De cara - 22.06.2012

La broma de Arbeloa como mejor de Europa

Una enigmática coctelera estadística que ofrece la propia UEFA en su página web asegura que Arbeloa está teniendo un rendimiento magnífico en esta Eurocopa. El mejor lateral derecho del torneo, el español más determinante ante Croacia, el quinto en lo que va de competición. Lo justifican en un supuesto cálculo que mide el impacto de cada futbolista en su equipo en función de sus pases, sus disparos, sus robos, sus entradas, sus paradas y la dificultad del adversario. Y en base a esa presunta fórmula mágica tratan de convencer al respetable de que, pese a lo que sus ojos han visto y sufrido, los tozudos números sentencian que Arbeloa ha jugado muy bien, mejor que nadie. Tanto que lo ascienden a un once ideal de la primera fase en el que por ejemplo no cabe ni aparece Iniesta.

La tentación inmediata es acudir a un juzgado de guardia. O al menos despreciar el dato, regresar a la certeza de que la estadística en el fútbol es un detalle residual, y reírse. Pero en el fondo tal vez convenga más afrontarlo y llevarlo a la reflexión. Que Arbeloa fuera el jugador de mayor impacto en el último partido sería un buen argumento para explicar por qué La Roja jugó como jugó y no gustó a nadie (aduladores aparte). Que participe tanto, y eso se detecta a la legua, procede de que siempre es el jugador español más libre, el menos atendido por el rival, que prefiere poner la atención y buena parte de su personal encima de otros, Iniesta mismo. Otra cosa es que el madridista sepa aprovechar esa falta de vigilancia, que no es el caso a tenor de sus controles, sus centros, sus regates o sus remates.

También es Arbeloa el defensa con más intervenciones en el área rival en lo que va de torneo. Luego por mucho que Del Bosque le arrope a la voz de "es un defensa que defiende, que es lo primero que tiene que hacer", los números delatan que por el espíritu ofensivo de España, por la extraña geografía de sus actuales alineaciones (sin nueve y sin extremos) y por el conservadurismo del rival, a Arbeloa le toca atacar y mucho, crear. Y eso desnuda sus limitaciones. Definitivamente chirría en un equipo de corte tan técnico, desentona en calidad. No es culpa suya, porque realmente cumple con lo que le dicen y lo da todo sobre el césped, pero no llega a la estatura futbolística de la mejor selección del mundo (al menos hasta hace un rato). Los pulmones le dan para abarcar ese costado derecho que se le ha concedido en exclusiva (mientras la parte capital del equipo vive hacinada en la zona del pivote), pero la técnica no tanto. Y aún así Del Bosque, natural como él de Salamanca, le pone.

"Quizás esta estadística pueda servir para que la gente me valore algo más", comenta resignado quien sabe que, pese a su indiscutible profesionalidad, su juego despierta insatisfacción y reproches. Pero no lo conseguirá. Sus números personales, unidos a los de la propia España, que domina todas las estadísticas positivas del campeonato, invitan a no tenerlos en consideración. Porque las sensaciones (y el fútbol es más sensibilidad que otra cosa), no cuentan una realidad tan bonita de la selección. O precisamente no la cuentan porque los números y su principal protagonista son los que son. Arbeloa defiende correctamente, pero ataca de forma limitada y no enriquece la posesión (que es de lo que vive este equipo). Así que si realmente, como establece la computadora, es el jugador más influyente de La Roja, esto pinta mal (mal sobre todo al mirarse en el espejo de la campeona de la última Eurocopa). Aunque visto de otra forma, si la comparación es con los demás equipos y Arbeloa es científicamente el de mejor rendimiento de los de su puesto, la cosa promete para España.

 

Autor

José Miguélez

Voy en dirección contraria por el periodismo deportivo desde finales de los ochenta. O antes, porque ya en el colegio miraba, sentía, preguntaba, discutía, provocaba y sospechaba. Y así seguí allá donde estuve: EFE, Ya, Onda Madrid, El País, Cope, Marca, Público, ABC Punto Radio, Sportyou… Huyo a la carrera de las posiciones de conveniencia y soy muy dado a pensar mal. Analizo comportamientos no la bandera de quien los tiene. Me quejo mucho y desconfío, sí, pero siempre (o eso intento) con honestidad, coherencia y de cara. Tengo un gusto concreto y mi propia subjetividad.

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Top 3 Comentarios más votados

  • #4 gorkalimotxo

    Arbeloa está siendo el peor jugador de la selección con diferencia. No...

  • #3 georgeorwell

    a mi Alvarito me parece un crack. Pero más importante que eso es que no hay...

  • #1 frank_reagan

    Arbeloa estuvo mal el primer día, pero bastante bien los dos siguientes. Es un...