lunes 21 de abril de 2014

Psiconomía

El primer rescate autonómico no será el último

Javier Ruiz (06-01-2012)
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El riesgo de una quiebra autonómica ha sido la mayor pesadilla económica desde que comenzó la crisis. Una insolvencia autonomía puede provocar un efecto dominó y disparar los intereses que paga por su deuda el resto del país. Esta semana, esa pesadilla se ha convertido en realidad.
 
Tal y como destapó Vozpópuli, la Generalitat Valenciana dejó de pagar a Deutsche Bank una deuda de 123 millones de euros que el banco prefirió no clasificar como una impagada tras recibir las garantías del Tesoro. Tras publicarse la intervención, la Generalitat Valenciana se ha enrocado en una defensa dialéctica sobre las formas del rescate sino responder al fondo del asunto: un endeudamiento público opaco.
 
El debate de las formas
 
La Generalitat asegura que “no hubo aval”. Cuando el Tesoro Público llamó a Deutsche Bank y le “garantiza” que la autonomía dispondrá de fondos, se puede escoger la palabra “garantía”, “aval”, “aval verbal”, “rescate” o “intervención divina” pero el fondo del asunto no cambia. La autonomía no tenía fondos y sólo la red de seguridad del Estado la ha salvado de la insolvencia.
 
Esa red de seguridad –dice la Generalitat—son sus “fondos propios”. Es cierto que los fondos de la Generalitat le corresponden… pero todavía no. El gobierno ha tenido que adelantar 115 millones de euros a la Generalitat que el govern no tendría por qué haber cobrado hasta el día 20. Las palabras con las que se describa el mecanismo de rescate son lo de menos, la excepcionalidad de la medida y lo crítico de la situación son la clave.
 
La amenaza de fondo
 
Mientras el gobierno de Fabra discute las formas, el fondo del asunto sigue agravándose.
·       El govern valenciano sigue aumentando su endeudamiento fuera del balance oficial. Su déficit declarado es de 24.600 millones de euros pero fuera del ha creado 46 empresas públicas con una deuda de 9.000 millones, intereses de los créditos por los que debe pagar 6.000 millones de intereses. En total, más de 40.000 millones de euros pendientes de pago.
·       Como la Comunidad Valenciana, Cataluña y Madrid también han disparado sus deudas reconocidas y ocultas. Ambas han creado una impresionante red de empresas públicas con endeudamientos ilimitados que aprovechan un vacío normativo para seguir agrandando el agujero fuera de la contabilidad oficial.
 
Este es el gran problema de las finanzas públicas. Mientras se aprieta a los ciudadanos, se permite a las administraciones que mantengan su endeudamiento, eso sí, sacándolo del escrutinio público y ocultando su agujero en redes de sociedades que sólo en la Comunidad Valenciana suman ya 46, ahora agrupadas en 6 holdings. Toda una trama financiera para sostener lo insostenible.

Autor

Javier Ruiz

Javier Ruiz (Valencia, 1973) ha sido analista económico para Merrill Lynch en Nueva York y ha desarrollado su carrera periodística en las redacciones de la Cadena COPE, el diaro El Mundo y la Cadena SER antes de incorporarse como subdirector de informativos a CUATRO.
Periodista... pese a todo.

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