El blog de José Luis Ortín - 14.08.2012

¿Piensa alguien en quienes mantienen a España?

Vivimos un agosto de calma chica sobre avieso fondo apurando los últimos rescoldos veraniegos mientras oteamos en el horizonte, de tanto amenazar tantos, las llamaradas del fuego que arrasarán España en otoño. Sólo nuestro extraordinario carácter optimista genérico español, y aquí entramos todos pésele a quien le pese, explica la tregua solazada que nos hemos dado. Esto se parece cada vez más, con perdón, a una casa de escuálidos putos sin amo.

De la aldea catalana a la campa vasca

Mientras en el continente avanza la tesis de unión fiscal y financiera para salvar la todavía imberbe Unión Europea, en Cataluña, a través de la cada vez menos honorable presidencia de la Generalitat – declive que se agudizó con el tripartito de Montilla-, amenazan con echarse al monte con tambores de referéndum independentista para crear una Agencia Tributaria propia como germen del futuro estado catalán. Mientras las ubres españolas den buena leche se trata de enarbolar la bandera del victimismo para poder mamar de algún pezón más, pero cuando amenaza sequía desempolvamos las proclamas más rancias alumbrando excursiónes a no se sabe dónde.

Llevan razón los catalanes en algunas de sus reivindicaciones respecto al despilfarro español en cuestiones variopintas, y a su contribución solidaria muchas veces mal entendida y peor administrada desde Madrid, incluso cuando se refieren a algunos territorios y mamandurrias concretas, pero la pierden desvariando- ¡qué pena!- en lugar de contribuir desde dentro a solucionarlo. Cómo se echan de menos aquellos políticos catalanes serios que ayudaron a embridar la democracia española.

Ya veríamos cómo les sentaría la independencia a los que se agarraron a los fueros y en las iglesias a las sotanas

Qué mérito tienen cuantísimos vascos tirando para adelante con lo que les rodea. Ya en las instituciones gracia a Zapatero y sus mariachis y ‘mariachas’, la desdichada plaga bíblica que sufrimos, ahora tratan los separatistas vascos de apresurar la recogida de nueces en las próximas elecciones esperando ‘enrailar’ la locomotora que definitivamente les aleje de la ‘puta España’. Exclamación generalizada entre esos supuestos demócratas ‘matones’ de ideario marxista leninista y de los incautos que les hacen la ola, amenazando a unos chavales que festejen algo español. Ya veríamos cómo se las arreglarían si consiguieran la independencia los que permanecieron agarrados a los fueros y en las iglesias a las sotanas de los curas y obispos vascos – muchos del PNV y asimilados- mientras que los cobardes ‘gudaris de pistola y capucha’ crecían en las sacristías y los prados adyacentes. Quizás habría ‘campas de reeducación’ y exilios, cuando no cementerios, en lo que tienen bastante experiencia sus similares y ellos mismos. Algunos pensamos en la huelga definitiva de vida que asestaron a centenares de inocentes cuando muchos verdugos y algún ideólogo se rebozan en una oportunista holgazanería de hambre. ¡Lástima de hijos! 

El tontarra de Marinaleda

Éramos pocos y parió la burra. Ahora resulta que la crisis se arregla asaltando supermercados. Cuando se deja crecer la tontuna irresponsable pasan estas cosas. Pero vamos a ver, camarada Gordillo y corifeos, ¿si no fueran una administración municipal subvencionada con el dinero de los demás – que se esfuerzan mayoritariamente sin chupar de nadie- creen que podría subsistir ese fantasmagórico invento del paraíso comunista de su pueblo? ¿No tuvieron bastante con la Europa soviética y los ejemplos actuales de Cuba y Corea del Norte? Aprovechados siempre de la dejadez política de nuestros gobernantes, estos rojillos de pacotilla niegan que asaltar la propiedad ajena es de simples chorizos. Ahora se autodenominan “izquierda soberana e independentista andaluza” ¡Manda ‘cohones’! Muchos españoles que no han vivido nunca del estado – el señorito alcalde lleva casi treinta años mamando pezón ajeno- llegan a duras penas a final de mes sin robarle a nadie, e incluso ayudando a otros.

Las taifas españolas

En la agujereada Iberia plurinacional en la que se ha convertido España, andan los palacios de gobierno revueltos tratando de asegurar los máximos votos cautivos. Un dirigente ‘genovita’ confesaba que si desmantelaban la red clientelar de las autonomías – la de los enchufados a mogollón- ¿quién iba a traer los votos en las próximas elecciones? Igual dirían en Ferraz. Pues en eso están todos, tratando de aminorar los recortes propios y de salvar las cajas de percusión y las administraciones paralelas creadas para mayor gloria de los mandamases y el trinque de los padrinos respectivos; que también hay pesebres para los que lubrican por arriba. Mientras, tienen a muchos funcionarios revisando papeles a discreción para ver cómo meterle mano a los contribuyentes que hayan hecho algo en los últimos años y se hayan podido escapar de alguna ‘pagamenta’. Les valen hasta casos que saben prescritos para cazar despistados.

El gobierno que nos mal lleva y la oposición que nos quebró

El gobierno trata con más ideas ajenas que propias de salvar la situación como sea. Multitud de pequeños empresarios intentan soslayar el disparate del nuevo IVA de primeros de septiembre que no tenían en sus previsiones anuales. Ni ellos pueden asumir incrementos de hasta trece puntos, por ejemplo, ni sus clientes soportarlos. Lo fácil será pasarse a la economía sumergida y a las trampas fiscales para evitar la ruina. ¿No lo han pensado ‘sus lumbreras’? Muchos ministros han entrado en las convulsiones que preceden al colapso final, con la mansedumbre cómplice de Rajoy.

Por otro lado, en el PSOE soplan y chupan al mismo tiempo, en un ejercicio imposible de mostrarse como alternativa de gobierno cuando hace todavía poco hicieron a tantos carne de comedor social.

Los paganos de siempre

Y mientras nuestros mantenidos se afanan en salvar sus muebles, ¿piensa alguien de verdad en quienes pagamos con nuestros impuestos la teta del disparatado tinglado en el que se columpian los que maman, mamaron y mamarán si no desertamos antes? Como en el famoso chiste del añorado Eugenio: “ Sí, sí, pero…¿hay alguien más?”. En quien confiar, claro. 

Autor

José Luis Ortín

El carrusel de la vida me ha traído hasta aquí tras cuarenta y tantos años  trabajando; veinte en las antiguas Cajas – director de marketing en mi último decenio-  y un paso fugaz dirigiendo  una importante  industria de alimentación. Paralelamente, conocí la universidad  en dos etapas complicadas cursando estudios de Derecho, Historia y Empresariales: la agonía del viejo Régimen y la Transición.  Y  otra veintena larga como empresario de marketing y publicidad, gestión y promoción inmobiliaria, formación, agricultura y ganadería, I+D+i industrial sobre aguas, y ocio y deporte.

Mi avatar ha vivido muy estrechamente por obligación y cercanía personal el mundo de la comunicación, colaboraciones incluidas; el de la política y sus personajes; y el de diversos sectores sociales y deportivos, hasta presidir un equipo de fútbol profesional. Ahora, razonablemente regular y libre, hago lo que me apasiona disfrutando de mi familia y amigos: leer mucho, escribir, publicar de todo y hacer deporte. Además, disculpen, de compartir algunas reflexiones que un sexagenario reciente puede trasegar en base a la experiencia y a la información que todo lo anterior todavía le alcanza.

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Top 3 Comentarios más votados

  • #1 silosenovengo

    Ya lo creo que piensan en nosotros: - piensan en cómo mantenernos vivos...

  • #8 Tony

    @takolo3 #7 Por esa regla de tres, si nos dividimos estaríamos mejor.¿qué...

  • #12 Tony

    @takolo3 #10 España lleva siendo España desde la Hispania Romana y aún...