A mi bola - 03.09.2012

Florentino apaga el incendio con gasolina

Primero, aprovechó los dos goles que marcó al Granada para escenificar y exhibir sus pucheros. Después, utilizó esos micrófonos que tantas veces esquiva para lanzar un mensaje cifrado al club. Cristiano está triste y por eso no celebra sus goles. Cristiano está triste y en el Madrid saben por qué. Cristiano no puede decir más. Bastante había dicho.

Como quiera que Mourinho salió a sala de prensa antes de que CR7 hablara en zona mixta, al técnico portugués no se le pudo preguntar la razón por la que su jugador está triste. Claro que tampoco hizo falta. Faltó tiempo para que desde el club se filtrara que el luso estuvo reunido el sábado con Florentino Pérez para decirle que se quiere ir del Madrid. Curioso.

Cierto que el orden de los factores no altera el producto, pero no es casualidad que a las enigmáticas e incendiarias declaraciones de Cristiano, el club respondiera revelando lo que hubiera desmentido en caso de haberse publicado algo al respecto el mismo sábado. Habría sido la bomba del verano, aunque sin espoleta, pues el sábado era 1 de septiembre y el mercado de fichajes ya estaba cerrado, de ahí que nada podía hacer Florentino Pérez para agradar a Cristiano.

Quién sabe, igual si se lo llega a decir una semana antes, el presidente del Real Madrid le hubiera tomado la palabra y abierto la puerta. Sólo así hubiéramos sabido si Cristiano iba en serio o sólo era una rabieta más de ese niñato que lleva dentro. Florentino, y por supuesto Mourinho, tienen un problema. Veremos cómo lo gestionan. De momento, el entrenador no ha hablado porque no se le ha podido preguntar y el presidente ha intentado apagar el incendio con gasolina. Con filtraciones que siempre está a tiempo de desmentir. Al tiempo. 

 

 

Autor

Enrique Marín

Sólo presumo de ser donostiarra y lo que ello conlleva, incluido un Realismo que no escondo. Periodista deportivo por vocación, la nobleza me vino de serie. Adiestrado en la Universidad de Navarra, debuté en El Diario Vasco, crecí en Marca, maduré en As y me desengañé en Público. Ahora recupero la ilusión uniéndome al proyecto de VozPópuli: el valor de ser libres y fiables, los pilares del Periodismo en el que creo. Acostumbro a ir a mi bola y a veces puedo parecer beligerante, aunque siempre procuro diferenciar el quién del qué. Al contrario de lo que dijo mi admirado Groucho Marx, estos son mis principios; si no les gustan, no tengo otros.

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