sábado 19 de abril de 2014

Punto de equilibrio

Felipe González, el que mejor está entendiendo esta crisis desde el principio

Manuel L. Torrents (12-04-2012)
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Habrá sido el hombre 'x' o 'y' del Gal, el responsable de la corrupción, del paro y además se habrá comido niños crudos en sus ratos libres, pero hay que reconocer que Felipe González es el político que mejor está entendiendo esta crisis. Da gusto escucharle hablar de economía y anteayer no fue una excepción. Dijo las palabras adecuadas en el tono adecuado, aunque es posible que eso se lo permita la ausencia de responsabilidades políticas. Y que dure, porque cuando se pone el mono del partido para ayudar a sus compañeros en campaña electoral es aburridísimo.

El hombre interesante, que realmente ha mutado en estadista de talla global, es el que se ha codeado estos años con Carlos Slim o que ahora ocupa sillones de consejos de administración de empresas energéticas. En los años en los que no ha sido presidente ha estado cerca de los grandes centros de decision y ha visto a la perfección cómo se hacen las cosas en este mundo que hoy se nos desmorona. 

Es de los pocos que ha puesto sobre la mesa la absoluta incoherencia de que, después de rescatar a Lehman Brothers o Bear Stearns, la banca haya seguido colocando productos estructurados a sus clientes como si nada. Hubo que rescatar a los bancos de inversión sin que pasaran males mayores y ¿quiénes sino ellos son los que están presionando a muerte a España y demás países periféricos con los cortos sobre los cds, la deuda, la bolsa...?

Muchos profesionales del sector financiero dicen que esta gente invierte a la baja porque ven que la economía es débil y no se hacen las reformas necesarias. Que no es culpa de ellos si hay ineficiencias tan claras. Nadie niega que España está hecha unos zorros, pero no es de recibo que se pueda invertir híper apalancado empleando derivados que multiplican los efectos nocivos y crean burbujas devastadoras. Y, de paso, emitir informes absolutamente deshonestos o, incluso, emplear sus resortes de poder ya que todas estas casas tienen ex empleados con el retorno garantizado en la Sec, el Tesoro, los bancos centrales, los partidos políticos de EE UU...

Esos ataques son dañinos en todos los sentidos, entre otras cosas, porque los emisores de los instrumentos híbridos empleados tampoco van a ser capaces de abonar las ganancias a sus inversores si toda la comunidad financiera se pone unidireccionalmente a presionar a España, Italia… y después a Francia o Alemania, como alertaba el propio González. 

Da gusto escuchar a Felipe cuando se pone serio. Rebobinando un poco, es fácil recordar la magnífica entrevista con Iñaki Gabilondo en CNNPlus, en septiembre de 2010, cuando decía que “se está incubando la siguiente crisis del sistema financiero”, porque sus prácticas no estaban cambiando en nada, “salvo en no dar crédito”. “No puede haber operaciones financieras sin reflejo en los balances”, en relación al marasmo en derivados que causó el colapso financiero de 2007 y ahora perdura, atacando a los países o disparando el precio del crudo, por ejemplo. Míticas palabras, aunque ¿obvias? Sí, lo malo es que nadie habla en este sentido, a pesar de que cada mes tengamos el fantasma del rescate sobre la mesa. Merece la pena perder unos minutos en verla completa.

Un poco después, pero también en 2010, hacía un llamamiento al Banco Central Europeo (BCE) para que comprara deuda. ¿No suena de algo el tema?

González ha hecho este discurso siempre en un marco europeísta y por ahí van los tiros. Lo que hay encima es un ataque al euro: posiciones cortas (vendedoras) sobre activos europeos, con especial mención a España e Italia, y largas (compradoras) sobre EE UU, donde el Dow Jones roza los 13.000 puntos, a menos de un 10% de sus máximos históricos.

Alemania, Francia, el BCE, los periféricos… todos deben aunar posturas y, seguramente, reunirse para una nueva refundación del euro, con políticas conjuntas y objetivos razonables, que no se lleven los países por delante. Seguramente, el marketing es importante en todo esto: haría falta llamarlo bajo unos nombres rimbombantes, tipo Bretton Woods, Plan Marshall, etc que presentaran en positivo unos cambios de futuro no como meros rescates.

Se me ocurre que Felipe sería un gran presidente del Consejo Europeo. Le sentaría bien, seguramente, desvestirse totalmente de esa pana del PSOE que le obliga a hablar del inmundo y de cosas parecidas, que le quedan ya muy por debajo de su categoría. Y creo que es de los pocos con la capacidad de ponerse a trabajar con los presidentes y ministros de los estados miembros, independientemente de los colores de cada uno. 

Autor

Manuel L. Torrents

Periodista especializado en mercados y economía, algo que me parecía impensable en la Universidad. He trabajado en El Economista, FondosWeb, Mi Cartera, El Confidencial; he sido fundador y acabé dirigiendo Negocio & Estilo de Vida, y colaboré en distintos medios durante mi vida profesional. Estoy desde la gestación de Vozpópuli, donde desarrollo funciones de subdirector. Creo que la prensa es un supervisor democrático insustituible, por lo que me gustaría ver editores limpios, que se preocupen por la profesión y la defiendan.

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  • #4 beppe

    claro que la entiende Felipe; el genio que empezo con la alta velocidad...

  • #23 ming

    Felipe G. fue siempre un plusmarquista de la mendacidad, capaz no sólo de...

  • #1 Fernandopoo

    Me llama la atención que fuera Felipe el que hable contra los productos...