miércoles 16 de abril de 2014

A mi bola

Xavi, el guardián entre el cencerro

Enrique Marín (30-06-2012)
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Del mismo modo que Iker Casillas ha sido decisivo para que en estos últimos cuatro años España haya ganado una Eurocopa, un Mundial y aspire a una triple corona que nadie tiene, Xavi es el futbolista que mejor representa el estilo que ha guiado a La Roja en su exitoso deambular. El catalán es la idea y, como no se cansa de reivindicar, fue Luis Aragonés quien le confió implatarla en la selección cuando hasta en el propio Barça dudaban de él. Una apuesta por los bajitos que, como denuncia Xavi, "muchos no veían", pero a la que todos se subieron cual caballo ganador. El mérito de Del Bosque fue entender que era el camino a seguir, aunque en ocasiones Vicente haya cogido algún atajo, más por sus errores de interpretación que por pura convicción.

El balón como punto de partida, ya sea para llevar la iniciativa, maravillar con el fútbol posicional y generar un sinfín de ocasiones de gol o, como ha ocurrido en los últimos partidos, para impedir que la iniciativa la lleve el rival y evitar así que Casillas tenga que intervenir. Si a España le falta gol, algo que resulta evidente con ver sus números, a cambio, Iker sólo ha encajado uno. La teoría de la manta aplicada a los resultados.

"A la historia se pasa ganando", recuerda Xavi en una entrevista para Marca con Miguel Ángel Lara. Y tiene razón, aunque si se gana siendo fiel a un estilo, además de ser recordada, La Roja será admirada. Conquistar la triple corona en finales ante rivales como Alemania, Holanda e Italia es un logro ante el que ni lo más cerriles opondrían resistencia. Y es ahí donde vuelve a emeger la figura de Xavi. Parafraseando el título de la famosa novela de J. D. Salinger, se podría decir que el catalán es el guardián entre el cencerro. "La gente siempre cree que algo es verdad del todo", escribió el autor neoyorquino. Si gana la triple corona, la verdad del fútbol de España será absoluta. En cambio, si cae en el intento, sonarán los cencerros.      

Autor

Enrique Marín

Sólo presumo de ser donostiarra y lo que ello conlleva, incluido un Realismo que no escondo. Periodista deportivo por vocación, la nobleza me vino de serie. Adiestrado en la Universidad de Navarra, debuté en El Diario Vasco, crecí en Marca, maduré en As y me desengañé en Público. Ahora recupero la ilusión uniéndome al proyecto de VozPópuli: el valor de ser libres y fiables, los pilares del Periodismo en el que creo. Acostumbro a ir a mi bola y a veces puedo parecer beligerante, aunque siempre procuro diferenciar el quién del qué. Al contrario de lo que dijo mi admirado Groucho Marx, estos son mis principios; si no les gustan, no tengo otros.

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