Blogomaquia - 09.08.2012

El 'nen' de Jordi Pujol

La democracia hereditaria existe, está ahí, justo delante de nuestras narices. Y porque su presencia es clara y manifiesta, estos días asistimos a una opereta representada por uno de los miembros de las casas linajudas de España, a saber, por el “nen” de Jordi Pujol, único de sus siete retoños que quiere emular en la arena política los pasos de su progenitor. 

En un excelente artículo titulado El ‘hereu’ en la cuerda floja, Miquel Noguer nos cuenta que Convergencia es “un partido que funciona casi como una dinastía y [… que Oriol] Pujol encaja perfectamente con las aspiraciones de su padre, que ya en 2007 aseguró que el joven político tenía “grandes cualidades para ser presidente de la Generalitat”. Pero, ¿de qué sorprendernos? Cuando los mecanismos de transparencia institucional quedan intencionadamente en suspenso o amañados o anulados por los intereses y mal gobierno de una élite política, es lógico que la democracia, si sobrevive, lo haga agónicamente, o sea, bajo el esqueleto de arcaicas y no disimuladas monarquías. Y no debo andar descaminada, pues una periodista de escritura elegante y letra fina, me refiero a Cristina Fallarás, hace 10 años definía a Jordi Pujol en su libro La otra Enciclopedia Catalana en términos absolutamente aristocráticos: “Político que con el advenimiento de la Democracia, decidió convertir Cataluña en una monarquía absoluta. Verdadero enamorado de su tierra y de sí mismo, llegó a la conclusión de que lo mejor era unificar ambas cosas”. 

De tal palo tal astilla 

En los 80 del siglo pasado, Pujol padre estaba en el centro del hundimiento de Banca Catalana y, por sus implicaciones en la quiebra de esta entidad, fue incluido en la querella interpuesta por la Fiscalía General del Estado. Aunque la Audiencia de Barcelona sobreseyó el sumario de Banca Catalana aduciendo no hallar indicios delictivos “suficientes”, las sombras de la sospecha nunca pudieron ser espantadas de la figura de ese rey local que presidiría la Generalitat durante 23 años y bajo cuyo mandato florecieron otros escándalos. Citemos, p. e., el del Fondo Social Europeo cuyos dineros -9.000 millones- debían ir destinados a programas de formación y empleo, y fueron irregularmente desviados para financiar el partido de Pujol. 

Hoy el “Príncipe”, como así se le denomina entre las filas nacionalistas al vástago de Jordi Pujol, anda en el ojo de la tempestad, involucrado en asuntos turbios. De Anna Vidal, nuera de éste, sabemos que emitía facturas, una de ellas por valor de 200.000 euros, que Hacienda considera fraudulentas porque no obedecen a ningún trabajo realizado, mientras su esposo, Oriol Pujol Ferrusola, el hijísimo reservado a las cumbres de Cataluña, aprovecha contactos y juega a la ambrosía del monopoly con miembros del tejido político y empresarial de la región. Y a la sombra y desde la oscuridad pretende conseguir financiación mediante la manipulación de concursos públicos y ganar torticeramente la adjudicación de estaciones de Inspección Técnica de Vehículos y hacer negocios en el sector energético, gracias a sus excelentes relaciones con la “crème” de la burguesía catalana. 

De la impunidad del Olimpo al laberinto del Minotauro 

La evolución de la democracia ha tolerado en las últimas décadas retrocesos y virajes negativos. Uno de ellos hace referencia al deterioro de los sistemas de inspección político-institucional que no impiden ni corrigen los abusos del poder de las élites y, peor, permiten que éstas subsistan en el Olimpo de la impunidad. Pero ya en 1748, en El espíritu de las leyes, el barón de Montesquieu apelaba a la división de poderes como medio de eliminar ilegalidades y despotismos. Saco a colación esta anotación histórica porque en cualquier democracia que aspire a ser “democrática” resulta necesario mantener el afán de dominio del poder ejecutivo fuera de los ámbitos legislativo y judicial. Caso de no conseguirse tal objetivo y no respetarse el principio axiomático de independencia, la injerencia y el totum revolutum constituirán la cualidad del gobierno. Y a la falta de disociación de poderes se unirá siempre la confusión de la esfera política y las altas finanzas. 

Naturalmente, tanto barullo genera desorden, es decir, crea dosis enormes de entropía política que, no podía ser de otra manera, produce a su vez grandes niveles de putrefacción democrática. De hecho, esa élite (que compone la alta burocracia y ocupa puestos de decisión en los organismos democráticos) se acostumbra a adoptar decisiones en los laberintos misteriosos del Minotauro. Por tanto, lejos de foros “oficiales”. Así acaban entremezclados, y en no pocas ocasiones, los intereses públicos y familiares, los gubernativos y particulares. A resultas de lo cual la política deviene un punto de encuentro subjetivo, un lugar para la aventura personal, un territorio para lograr concesiones, ventajas. Y nuevos privilegios. 

Esto es lo que ha ocurrido de nuevo, en fechas recientes, otra vez, en Cataluña, o en Carcelona, como llama Marc Caellas a Barcelona. Los cómplices de esta trama fueron pillados a finales de marzo de este año y “detenidos dos altos cargos públicos –Josep Tous e Isidre Masalles-, y tres empresarios del sector de las ITV, entre los que figura Sergio Pastor, ex consejero delegado de Applus+ […]. Otro de los empresarios salpicados por su presunta implicación es Sergio Alsina, socio de Alta Partners, con responsabilidades en las áreas de asesoramiento a empresas y grupos industriales”, según La Vanguardia

El origen de los males 

Ante las noticias que chapotean la felicidad del “nen”, éste ha tenido que salir a la palestra, dar la cara, comparecer en el Parlamento autonómico y proporcionar explicaciones sobre el caso Palau y sobre el caso de las estaciones de ITV también. El “nen”, que es talludito y va a cumplir 45 años, es el líder actual de CIU en el Parlament y ocupa el cargo de secretario general de Convergencia Democrática de Cataluña. Lo curioso es que, sin aclarar las irregularidades que penden sobre él, Pujol junior ha decidió contraatacar. ¿Cómo? Escribiendo una carta a la militancia de Convergencia. Eso sí, la (presunta) ilegalidad del hijísimo no hace creíble su respuesta. Y al tiempo que la juez titular Silvia López Mejía recopila documentación para inculparle, Oriol Pujol acusa a “las iras de los sectores más rancios y conservadores del españolismo intransigente”, no sin antes afirmar con demagogia apabullante que “el buen nombre de Convergencia es patrimonio de todos los militantes”. Ergo, se deduce, lo que ofende al noble Oriol debe repartirse en partes alícuotas entre quienes servicialmente integran las bases de su coalición. 

La utilidad del engaño 

De las alabanzas (inter) nacionalistas al pueblo proletario a las presentes exaltaciones nacionalistas del pueblo vasco, catalán, del pueblo de Cartagena o de Torrero, no media ninguna distancia, ya que en cualquiera de dichas manifestaciones subyace la misma metafísica religiosa y palpitan idénticas promesas sobre hombres y mujeres “redimidos”. Y esta liturgia pagana, que se mantiene con los velos del engaño, permite a cierta casta política esconder su despotismo bajo nebulosas oscurantistas y disimular sus enredos antidemocráticos entre cantos místicos a la lengua materna, a las costumbres locales y a la diosa ‘madre tierra’. 

Ahora bien, en relación con las estafas ideológicas que, enriqueciendo a unos pocos, ahogan económicamente a la mayoría, solo quiero agregar que Condorcet escribiría una Disertación filosófica y política o reflexión sobre esta cuestión: ¿Es útil para los hombres ser engañados? Elaborado este ensayo en el año 1778, el filósofo y matemático se resistía al uso de la llamada "noble mentira" o derecho del gobernante a embaucar al pueblo. Y se resistía porque los manejos engañosos originaban, a su juicio, opresores y oprimidos. Y, concluía Condorcet, con el uso de ardides “la clase opresora tiene un interés diferente y separado del interés de la clase oprimida y, por eso, se puede decir [...] que estas dos clases deben ser consideradas como dos naciones aunque estén situadas en el mismo territorio”.

 

Autor

Teresa González Cortés

Me gusta escuchar, leer, hacer deporte... Adoro la sensatez y el sentido del humor, aunque no sé muy bien por qué orden. Con el nombre de blogomaquia quiero decir que me agradan los debates, las discusiones en buena lid. Procurando entender la realidad empecé, de eso ya hace un tiempo, a estudiar los imaginarios presentes en las utopías e ideologías políticas.

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Top 3 Comentarios más votados

  • #3 valentin

    Para DesDeBCN, totalmente de acuerdo en tu comentario, pero para resumirlo...

  • #11 Tony

    @beppe #9 Cuando hay corrupción desde arriba,nunca hay "CASO".En el GAL,"ni...

  • #21 TgCortés

    Hola a todos: Leyendo algunos comentarios quiero destacar una obviedad: que al...