viernes 1 de agosto de 2014

Economista ciudadano

Las eléctricas mantienen el oligopolio

Alejandro Inurrieta (18-09-2012)
  • aumentar tamaño del texto
  • reducir tamaño del texto

Desde que se produjo la privatización de las empresas eléctricas, que no la liberalización, los distintos Gobiernos y sus Ministros de Industria han prometido una reforma del sector eléctrico en profundidad, pero la patronal UNESA nunca lo ha permitido. La mayor parte de las acciones tomadas en los últimos años, tanto por gobiernos conservadores, como socialdemócratas han ido en la línea impuesta por dichas compañías, lastrando a la economía española debido a unos precios, tanto para consumidores, como para empresas, anormalmente altos, fruto del funcionamiento oligopolístico del mercado. El resultado es tan decepcionante que ya nadie espera una verdadera revolución en este sector, clave para lograr un cambio de modelo productivo.

El enésimo intento de reforma energética se ha evaporado por la presión de UNESA

La historia nos retrotrae a aquellos gobiernos del ex Presidente Aznar que presumían que la luz no subía, salvo el IPC, sin tener en cuenta que la materia prima tuvo una inflación en aquellos años de más del 25% entre 1996 y 2003. Esto, junto a la chapuza de transición del monopolio al oligopolio que añadió costes adicionales para el consumidor, dejó paso a un mercado en el que el precio se fija en un pool, mediante subastas, cuyo precio lo fija el coste marginal por kilowatio más elevado del sistema. Junto a esto, se mantienen los privilegios en forma de windfalls benefits para nucleares e hidroeléctricas, lo que se traduce en un déficit tarifario que ronda el 3% del PIB. Todo esto en un contexto de una tarifa regulada que alcanza el 85% de los consumidores, (tarifa TUR), lo que prueba la ausencia absoluta de liberalización del mercado. La escasa o nula competencia, maquillada con los diversos decretos que separaban producción y distribución, y que han supuesto una broma de mal gusto para los escasos clientes que han intentado probar a cambiar de distribuidora.

La historia del mercado eléctrico muestra el paso de un monopolio a un oligopolio, que ha logrado generar un déficit tarifario

El siguiente hito en el mercado fue la brusca eclosión de las energías renovables que en los últimos ejercicios han alcanzado el 30% de la producción total, destacando la fotovoltaica y la eólica, llegando en algunas puntas a aportar casi el 70% de la producción en algunos días concretos. Esta apuesta, que fue favorecida por primas muy generosas que posteriormente, y con efecto retroactivo, han sido rebajadas o eliminadas, lo cual ha destrozado un potencial desarrollo de un mercado muy intensivo en empleo. El error fue claramente sobredimensionar un mercado, y apostar por huertos solares, frente al mercado domésticos y autoconsumo que ha llevado a Alemania a liderar el mercado, con el consiguiente ahorro en factura energética y mejora de la balanza comercial.

La última y desafortunada ocurrencia del nuevo gobierno conservador, con relevantes intereses en alguno de sus miembros o familiares cercanos en el sector eléctrico, ha sido el nuevo modelo fiscal. Este modelo nace como remedio para paliar el déficit tarifario creado por ellos mismos, sin que haya ninguna medida para liberalizar el sector, cambiar la formación de precios que tiene tintes abusivos, mejora de la eficiencia y apueste de verdad por energías alternativas que reduzcan la dependencia del petróleo. La solución planteada, tras una esperpéntica batalla entre el Ministro de Hacienda e Industria, ha sido el establecimiento de siete nuevas figuras impositivas, esencialmente sobre facturación, lo que sin duda redundará en un incremento adicional de precios para el consumidor.

La reforma fiscal planteada supondrá un aumento de los costes de la energía para el consumidor

Empezando por los impuestos a la producción nuclear, así como al almacenamiento, apenas tendrán impacto sobre los windfalls benefits, al alargar la vida útil de las nucleares. El efecto neto de las medidas sobre nucleares supondría un regalo de 8.150 M€ (que se descomponen en mayores beneficios por la prolongación de 15.670 M€ y 7.520 M€ por el impuesto).

La producción hidroeléctrica también ha sido beneficiada históricamente. Dado que estas centrales operan en punta, los precios que perciben son, aproximadamente, un 30% superiores a los precios medios del mercado; es decir, en torno a los 70 € MWh. Así, con un coste medio estimado en 10 €MWh y por ejemplo un impuesto de 15 €MWh, el windfall profit que mantendría la hidráulica por MWh producido sería de 45 €MWh; es decir, un 75% de sus windfall profits.

Los beneficios excesivos de las nucleares e hidroeléctricas siguen sin ser corregidos, a pesar de los nuevos impuestos

Por último, en el caso de las renovables, un 6% de impuesto, el efecto también será muy negativo. Estas tecnologías tienen unos costes variables muy cercanos a cero, por lo que sus costes medios son en un porcentaje que oscila entre el 80% y el 90% costes hundidos. Carecen en consecuencia de capacidad para ajustar sus costes a la disminución que estos impuestos suponen sobre sus ingresos. En definitiva, el efecto de estos impuestos es confiscatorio porque no se aplica sobre márgenes sino sobre ingresos presentes y futuros que tienen como destino, no pagar costes presentes y futuros, sino costes ya incurridos en el momento de la inversión.

En resumen, la enésima supuesta reforma energética, mantiene la tónica de defensa del oligopolio eléctrico, no toca la tarifa regulada, no cambia la formación de precios, penaliza las renovables, no soluciona el autoconsumo y el balance neto de los hogares, y por último la gran perjudicada es la industria al penalizar gravemente la cogeneración. Tanto supuesto liberal para seguir interviniendo burdamente en el mercado. Qué desilusión.

Autor

Alejandro Inurrieta

Mi paso por la Universidad, donde me desencanté de la docencia, por la empresa financiera, donde vi las carencias del sistema y finalmente el paso por la política nacional, Ministerio de Economía como asesor, y la local, concejal en Madrid, me han hecho abrazar y admirar el concepto de economista ciudadano.

Suscripción RSS

Top 3 Comentarios más votados

  • #7 DesDeBCN

    @SandroCastro #5 Sebastian es de la cuerda del articulista y ya se sabe que a...

  • #13 si01jaj

    La pena es no tener una leyes y una justicia verdaderamente democraticas para...

  • #2 Laverdad

    El problema del sector energetico es que nadie sabe nada de nada. Lo que ha...