martes 2 de septiembre de 2014

Entrentenidos

Rajoy

J. E. Villarino (06-09-2012)
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Sí, pero, no; no pero, sí. Por un lado ya ves, y por otro, qué quieres qué te diga. O cuando te hacen una pregunta, contestas con otra. Son usos sociales arquetípicos de mi tierra gallega. Pues, bien, yo creo que todos ellos y buena parte de otros más que sería largo enumerar ahora, son aplicables a mi paisano Mariano Rajoy. Templar gaitas puede ser otro de ellos y templar gaitas puede ser útil un rato, pero, emulando la frase del presidente americano, no se puede estar templando gaitas todo el tiempo del mundo, ni a todo el mundo. Eso es lo que caracteriza al Presidente del Gobierno, más por imperativo genético que por estrategia premeditada, creo yo. Pero no todo el tiempo, ni con todos, ha sido así. Como con los pimientos de Padrón, uns pican, e outros non. A unos se les templan gaitas y a otros, no.

Querer hacer pleno en casi todo y a la vez, le ha llevado a decisiones que el tiempo ha demostrado nefastas. Por esta razón se lió con los impuestos nada más comenzar la legislatura y, por no enmendalla, volvió a liarla, por igual motivo, al poco tiempo. Posponer decisiones urgentes y necesarias por las elecciones andaluzas, eran gaitas difíciles de simultanear y ello hizo que su paquete reformista, nunca explicado y peor ejecutado, se percibiese como una agresión social, en contradicción abierta con la musiquilla con que se habían quedado los electores del PP hasta el mismo día de las elecciones.

Con los ministros, le pasa tres cuartos de lo mismo: al menos, aparentemente, tampoco ejerce de Presidente de un Consejo. Diseñó una bicefalia para el gobierno de la economía, en una etapa muy, muy crítica del ciclo económico y ahora anda templando gaitas en los rifirrafes entre Guindos y Montoro. Otrosí, le pasa con Montoro y Soria, las invasiones de territorio del titular de Exteriores en la economía, las frecuentes meteduras de pata del ministro del Interior,y otros etcéteras que vagan por ahí. Antaño, FF les envíaba un motorista con un telegrama a sus domicilios y del sillón ministerial pasaban sin solución de continuidad al ostracismo del consejo de una empresa pública por los servicios prestados.

Templa gaitas a Merkel y Holland

También les templa gaitas, a quienes sabe que son los verdaderos detentadores del poder: a los "aparatos" putrefactos de la judicatura, la casta política y los sindicatos, amén de toda la "costra" autonómica, provincial y local, que ha decidido mantener intactos en número, privilegios y prebendas. No se atreve a tocarles un pelo, porque sabe que duraría lo que un caramelo, en ese sitio que todos sabemos. Gruñe, pero tampoco les planta cara y le templa gaitas a la Merkel y, cuando ésta se da la vuelta, a Holland. Que tanto monta, monta tanto. Le templa gaitas a los banqueros y a ese magma de intereses cruzados que llamamos "sistema financiero" y sus citys, que son la mayor concentración de especuladores e improductivos por cm2, al recortar los ya expoliados recursos de los ciudadanos, en favor de los capitalistas (todos los ismos son malos).

De igual manera, templa gaitas a los cavernícolas nacionalistas, siguiendo ni más, ni menos que una vieja tradición de las derechas e izquierdas preguerracivilistas, y las de la transicición, felipista, aznarista y zapaterista; gaita que le va a salir carísima y le va a explotar en todas sus narices y las de su sucesor, al tiempo que al resto de españoles, con consecuencias, hoy por hoy, imprevisibles. Templa gaitas a ETA, y en política exterior también templa gaitas al moro, a la pareja caribeña, al intelectual venezolano, a la barbie argentina, etc. En definitiva, a lo mejorcito de cada casa.

Sin embargo, Rajoy a un tipo de gente se las tiene tiesas y no les templa ninguna, o casi ninguna  gaita. Veamos a quiénes y por qué: a los caballeros "templarios" de aquella primitiva Tabla Redonda, que yacen en una especie de limbo, a caballo entre el bien y el mal; entre la heterodoxia y el estigma partidista como son los Mayores, Vidales, Pizarros,  las verdades del barquero que de vez en cuando le canta Esperanza Aguirre, y otros, que no se sabe bien si van o vienen al/del partido, no les templa ninguna gaita y, en todo caso si pudiese se la tocaría.

En su discurso inaugural de toma de posesión, tampoco le templó ninguna gaita a Rosa Díez cuando ésta le mentó la bicha de la corrupción existente en el mercado de la política. Tampoco últimamente -más bien nunca lo hizo de forma clara y contundente- les templa gaita alguna a las Víctimas del terrorismo y sí parece que alguna gaita templó algún ministro suyo a Zapatero una vez hecha la transferencia de poder, respecto de la ruta para poner fin a la pesadilla terrorista. Nos debe, al menos, una explicación.

Próximas elecciones 

No parece que tampoco tenga intención alguna de templarles gaitas a cualquiera de los posibles contendientes a las próximas elecciones. Como por la izquierda sabe que no le va a venir ninguna estocada, se las tiene tiesas como ya dijimos con Rosa Díez y, fuera del parlamento, con Mario Conde, a quienes los de la casta tratan como a un outsider, ávido de poder y a sus excorreligionarios disidentes, aunque todavía no hayan sacado la patita del redil..

En definitiva, Rajoy templa gaitas a aquellos que, sencillamente, no cuestionan el poder tal cual está constituido y repartido, a los que procura mantenerlos entretenidos comiendo y disfrutando de los muchos y variados pesebres existentes aunque les haya recortado simbólicamente, alguna tajada, a los que no quieren oír hablar de revertir el sistema. Se las tiene tiesas con los que sostienen que de la crisis no se sale si no es cambiando, de cabo a rabo, el sistema, rompiendo los epicentros de poder, a los que él y sus medios llegan a calificar de antisistema. Rajoy no es de derechas, ni de izquierdas, ni de centro. La matemática y la topología le importan un pimiento. Rajoy es, sobre todo un burócrata, dispuesto a que algo cambie, para que nada cambie y seguir ejerciendo de conservador, que es el adjetivo que más le va. Lo malo para él es que los tiempos no le acompañan y pronto nada tendrá que conservar entre las manos, vacías de ideas y futuro.

Autor

J. E. Villarino

Nací en la Gallaecia,  soy "pínfano" (no confundir con pífano) que se dice de quien estudió y se formó en los Colegios de Huérfanos del Ejército, la institución educativa más rigurosa y condecorada, que más Laureados de S. Fernando, Medallas Militares Individuales y Colectivas,  fallecidos en acciones de guerra y de terrorismo ha dado a España, antes, durante y después de nuestra Guerra Civil, aparte los oficios y carreras civiles de otros muchos alumnos. Luego estudié Economía con maestros como Rojo, Fuentes Quintana, ya fallecidos, y otros que afortunadamente, todavía nos quedan: Sampedro, Velarde, Tamames, etc. Mi trabajo más divertido, diez años de consultor. Luego, cuatro en el hospital de empresas que decíamos INI y, al fin, el tren. Un amor y una pasión. Doce años acercando gente a su trabajo, estudios y quehaceres y más tarde ayudando a diseñar la estrategia de vuelo del tren veloz de la Villa y Corte a Barcelona. Ahora, veo ya pasar los trenes desde el andén que eufemísticamente llaman júbilo, experiencia y madurez, escribiendo, de vez en cuando, lo que dicta mi rebeldía cívica.

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Top 3 Comentarios más votados

  • #5 CardCisneros

    ¡Qué buena definición del personaje! Y ¡qué triste que así sea!...

  • #6 Maite1

    No puedo estar más de acuerdo, es el momento de hacer cambios! Ya!

  • #2 Tony

    Rajoy es un mantecoso con el PSOE," hoy por ti,mañana por mi" y muy duro con...