por cierto, ¿quiénes fueron los avispados que vendieron al anterior y al actual ejecutivo las fusiones frías y todo el entramado alrededor de los famosos préstamos “cocos”?

Al final, señor Rajoy, va a resultar que Groucho Marx tenía razón: "la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados."

Autor

Juan Laborda

La actual crisis económica ausculta algo trascendental que no se debate en los medios. Se trata del vacío intelectual y del escaso soporte empírico de muchas teorías macro y micro que se imparten en las universidades y se engullen como dogmas de fe. Tras ser economista y estratega jefe de varias entidades financieras, alguien ha tenido la ocurrencia de ponerme un blog; con él aspiro a irrumpir en los cafés, las facultades y las porfías entre enemigos reconciliables para evidenciar las carencias de las teorías dominantes.

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