jueves 24 de julio de 2014

A contratiempo

Las tres terribles preguntas que todos se hacen

Alejandro Vara (14-07-2012)
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Café muy "caliente" con dos periodistas anglosajones enviados de ronda por España. Despúes de unos días de charlar con unos y con otros, conocen genéricamente la teórica de nuestro agitado patio de monipodio. "Me gusta España, no las circunstancias de España", refrita uno de ellos a Ortega, remedando la referencia orteguiana de Mariano Rajoy del día anterior. O sea, no se aclaran. Vaya novedad. Enormes dudas, gigantescos interrogantes. Y tres enormes preguntas a modo de resumen sobre el incierto futuro de nuestro país.

-¿Si no funcionan las reformas, caerá el Gobierno de Rajoy?

El gran paquete de medidas anunciadas por el Gobierno esta semana llegan tarde, por un error en la valoración de los tiempos politicos en los primeros meses de Rajoy. O sea, el patinazo de las andalauzas. Este paquete, en enero, nos habría evitado enormes sobresaltos en forma de descontrol de la deuda,  intervenciones bancarias y pérdida de solvencia y confianza. Pero el recorte era necesario. El último trienio de Zapatero fue un descalabro y nos situó en el abismo.Se gastó casi un veinte por ciento más de lo que teníamos. Las medidas de ahora son un revolutum discutible, pero no había otra, como reconoció Rajoy. Pero es unánime la sensación de que falta meterle la tijera al gasto público. Con todas las consecuencias. El ejemplo de las 600 empresas de las comunidades autónomas expuesto por Beteta es demoledor. Sólo han cerrado dos. Y así... Pero como ha publicado en este periódico Javier Ruiz, habrá más ajustes porque con lo anunciado no se llega a los 65.000 millones en dos años y medio.

Sobre el futuro del gobierno, se admiten apuestas. Es uno de los juegos más frecuentados en los febriles cenáculos madrileños. Se enumeran los ministros quemados, los chamuscados y los directamente carbonizados. Normal. Este equipo de Gobierno ha llegado para inmolarse. Qué menos. El foco está ahora en Montoro, incapaz de controlar el gasto autonómico y otras debilidades. Quizás a fin de año haya baile. Mero pronóstico de charleta de bar. Pero como apuntaba certeramente Carlos Herrera en su columna de ABC, "la gente admite que lo menos malo que nos puede pasar es que se acabe Rajoy con tal  de que no se acabe España". Son tiempos de pensamientos entre drásticos y dramáticos.

-¿Habrá intervención de España?

En verdad, como señalaba hace días Alberto Recarte, España está intervenida pero no rescatada. Nada parecido a lo que ocurrió en Portugal, Irlanda o Grecia. El megacrédito a los bancos es eso. Liquidez bajo control. Estricto control. A las entidades ayudadas, Banco de España mediante. Guindos pierde el timón. Y marcaje estrecho a la acción económica del Gobierno. Porque, de momento, la garantía del préstamo es el Estado, aunque el Gobierno se empeñe vanamente en negarlo. Bruselas, y Merkel, no están para más sustos.

Quien tenga dudas, que lea el famoso Memorandum: "Hay una estrecha relación entre los equilibrios macroeconómicos, las finanzas públicas y la salud del sector financiero...que serán periódica y estrechamente vigilados en paralelo". Y como se ha conseguido un respiro de un año para el ajuste del déficit, más controles y seguramente, nuevas medidas y exigencias por parte del Eurogrupo y el Ecofin. O sea, intervenidos. El siguiente paso, si esto no funciona, sería el impensable "default".

-¿La agitación en las calles desencadenará explosión social?

No parece. Pero es uno de los fantasmas que alimentan el insomnio del Gobierno y en especial de Mariano Rajoy, un político con un perfil poco cincelado para afrontar algaradas y tumultos. Los sindicados, fanés y desprestigiados, van a ampararse en el malestar creciente de muchos colectivos, en especial funcionarios y universitarios, dos colectivos predispuestos a la ignición rápida.

El gesto del Gobierno de rebajarse un ocho por ciento sus sueldos es un buen detalle, también algo tardío, que evidencia que el run-run del general cabreo taladra los gruesos muros de la Moncloa. Aumento del IVA, retirada de la extra de Navidad a los funcionarios, reducción del subsidio de desempleo, supresión de la ayuda fiscal a la vivienda, y lo que te rondaré...A la vuelta de la playa, puede haber problemas sociales. Es más, los va a haber, reconocía una alta fuente del PP. Evitar la "helenización" implica mucho esfuerzo de comunicación y enorme ejemplaridad por parte del Gobierno. Son pocos quienes pretenden "echar petróleo a las calles", como casi animaba el líder de Izquierda Unida. Pero sí ha llegado el momento de que esta clase política asuma su condición de tal y se decida de una vez a aprovechar la oportunidad de la enorme crisis para regenerar valientemente y con todas las consecuencias, las vigas maestras del Estado. Si no, será imposible seguir alimentando al monstruo mediante el saqueo implacable del contribuyente. Esa hucha ya está esquilmada. Toca ahora hacer política. Con mayúsculas.

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Alejandro Vara

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Top 3 Comentarios más votados

  • #1 Simbad

    Dice Usted: "Pero sí ha llegado el momento de que esta clase política asuma...

  • #4 Abrasante

    @Simbad #1 Totalmente de acuerdo en el artículo y en lo que Vd. comenta salvo...

  • #17 mesnadero

    Me temo que no hay otro camino que la intervención. El PP no va a meter la...