martes 2 de septiembre de 2014

Punto de equilibrio

Y en estas, aparece Rosell de avanzadilla

Manuel L. Torrents (23-02-2012)
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Estelar la aparición ayer del presidente de la patronal en Expansión, pidiendo públicamente una amnistía fiscal. Menuda manera de ir allanando el terreno para el PP, loco por aflorar dinero de donde sea. Nadie se cree, ni por asomo, que las palabras de Joan Rosell, consejero en su día de Endesa y ahora de La Caixa entre otros cientos de cargos y méritos, hayan tenido una inspiración repentina, dando la cara con un asunto tan controvertido. Ni que sean una reflexión personalísima sin más.

Hay una expectación alta sobre la posibilidad de una repatriación de capitales o, como solución menor, que el dinero que está fuera pague impuestos aquí. Ya hemos dicho en estas mismas páginas que se van a intentar jugadas a la italiana. Un perdón a los capitales díscolos o al menos, que coticen algo, aunque sea poco.

El término “amnistía fiscal” era demasiado duro. Desde el Gobierno no querían ni pronunciarlo, aunque en el Plan Antifraude que debería presentarse hoy (todo apunta a que no será así), enfatizará sobre la posibilidad de que los altos patrimonios regularicen sin problemas su situación con el fisco. “Eso ya existe, aunque siempre es bueno que se subraye y se lance a los cuatro vientos; si es ahora a través de un Plan Antifraude, estupendo”, decían desde una banca privada. "Siempre que no se les pille, claro, si les cazan es otra cosa. Tienen que regularizar por las buenas".  

Calentando el tema

Otro experto del sector financiero me comentaba que “están calentando el tema y después de las elecciones andaluzas harán algo al respecto. Yo creo que si lo explican bien y es razonable para todo el mundo, incluso para los que hemos pagado, no tendría por qué tener un impacto político negativo”.

Unas palabras muy comprensivas, aunque desde luego habrá quejas por parte la izquierda si finalmente hay actuaciones en este sentido. Quejas que, por otro lado, serían totalmente legítimas. Es injusto perdonar a los que se han escaqueado de contribuir, aunque conviene no perder de vista que en anteriores amnistías, tarde o temprano Hacienda ha metido mano.

Aquellos pagarés del Tesoro al portador de hace algo más de 20 años que sólo ofrecían un 4% cuando los tipos superaban el 10% fueron una entente fiscal aparentemente idílica: el inversor blanqueaba dinero, financiaba al estado y pagaba impuestos de manera indirecta con ese diferencial ahorrado para el erario.

Pero poco después de aquello llegaron las inspecciones por los seguros de prima única, las cesiones de crédito e incluso sobre aquellos fondos de inversión que tenían en cartera dichos pagarés. Todo eran productos fiscalmente opacos. La manga ancha duró poco. Con lo de aflorar dinero negro con una amnistía se enseñó la patita y afloró un nicho de pudientes sobre el que se intentó caer. Luego, como siempre, fue más el susto que otra cosa. Pero las amnistías las carga el diablo.

En cualquier cosa, ahí tenemos a Rosell allanando el camino a Montoro,Rajoy y a un Luis de Guindos que, cuando ocurrió todo aquello de los pagarés, estaba en la gestora de fondos de AB Asesores. Seguro que vio muy de cerca todo aquello. Atentos, que el PP quiere ser padre ejemplar con el dinero pródigo.

Autor

Manuel L. Torrents

Periodista especializado en mercados y economía, algo que me parecía impensable en la Universidad. He trabajado en El Economista, FondosWeb, Mi Cartera, El Confidencial; he sido fundador y acabé dirigiendo Negocio & Estilo de Vida, y colaboré en distintos medios durante mi vida profesional. Estoy desde la gestación de Vozpópuli, donde desarrollo funciones de subdirector. Creo que la prensa es un supervisor democrático insustituible, por lo que me gustaría ver editores limpios, que se preocupen por la profesión y la defiendan.

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