viernes 29 de agosto de 2014

Desde la heterodoxia

Crisis de la Zona Euro: el liderazgo mediocre de Merkozy, Rajoy y compañía

Juan Laborda (14-04-2012)
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El diagnóstico de la ortodoxia sobre la crisis de la Zona Euro además de incorrecto esconde el fracaso de las políticas económicas dominantes. La situación se complica con la coexistencia de líderes mediocres. Las actitudes adoptadas por Merkozy, y las medidas implementadas por Rajoy o Mario Monti lo único que hacen es ahondar aún más la actual crisis europea.

El actual problema de Occidente es la acumulación de deuda, básicamente privada, que no se podrá pagar, y, como corolario, la insolvencia de su sistema bancario. Como consecuencia surgen dos focos de conflictos. En primer lugar, las tensiones entre acreedores y deudores, por ejemplo entre China y Estados Unidos, o entre Alemania y los países periféricos del Sur de Europa. Los países acreedores demandan constantes recortes a los países deudores con el fin de cobrar sus deudas.

En segundo lugar el comportamiento de la élite dominante, la financiera, insolvente, que presiona para que sea la sociedad quien pague sus desaguisados. El sistema bancario, a través de sus diferentes miembros, constantemente propone y aplaude duros ajustes para la economía española o cualquier economía altamente endeudada.

Lucha por captar el ahorro

En este escenario surgen dos dinámicas simultáneas. Por un lado la lucha entre los distintos países occidentales endeudados por captar el ahorro, que está básicamente en manos de los países emergentes y algún país desarrollado como Alemania o Japón. La actuación de los lobbies anglosajones por captar ese ahorro para sus economías altamente endeudadas ha sido perfecta, desacreditando a Europa, y distrayendo la atención del auténtico foco de peligro de la economía global, la quiebra de Estados Unidos y Reino Unido, cuyo volumen endeudamiento público y privado no se podrá devolver. Por cada dólar de deuda que se emite diariamente en el planeta alrededor del 57% corresponden a Estados Unidos y a Reino Unido.

Por otro lado, Alemania ha tenido una actitud miope. Como principal país acreedor de la zona Euro reaccionó de manera tardía a la crisis griega, por intereses electorales de la señora Ángela Merkel, permitiendo que los mercados, por definición especulativos, devoraran a Grecia y a sus ciudadanos. Después vinieron Portugal e Irlanda. Y ahora está pasando lo mismo con España, donde a las presiones de Ángela Merkel, nuestro acreedor, se une los comentarios indecentes, también por cálculos electorales, de un personaje tan siniestro y mediocre como Nicolás Sarkozy.

La actitud de Ángela Merkel

Los mercados financieros empezaron a atacar la deuda griega a finales de 2009. La presión de los especuladores se intensificó a partir de mayo de 2010, con el fin de distraer la situación de otros países altamente endeudados. A finales de 2010 la situación llega a un punto sin retorno. Grecia necesita ser rescatada. Si hubiese habido una auténtica Unión Europea, y se hubiese puesto encima de la mesa la mísera cantidad de 20.000 millones de euros, el problema se habría zanjado. Para ubicar las cifras, pensemos que los bancos europeos ya han succionado dinero público por valor de 2,3 billones de euros, siguen sin prestar y la mayoría siguen siendo insolventes. Por otro lado el rescate de Grecia entre ayudas y quitas ya supera los 250.000 millones de euros.

Pero no, la señora Merkel tenía elecciones en Renania Westfalia, que acabó perdiendo, y no podía socorrer a los vagos y derrochadores griegos. A partir de ese momento Grecia firmó su sentencia de muerte. Los mercados prosiguieron con su ataque inmisericorde hasta que finalmente, y por contagio a otros países, más allá de Portugal e Irlanda, es decir, a Italia y España, Alemania y Francia se vieron forzadas a rescatar a Grecia.

Lo más preocupante es el planteamiento económico. El problema no es el sur de Europa, ni Francia, ni Bélgica. El problema del Euro es Alemania, tal como detalla magistralmente el profesor Alberto Alonso en su artículo Dinámica de la Deuda y El Futuro de la Economía Española.

Alemania presenta una insuficiencia crónica de demanda, y su objetivo es colocar fuera sus excedentes de producción para alcanzar el pleno empleo (superávits por cuenta corriente), mediante mejoras de su competitividad a través de una disciplina de la clase trabajadora. Estos superávits se traducen en déficits para el resto de países, que reciben el ahorro alemán, generándose burbujas financieras y procesos de endeudamiento en los países del sur, vía endeudamiento privado.

Al final cuando las burbujas estallan nos encontramos en el típico problema acreedor-deudor, y la solución requiere una extinción de gran parte de la deuda porque ésta inhibe la demanda y lastra el dinamismo de la economía.

Las decisiones de Rajoy y los ademanes de Nicolás Sarkozy

Una vez quebrada Grecia hay que continuar azuzando a Europa. Y España es ahora el eslabón más débil. El mecanismo desde 2008 siempre es el mismo: en los medios de comunicación anglosajones se analiza de una manera cruda y realista la situación económica de un posible candidato a ser atacado, en este caso España. A continuación diversos informes desde la City de Londres desarrollan de manera impecable e implacable esa misma idea. Paralelamente surgen rumores de mercado sobre posibles bajadas de rating, que en nuestro país además se aderezan con problemas de alguna gran entidad financiera.

Pero además ha habido dos colaboradores excepcionales en el ataque a España. Por un lado, Mariano Rajoy y su gobierno que por cuestiones meramente ideológicas y de defensa de la élite financiera han elaborado un conjunto de medidas económicas que van a llevar a la economía española a una profunda recesión.

Los mercados han interpretado correctamente nuestra situación, y han encontrado un filón en la actual inconsistencia de nuestra economía. El hundimiento económico acabará disminuyendo fuertemente nuestros ingresos fiscales y no cumpliremos con los objetivos de déficit. Como consecuencia de la recesión económica la generación de rentas disminuirá de manera notoria, lo que unido al descenso de la riqueza de las familias, los aumentos impositivos y la reforma laboral, que deprimirá aún más los salarios, hará que aumente de manera exponencial la mora bancaria. Ello complicará aún más la ya de por sí muy delicada situación de la banca española.

Para rematar el desaguisado aparece la siniestra figura de Nicolás Sarkozy. Este personaje compensa su escasa estatura intelectual con continuas intrigas maquiavélicas, donde, hay que reconocerlo, se mueve como pez en el agua. Por razones electorales azuza a España con el objetivo de desviar la atención de su propio fracaso. Bajo su mandato Francia ha perdido la máxima calificación crediticia. Con amigos como estos no hacen falta enemigos.

Autor

Juan Laborda

La actual crisis económica ausculta algo trascendental que no se debate en los medios. Se trata del vacío intelectual y del escaso soporte empírico de muchas teorías macro y micro que se imparten en las universidades y se engullen como dogmas de fe. Tras ser economista y estratega jefe de varias entidades financieras, alguien ha tenido la ocurrencia de ponerme un blog; con él aspiro a irrumpir en los cafés, las facultades y las porfías entre enemigos reconciliables para evidenciar las carencias de las teorías dominantes.

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Top 3 Comentarios más votados

  • #1 Simbad

    Totalmente de acuerdo, ellos también tienen políticos profesionales que solo...