jueves 24 de julio de 2014

Desde la heterodoxia

Europa se arrodilla ante una élite financiera insolvente

Juan Laborda (04-07-2012)
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En la madrugada del viernes 29 de junio los líderes de la Eurozona decidieron que el rescate del sistema bancario español se instrumentará finalmente en dos fases. En la primera el Mecanismo Europeo de Estabilidad, concedería temporalmente el préstamo al FROB por un importe máximo de 100.000 millones de euros. Dicho préstamo, como ya detallamos en su momento, computaría como deuda pública e incrementaría el déficit público.

En una segunda fase, una vez que el BCE asuma la supervisión única de la banca europea, como muy pronto en la primera mitad de 2013, ese crédito se utilizaría para recapitalizar directamente a la banca, eliminando el peso que dicho empréstito tiene sobre la deuda y el déficit público de nuestro país. Sin embargo, los detalles aún no están nada claros. Según mi interpretación, en esta segunda fase el Mecanismo Europeo de Estabilidad se convertiría en un banco malo donde parte de las aportaciones de los distintos países miembros, hasta un máximo de 100.000 millones, se destinaría a comprar activos tóxicos de los bancos españoles, sacándolos de balance, y a recapitalizar las entidades con problemas de solvencia, entrando como accionista de la misma.

Socialización de pérdidas privadas

En cualquiera de las dos soluciones adoptadas se socializan las pérdidas de una élite financiera quebrada. Lo más grave es que dicha insolvencia se incrementará fuertemente con la recesión global en ciernes, de manera que los cálculos actuales serán papel mojado. Según nuestras previsiones, por un lado, la banca española necesitará entre 200.000 y 250.000 millones de euros adicionales, y, por otro, desaparecerán entre el 10% y el 20% de las entidades bancarias occidentales. Recordemos que la Gran Depresión se agudizó en una segunda fase, hacia la primavera de 1931, por la quiebra del mayor banco de Austria, el Credit Austalt, y la crisis bancaria alemana de julio de dicho año.

En la primera de las soluciones inicialmente adoptadas, el Mecanismo Europeo de Estabilidad, concedía un préstamo al FROB por un importe máximo de 100.000 millones de euros. Dicho préstamo hubiese computado como deuda pública e incrementado el déficit público de nuestro país, lo que hubiese exigido ajustes fiscales adicionales hundiendo aún más nuestra actividad económica. Por esta razón las distintas agencias de rating rebajaron la calificación crediticia de nuestra querida España a casi bono basura. Con este procedimiento el rescate de un sistema financiero zombi se hubiese hecho íntegramente a costa de los ciudadanos españoles con aún más recortes salariales, subidas adicionales de impuestos, menos pensiones, y un destrozo adicional de la sanidad y educación. Como veremos en la segunda propuesta al final acabará pasando lo mismo.

En la solución que aparentemente se ha decidido, en la primera fase el mecanismo es idéntico al anterior, pero si tras asumir el BCE la supervisión bancaria se recapitaliza directamente a la banca, entonces es un préstamo a fondo perdido del resto de Europa para rescatar nuestro sistema financiero. Por lo tanto, en una primera y rápida reflexión, lo pagarían alícuotamente los ciudadanos europeos según sus aportaciones al mecanismo de estabilidad. Sin embargo, en una segunda derivada, la situación se complica. La transformación del mecanismo de estabilidad o del fondo de rescate en un banco malo, afectará a su rating, y podría arrastrar al rating del resto de países europeos centrales, por la misma razón que se revisó a bono cuasi basura la calificación de la deuda soberana de España.

Por ello, en este contexto, y ante las reticencias de Finlandia, Holanda, o la resistencia interna en Alemania, nuestros acreedores nos exigirán ajustes si cabe aún más duros que en el primer procedimiento. En definitiva aún más miseria para la ciudadanía española.

Los políticos se arrodillan ante la élite financiera

Los banqueros de nuestro país, igual que sus correligionarios europeos o estadounidenses, no quieren someterse a un proceso intenso de reconversión, como cualquier sector que ha cometido excesos. Para ello cuentan con la colaboración, además de la élite política, del Banco Central Europeo, controlado en realidad por estas élites financieras. El BCE, además de proteger de manera inmoral a los acreedores, se ha dedicado a inyectar liquidez masiva a los bancos con problemas de solvencia para que sigan manteniendo el status quo actual. Para cerrar este esquema de poder o intereses de clase, los bancos comerciales españoles, italianos, o griegos, financiaban a sus respectivos Tesoros.

Este acuerdo tácito oculto, incluye una clausula final abusiva. Serán los ciudadanos quienes pagarían en última instancia con sangre, sudor, y lágrimas los excesos de las élites. ¿Cómo? A través de recortes salariales, aumentos de impuestos, y un deterioro de los servicios públicos básicos, salud y educación. Las élites no los necesitan, la acumulación de plusvalías les permite acceder a los mismos pagando.

En definitiva, la arrogante élite financiera, y aquellos que colocaron en los organismos de poder económico y político europeo, consideran que el gobierno y sus políticas son un mero apéndice de sus negocios. Hoy más que nunca es necesario que los ciudadanos democráticamente digamos basta contra tanto atropello. Islandia ya lo hizo en 2008 y los resultados están siendo muy fructíferos económica y socialmente.

Los ciudadanos de Islandia en 2008 decidieron democráticamente no sufragar las monstruosas pérdidas del otrora admirado sistema financiero islandés. Tras una purga de su élite política y financiera, muchos de ellos en la cárcel, está creciendo por encima del 3%. Además de aplicar una quita a los acreedores, que asumieron un riesgo excesivo, en este pequeño país vikingo el nuevo gobierno promovió medidas encaminadas a reestructurar la deuda hipotecaria de miles de familias, con el fin de evitar ejecuciones de hipotecas. Para rematar la faena, se incrementó fuertemente el gasto social. Ha sido la revolución sin armas de Islandia, el país que acoge a la democracia más antigua del mundo.

Señor Rajoy, por favor, no nos engañe más

Al gobierno actual de Rajoy le está pasando exactamente lo mismo que al anterior ejecutivo de Zapatero, ¿por qué hablan de reformas estructurales cuando en realidad quieren decir rescate de la élite financiera a costa de los españoles?

Se necesitan políticas y acciones encaminadas a cambiar la inercia en la que estamos inmersos. En este sentido, el ingrediente más importante para una recuperación económica sostenida es la reforma de los abusos que permitieron una burbuja espectacular, una mala asignación del capital productivo y los efectos negativos de los monopolios y los fraudes financieros en la economía real. Por lo tanto, una auténtica política reformista exige hacer frente a los monopolios empresariales y financieros. Frente a ello nuestro gobierno, como el anterior, nos sorprende cada día con nuevos recortes sociales. Sinceramente, creo que no son conscientes de lo que están haciendo, porque en caso contrario serían peligrosos. 

Autor

Juan Laborda

La actual crisis económica ausculta algo trascendental que no se debate en los medios. Se trata del vacío intelectual y del escaso soporte empírico de muchas teorías macro y micro que se imparten en las universidades y se engullen como dogmas de fe. Tras ser economista y estratega jefe de varias entidades financieras, alguien ha tenido la ocurrencia de ponerme un blog; con él aspiro a irrumpir en los cafés, las facultades y las porfías entre enemigos reconciliables para evidenciar las carencias de las teorías dominantes.

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  • #1 DesDeBCN

    Todos sabemos como acabo la Gran Depresion del 29 y porque los Alemanes...

  • #4 tragaldabas

    #2: ¿¿Por que luchar contra ella? Claro que se puede luchar contra cualquier...