lunes 1 de septiembre de 2014

A mi bola

Pedalear en la oscuridad para dar luz al dopaje

Enrique Marín (16-07-2012)
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"Quiero que la gente entienda que los deportistas que se dopan son seres humanos. Así que porque hayan cometido un error, no se les puede encasillar en dicho error de por vida". Se titula Pedaleando en la oscuridad y es la autobiografía de David Millar, un veterano del pelotón que, tras rehabilitarse de una sanción de dos años por EPO en 2004, volvió a ganar una etapa del Tour diez años después. A propósito de la traducción de su libro al español, y en una reveladora entrevista concedida al diario El País, el ciclista escocés denuncia como nadie lo ha hecho el dopaje, esa lacra que ha destruido un deporte que sigue bajo sospecha, en el que los triunfos siempre hay que poner en cuarentena.

Cuenta Millar que una de las razones por las que ha querido escribir su biografía ahora era evitar el cliché de retirarse y contarlo todo. “Pensé que era hora de que la gente entendiera el deporte un poco mejor, porque hay tanto cinismo que quería escribir un libro que fuera optimista pero contando la verdad”. Pedaleando en la oscuridad da luz al siniestro mundo del dopaje. Tanto, que esta autobiografía  debería marcar un antes y un después en la lucha contra él. “En mi generación hay muchos ciclistas que no tuvieron la opción de contar la verdad (...) Si no me hubiera detenido la policía, nunca habría dicho nada. (…) En muchos sentidos fue una liberación que me detuvieran y que me dieran la oportunidad de contar la verdad. Espero que mi libro ayude a muchos de los ciclistas de mi generación a explicarles a su familia y amigos por lo que han pasado sin tener que revelar su historia”.

Millar no sólo intenta lavar su conciencia y su currículum, sino que también implica a ese entorno tan dañino para los ciclistas: "Si hubiera tenido a las personas adecuadas a mi alrededor y la cultura deportiva hubiera sido distinta, habría estado protegido frente al dopaje. Y casi acaba conmigo". Asume su responsabilidad, pero apunta otros culpables. En especial, los médicos. “Unos tíos muy raros para ser médicos deportivos y hacer esas cosas. Se trataba de dinero, de poder, del ego… Veían ganar a su ciclista y pensaban que ganaban ellos también".

Pero hay otros culpables: "Hubo una época en la que los periodistas no querían saber la verdad, no indagaban lo suficiente, y eso también formaba parte del problema: que había cierta negación en todos los niveles del deporte, desde la UCI hasta los propietarios de los equipos, los patrocinadores, los periodistas… (...) Por experiencia sé que, a la hora de escribir, quieres héroes e historias y necesitas villanos. Eso es lo que a la gente le gusta leer. Y sería estúpido pensar que cuando eres una persona pública y cometes un error, cuando te conceden un gran reconocimiento y alcanzas el éxito, no puedas disfrutarlo y te enfades cuando te convierten en un villano por haber cometido un error. Es el precio que hay que pagar". Nada que objetar. 

Millar estará en los inminentes Juegos de Londres, cita que quiere aprovecha para enviar un mensaje positivo: “Se pueden cometer errores, volver y ser mejores personas. Es un ideal olímpico, si alguna vez ha habido alguno”. Sí, el mensaje de David es optimista. Piensa que si un ciclista limpio puede ganar la carrera más reñida del mundo —según él, el Giro— “es un indicador muy fiable del punto en el que se encuentra este deporte. Y espero que podamos creer que el ganador de este Tour está limpio, que es algo que hasta hace bien poco casi nadie pensaba que fuera a pasar, porque el ciclismo estaba muy mal”. Lo dicho, pedaleando en la oscuridad para dar luz al dopaje. 

 

Autor

Enrique Marín

Sólo presumo de ser donostiarra y lo que ello conlleva, incluido un Realismo que no escondo. Periodista deportivo por vocación, la nobleza me vino de serie. Adiestrado en la Universidad de Navarra, debuté en El Diario Vasco, crecí en Marca, maduré en As y me desengañé en Público. Ahora recupero la ilusión uniéndome al proyecto de VozPópuli: el valor de ser libres y fiables, los pilares del Periodismo en el que creo. Acostumbro a ir a mi bola y a veces puedo parecer beligerante, aunque siempre procuro diferenciar el quién del qué. Al contrario de lo que dijo mi admirado Groucho Marx, estos son mis principios; si no les gustan, no tengo otros.

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Top 3 Comentarios más votados

  • #3 Nachovic

    El artículo está bien pero ¿por qué los periodistas no os preguntáis...