sábado 30 de agosto de 2014

Seguimos tocando

España, capital Mourinho

Ángel Luis Menéndez (01-08-2012)
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De repente, nos caemos del guindo y, en vez de analizar con seriedad las razones del batacazo, nos ponemos a llorar. Antes que argumentar el páramo de medallero español en Londres 2012 cogemos una rabieta infantil y gritamos: “¡El mundo está en nuestra contra y por eso nos machacan árbitros y jueces!”

Los errores, algunos muy graves, que han perjudicado a varios deportistas españoles en los Juegos son innegables, pero pretender tapar con ellos la proverbial orfandad polideportiva de nuestro país resulta grotesco o miserable, según de dónde provenga la pretendida coartada.

En lugar de utilizar la quejica ‘táctica Mourinho’, sería mucho más útil llamar a todos y cada uno de los deportistas que conforman la delegación española, invitarles a tomar asiento y escuchar. Que sean ellas y ellos quienes cuenten con detalle lo que supone practicar en España la mayoría de disciplinas del programa olímpico. Que relaten con pelos y señales cómo se preparan durante cuatro años en el anonimato, sacrificando su vida a cambio de casi nada. Rebuscando ayudas, mendigando un escenario digno en el que ejercitarse y, en definitiva, entrenándose por puro amor a su deporte y con la mente puesta en el gran sueño: participar en unos Juegos Olímpicos.

Les ninguneamos durante cuatro años, nos importa un rábano con qué medios cuentan en su preparación para enfrentarse a potencias de demostrada cultura olímpica y luego, eso sí, exigimos una lluvia de medallas. Y como en el fondo tenemos un poso de vergüenza y nos da apuro echarles la culpa a jóvenes que ni siquiera conocemos, abrazamos el recurso fácil: cargar contra el árbitro.

Tanto despreciamos a estos deportistas invisibles que ni les prestamos atención durante las olimpiadas (no confundir con Juegos) ni, por supuesto, seguimos ejemplos como el del piragüista Ander Elosegi. En una modalidad durísima, la de aguas bravas, el guipuzcoano perdió el bronce en el último suspiro de la final. Acabó cuarto, como en Pekín 2008, y así resumió su sentir: "Me quedo con un sabor un poco amargo, pero se ha visto claro que los tres primeros han sido los mejores". Igualito que Mourinho y sus, según parece, abundantes acólitos en España.  

Y aún no ha comenzado el atletismo, deporte rey indiscutible de las citas olímpicas. Las previsiones españolas son, ateniéndose a la estricta realidad, pesimistas. Pero una cosa es reconocerlo antes de pisar la pista y otra asumirlo cuando las telarañas cubren el medallero. Por favor, que Odriozola no le meta el dedo en el ojo a algún juez.  

Autor

Ángel Luis Menéndez

Lo confieso, tengo las manos manchadas de tinta y cada vez quedan menos periódicos vivos que puedan testificar sobre mis incontables andanzas: La Voz de Asturias, Ya, Diario 16, As, El País, El Día de Valladolid, Público… Así que, obligado por el progreso y empujado por mi rebelde carácter asturiano, hoy ejerzo con el imprescindible instrumental de eso inabarcable que llaman Internet. Sin despreciar ningún género ni sección, mi pasión siempre han sido los deportes. En plural, con amplitud de miras, pero con dos debilidades: fútbol y motor. Entonces y ahora sólo presumo de una cosa: toqué, toco y tocaré en cualquier escenario y circunstancias. Siempre.

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Top 3 Comentarios más votados

  • #1 lapera

    Qué pinta el sr. Mouriño en toda esta historia?. A mi entender, señor...

  • #4 JAKS

    Pues tiene razón en todo lo que dice de los medios y la atención que les...

  • #5 Tranqui

    Aparte de lo que comente en este artículo, que no he leído, quiero referirme...