lunes 1 de septiembre de 2014

Europa, parque temático

Los problemas sí son para el verano

Vicente Benedito (26-06-2012)
  • aumentar tamaño del texto
  • reducir tamaño del texto

Últimos posts

Aquél verano del 36 en Madrid en el que se desarrollaba la obra de Fernando Fernán Gómez “Las Bicicletas son para el verano”, reflejaba con una acertada sensibilidad como la sociedad madrileña se adaptó, cada uno como pudo, a los difíciles momentos que atravesaba como consecuencia del inicio de la guerra civil española.

Cuando llega el verano parece que hemos de aparcar los problemas, o enviarlos también de vacaciones, en la confianza de que cuando regresemos a nuestros quehaceres cotidianos, tras el siempre merecido descanso, o aquellos se hayan resuelto solos, cosa que nunca sucede, o volvemos con reforzadas energías para afrontarlos de nuevo.

Pero la política del avestruz, de esconder la cabeza para sentirnos ajenos a los problemas, no soluciona nada. Todos, somos conscientes de que siguen ahí. Aun cuando quienes si puedan tomar vacaciones sean los grandes y alarmistas titulares de prensa. A pesar del estéril esfuerzo de nuestros políticos en confundirnos con el anuncio de hipotéticas, y no verdaderas, soluciones, todos sabemos que tenemos el “armario lleno de cadáveres" y que el verano no los va a hacer desaparecer. Los graves y difíciles problemas que tenemos, y los que vayan surgiendo por el camino, habremos de afrontarlos más pronto que tarde. Por ello, cada uno desde nuestras propias responsabilidades tenemos que exigir, repito, exigir, a nuestros politicos que nos pongan encima de la mesa soluciones claras. Porque, a pesar de nuestras dudas y de nuestra intranquilidad, para eso están ellos, y, sobre todo, para eso estamos nosotros para recordárselo.

Por tanto señores políticos, “los problemas sí son para el verano”, y si aquella sociedad madrileña del verano del 36 supo hacer frente al momento, Vds. han de predicar con el ejemplo  para que la crisis de confianza que sufre España desaparezca. Éstas son algunas cuestiones sobre las que habrían de reflexionar durante sus próximas vacaciones:

Mejora de la recaudación

Es necesario incrementar la recaudación, pero se empezó de manera equivocada incrementando el IRPF y el IBI, cuando lo que tenía que haberse revisado es la imposición indirecta: el IVA. Y si el IVA estuviese siempre incluido en el precio, no cabría este doble juego de la evasión vs facturación, En esta coyuntura debe fomentarse el consumo gravando la imposición indirecta y no la directa, por lo que un IVA bien gestionado sería la mejor solución. Ha llegado a mis manos un informe relativo a los ingresos del Sector Público sobre el PIB en 2011 y he pensado que me gustaría compartir con Vds. una serie de medias verdades a las que por desgracia nos estamos impasiblemente acostumbrando. En dicho informe se dice que en España se recauda poco ya que nuestro porcentaje de recaudación sólo alcanza el 35,1%, siendo la media de la Zona Euro (15 países) del 45,4% y la del conjunto de la Unión Europea (27 países) del 44,6%. Además nuestro porcentaje es el mas bajo de toda la Unión, siendo el más alto el de Dinamarca con el 56%.

Pues bien para mí este dato es una media verdad porque tiene que ser matizado, no sólo por compararlo con lo que se recibe a cambio, en cada caso, sino, lo que es mas importante, por esclarecer de donde vienen fundamentalmente esos ingresos. En nuestro país siempre son los mismos los que soportan el peso de los impuestos y sus recurrentes subidas: los trabajadores por cuenta ajena. ¿Y ello por qué? Porque es lo más fácil. Sólo como aperitivo señalaré algunos ejemplos sobre la forma de disminuir la carga tributaria del asalariado:

a.- Mayor seguimiento de los ingresos empresariales y profesionales
b.- Mayor control del sistema de módulos evitando regímenes de tributación que potencialmente generen fraude.
c.- Preparar a la Administración para comprobar las contabilidades teniendo en cuenta los lugares (extranjero) donde puede guardarse la documentación de acuerdo con la nueva legislación vigente.

Estas pequeñas acciones, entre otras, podrían aliviar la carga tributaria del asalariado, que no deja de ser la persona más controlada y comprobada en vía gestora por la Administración. Los medios humanos y materiales utilizados en estas labores deberían dirigirse al seguimiento real de las actividades empresariales y profesionales hasta conseguir que la media nacional de la renta (al menos la declarada), quede más o menos igualada entre empresarios y profesionales.

Y recordemos que si sumamos la tributación estatal, local y autonómica, así como las innumerables tasas por servicios, que ya deberían estar pagados con los impuestos, tenemos un abanico de tributos realmente desorbitado.

Saneamiento bancario

En esto, más vale tarde que nunca. Se ha venido reiteradamente sosteniendo en los últimos años que teníamos el sistema financiero más sano del mundo. Sonreíamos con cándida maledicencia, y sacando ridículo pecho cuando otros países de la Unión Europea, y de fuera de la Unión, saneaban sus bancos con ayudas públicas en los años 2008 a 2010, con cifras ciertamente importantes en comparación con su PIB. Así lo hicieron Holanda (14,1%)  con cerca de 84.897 MM; Alemania (12,2%) en cuantía de 313.638MM; Bélgica (7%) con una cifra de 25.781 MM; Reino Unido (6,8%) por importe de 118.122 MM; Grecia (6,1%) con una cifra de 13.120 MM o EE.UU (5,3%) llegando a 574.086 MM. Como siempre, España ha tenido que reconocer, tarde y mal, lo que desde hace tiempo se nos advertía que teníamos que sanear: el sistema financiero. Así todos esos países nos llevan ventaja e, incluso, cuando algunos de ellos ya han devuelto cifras significativas, nosotros estamos esperando el necesario “Guindos 3” que unido a la tasa de morosidad esperada del sistema financiero, a final del 2012 (11,8%), y a los activos dañados a igual fecha, (18,4%), harán difícil que el crédito fluya a la economía real. Y ¡ojo! con estos datos las necesidades de saneamiento pueden situarse por encima de los 60.000 MM de Euros.

Política Energética

El precio de la electricidad viene dado por los costes de generación de la energía que vienen fijados principalmente por el precio del petróleo (≈ gas), el precio de los derechos de CO2 y la hidraulicidad del año. Así como de los costes de la retribución al transporte y distribución de electricidad. Pero también de los costes no directamente asociados al suministro eléctrico, como las primas a las energías renovables, la compensación del sistema extrapeninsular, la moratoria nuclear, el propio servicio de la deuda tarifaria pasada o el coste de la estrategia de ahorro energético, etc… El déficit de tarifa es la diferencia entre los costes y los ingresos (los precios regulados de la electricidad, es decir, la tarifa eléctrica) del sistema eléctrico.

Cuando se produce un desajuste entre los costes reconocidos en la tarifa eléctrica, lo que mensualmente pagamos en nuestro recibo de la luz, y los costes reales en los que incurre el sistema, porque los costes de producción de la electricidad que consumimos son mayores, se genera déficit tarifario. La diferencia entre lo que cuesta la electricidad y lo que pagamos genera una deuda con las compañías eléctricas que asume el conjunto del sistema y se paga a lo largo de los años siguientes mediante la propia tarifa de la luz y con intereses. Es una hipoteca que nuestros Gobiernos asumieron en nombre de los consumidores, sin que éstos lo supieran y que mensualmente se les cobra.

Los consumidores no saben que están generando una deuda a futuro, con la electricidad que vienen consumiendo desde el año 2000. Cuando la gasolina sube de precio el ciudadano puede plantearse reducir su consumo, pero al pagar la luz por debajo de su coste real no recibimos esas señales de alerta.

Se trata de un sistema perverso, porque esas subidas de la luz que no se realizaron en su momento, nos hicieron vivir en una realidad con unos precios de la electricidad ficticios pero bajos que producían consumos excesivos y beneficios adicionales a las compañías eléctricas. Y es que esa diferencia entre los costes y los ingresos es aportada por las empresas eléctricas a las que el sistema reconoce esa deuda, que pagarán los consumidores en los próximos 15 años. Aunque no es intuitivo, las grandes beneficiadas de este sistema han sido las empresas eléctricas y, paradójicamente, han sido los consumidores los más perjudicados. Como parece relativamente barata, se consume con más descuido. Y, a mayor consumo, más beneficios para las eléctricas y más crece la hipoteca que tenemos con ellas.

Hay que acabar con el déficit tarifario que es un “cuento chino” al que hice referencia -en este mismo medio- en mi artículo de fecha 31 de marzo pasado, al que me remito, y en el que manifestaba que la solución del problema no era que lo pagara solo el ciudadano.               

Necesidad de desapalancar y control del déficit público

El desapalancamiento debe producirse en las familias, en las empresas, en el sector financiero y en las Administraciones Públicas. Somos el país mas apalancado de la Unión Europea, y resolver este problema nos es cosa de un día, pues si nos costó tres años llegar a las cifras en las que estamos, es claro que necesitaremos, al menos, si no más, otros tantos para volver a los niveles iniciales.

En relación con el déficit público tendremos que ajustar todo lo que podamos el gasto, fundamentalmente el de las Comunidades Autónomas, y abandonar la veleidosa frase que se repite con excesiva frecuencia de que el problema no es de gastos sino de ingresos. Soportamos el mayor número de parlamentos, senados, diputaciones, comunidades autónomas, ayuntamientos, concejalías, y demás organizadores de nuestras vidas por metro cuadrado de toda humanidad.

Aprovecho este punto para decir, como aparecía el sábado en un periódico nacional, que al final de la conferencia de prensa que siguió al encuentro de Roma, del fin de semana pasado, Mario Monti recordó a la Canciller Alemana que a la hora de incumplir la normativa europea, Alemania y Francia se llevaban la palma. El criterio fiscal de Maastricht no fue cumplido por Alemania en 18 ocasiones y por Francia en 16; sin embargo, España solo incumplió en 6 siendo la más cumplidora después de Finlandia y Luxemburgo.

Cambios en el marco laboral

Como consecuencia de una defectuosa política laboral hemos perdido una generación; por ello es necesario el incremento de los contratos de formación, mejores salidas laborales para los estudiantes, reformar los servicios de búsqueda de empleo y un cambio en el reparto del trabajo que reduzca las cifras de paro, sobre todo del juvenil. Aquí sí que convendría imitar a Alemania. 

Mejora del sistema educativo

Como ya comenté en uno de mis artículos, desde hace ya varios años, décadas, todos los informes de los diferentes organismos internacionales, nos dicen, insisten una y otra vez, en que la educación y formación de nuestros jóvenes es la peor, - en casi todos los aspectos investigados, - de la comunidad de países desarrollados. Corremos el grave peligro de perder a toda una generación, - lo cual se está notando ya en el bajo nivel de nuestra clase política, en la absoluta carencia de líderes sociales, salvo excepciones, capaces de divulgar planteamientos éticos, en la desidia y falta de interés en su trabajo, en el ya lo resolverán otros,  sin que nadie, ni educadores ni padres ni, por supuesto políticos, sean capaces de la más elemental reflexión para cambiar las cosas y, mucho menos, de asumir su responsabilidad, su parte de culpa, en esta escandalosa situación. Pongamos fin al fracaso escolar y a los NiNis.

Definamos un modelo de crecimiento

Conforme al acordado en la reunión celebrada en Roma la semana pasada entre Merkel, Hollande, Monti y Rajoy es preciso que se redacte a la mayor brevedad un verdadero y real Plan de Crecimiento para la unión Europea. No dejemos pues cadáveres en los armarios, porque nos los volveremos a encontrar a la vuelta de las vacaciones y en peor estado. Los problemas sí son para el verano. Para terminar y tal como les anuncié, en mi último artículo, les recuerdo el llamamiento a que "Luchemos cada día contra la Corrupción."

AYN RAND, filósofa y escritora estadounidense, nacida en San Petersburgo, escribió lo siguiente:
“Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada. Cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no con bienes sino con favores. Cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias, más que por el trabajo, y que las leyes no le protegen contra ellos, sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted. Cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio. Entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”.

Autor

Vicente Benedito

Nacido en Valencia, soy Licenciado en Derecho y Master en Comercio Exterior. Durante mi vida profesional he estado en distintos sectores como el de la enseñanza, el jurídico, el bancario, el de seguros y el de la construcción; todo ello ha hecho que haya tenido que cambiar mi lugar de residencia más de nueve veces, lo que me ha aportado una perspectiva muy enriquecedora de la evolución de las sociedades a lo largo de las últimas décadas. Sin embargo mi vocación ha sido la enseñanza, y he pasado muchos años impartiendo diferentes disciplinas siempre relacionadas con el ejercicio profesional, tratando de transmitir mi conocimiento y experiencias practicas al mundo universitario al que me siento muy ligado. Ahora en la etapa actual quisiera devolver a la Sociedad parte de lo que ella me ha dado.

Suscripción RSS

Top 3 Comentarios más votados

  • #1 DesDeBCN

    El deficit de tarifa es uno mas de los robos legalizados via BOE que se comete...

  • #2 Trospido

    hoy hemos pasado el contable y yo la mañana hechando cuentas de lo que...