sábado 19 de abril de 2014

Desde la heterodoxia

La pobreza como fracaso de la política económica de Rajoy

Juan Laborda (19-09-2012)
  • aumentar tamaño del texto
  • reducir tamaño del texto

Diez meses después de la investidura de Rajoy, todos los indicadores económicos, financieros y sociales han acelerado su deterioro. El crecimiento interanual se sitúa en el -1,3% frente al -0,5% de finales del año 2011; el empleo desciende a un ritmo interanual del 4,6% en comparación con caídas del 2,9% a finales del año pasado; la remuneración de los asalariados disminuye respecto al año anterior a tasas del 3,9% frente a descensos del 1,3% al cierre de 2011; la prima de riesgo ha pasado de niveles alrededor de 300 puntos básicos a los 450 actuales; nuestra bolsa es la peor del mundo occidental; y así un sinfín de cifras.

Ello es ampliamente percibido y soportado por la ciudadanía, que sitúa a los gobernantes españoles, en una encuesta paneuropea publicada hace dos semanas, como los que peor están gestionando la crisis económica, por debajo incluso de Grecia y Portugal. Quien elaboró el estudio para España fue la Fundación BBVA, nada sospechosa de cualquier intencionalidad política.

Sin embargo, la frialdad de estos datos oculta una realidad todavía peor. La pobreza vuelve a instalarse en nuestro país con toda su intensidad. A los informes de Caritas, UNICEF, que ya detallamos en su momento, se une el último documento de Save The Children. Según éste la pobreza infantil ha aumentado de manera alarmante en nuestra querida España y se sitúa ya entre el 24 y el 26%, afectando seriamente tanto a la alimentación como al rendimiento escolar de los menores. Según especificó la portavoz de dicha ONG se han detectado problemas de nutrición entre los menores españoles y advierte de que ya en el mes de junio, "había niños cuya única comida en el día era la que hacían en el comedor del colegio". ¡Porca miseria!

Quiebra de la cohesión social

El gobierno de Rajoy en solo diez meses ha demostrado que carecía de una hoja de ruta para enderezar los problemas económicos y sociales que devoran nuestra querida España. La verborrea, la improvisación y, sobre todo, la ignorancia supina sobre los males económicos que afligen a nuestro país, son las señas de identidad del ejecutivo de Rajoy.

Las élites de nuestro país han impuesto la austeridad económica para mantener sus privilegios. Son los ciudadanos quienes están pagando en última instancia los excesos de estas castas a través de recortes salariales, aumentos de impuestos, y un deterioro sin parangón en nuestra historia reciente de los servicios públicos básicos, como la salud y la educación. Como consecuencia se está produciendo una quiebra social de tal intensidad, que al final, y como consecuencia lógica, se trasladará a una profunda conflictividad. Mientras, los parásitos responsables de la quiebra del sistema de rositas. Se trata de una pura y dura lucha de clases.

Además de los intereses de la clase dominante, son las cuestiones ideológicas las que marcan la política económica del actual gobierno. Sus ideólogos económicos se encuadran dentro del “pensamiento único” o “consenso de Washington”. Lo que ellos presentan como verdades indiscutibles, en realidad reflejan juicios de valor, alimentados por la ideología dominante, la suya, la neoliberal. Veámoslo.

Todas las reformas Rajoy, papel mojado

La política presupuestaria, a través de la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2012 y las medidas urgentes para la corrección del déficit público de finales de 2011, la reforma del mercado laboral, y la tres reformas del sistema financiero, constituyen los pilares básicos de la política económica del ejecutivo del PP. En el mejor de los casos son fruto de una tremenda improvisación, y de un profundo desconocimiento de cuál es el problema real de la economía española. Y como tal acaban finalmente siendo papel mojado.

A la semana de presentar el nuevo presupuesto hay que restar 10.000 millones más. Tras la primera reforma financiera Guindos llegó una segunda, después el rescate bancario, y ahora la tercera reforma, centrada en el banco malo, que por supuesto no duden que acabaremos pagando ustedes y yo. El rescate de nuestro sistema bancario supone una socialización en toda regla de las pérdidas privadas de unos depravados.

Pero lo peor son las consecuencias de tanta chapuza. El crecimiento económico en 2012 entra en caída libre, hay una reducción neta de empleo en lo que llevamos de ejercicio de más de 800.00 puestos de trabajo a tiempo completo, las rentas salariales desciende de manera imparable, y además se hunde la riqueza. Todo ello se traduce en un aumento sin parangón de los índices de pobreza. En este contexto da igual cual es el coste neto de la deuda, al no haber crecimiento económico la expansión de la deuda es explosiva e insostenible.

Diagnóstico y propuestas erróneas del equipo Rajoy

El gobierno aún no ha entendido lo que es una crisis de deuda privada. Si el problema de la economía española, como venimos advirtiendo en este blog, es la deuda privada, y como corolario la insolvencia bancaria, por qué narices se opta por restricciones fiscales o ajustes salariales. Por cuestiones dogmáticas, ya que el reconocimiento de que el problema actual de la economía es la deuda privada y la insolvencia bancaria supondría poner de manifiesto el vacío intelectual y el escaso soporte empírico de la mayoría de las teorías macroeconómicas y microeconómicas bajo las que las elites políticas y económicas actuales se educaron. Pura cuestión de supervivencia. Sin embargo, tendrán que reciclarse. Háganme caso, sin acritud, monten un “conference call” con Richard Koo, economista jefe de Nomura, y a la sazón uno de los mayores expertos en recesión de balances, y Willem Buiter, economista jefe de Citi, para que les ofrezcan una teórica de dos días sobre las consecuencias de su política económica.

En esas hipotéticas clases, les deberían explicar que en la actual crisis económica, la flexibilidad de precios y salarios que tanto cacarean en el entorno de Rajoy es desestabilizadora. En vez de ayudar a enderezar la economía hacia el pleno empleo, en realidad reduce la demanda efectiva (paradoja de costes). La economía es dirigida por la demanda y no por las restricciones que dependen de la oferta.

También les sugerirán que es totalmente falso que un aumento del ahorro público y privado genere un aumento de la inversión y actividad económica, y baje los tipos de interés. Al revés, hunden la actividad económica, disminuyen los ingresos fiscales y las rentas de empresas y familias. Como corolario surgen dudas sobre la solvencia final de nuestra economía (paradoja del ahorro).

Señor Rajoy, sólo hay dos procedimientos para restaurar la solvencia de nuestra deuda: o la austeridad, o una reestructuración ordenada de las mismas. Como advierte Willem Buiter, “no tenemos mucha experiencia sobre la voluntad de los electores en tiempos de paz de soportar años de austeridad, crecimientos económicos negativos, y aumento del desempleo, pero eso es lo que se conseguirá, salvo que se opte por una reestructuración de la deuda, pública y privada”.

Si el saneamiento del sector financiero se hace sin tocar a acreedores, y a cargo de los contribuyentes, como ustedes pretenden, y además no se produce ninguna reestructuración de la deuda de familias y empresas no financieras, aunque sea mediante un alargamiento de los plazos de pago, el Estado no podrá lograr los objetivos de déficit presupuestario, según el calendario fijado, ni siquiera a través de durísimos ajustes.

Autor

Juan Laborda

La actual crisis económica ausculta algo trascendental que no se debate en los medios. Se trata del vacío intelectual y del escaso soporte empírico de muchas teorías macro y micro que se imparten en las universidades y se engullen como dogmas de fe. Tras ser economista y estratega jefe de varias entidades financieras, alguien ha tenido la ocurrencia de ponerme un blog; con él aspiro a irrumpir en los cafés, las facultades y las porfías entre enemigos reconciliables para evidenciar las carencias de las teorías dominantes.

Suscripción RSS

Top 3 Comentarios más votados

  • #3 DukeAtreides

    Por otro lado,. señor Laborda, espero que no le dejen dar clases nunca a nadie...

  • #23 flan

    No hago más que leer, que todo es culpa de la herencia. La herencia viene de...

  • #26 flan

    Antes se me olvido decir, que ese dinero del que disfrutamos, teniamos que...