jueves 24 de abril de 2014

Educación a fondo

Universidad española: Tocata y fuga de cerebros

José Penalva (20-04-2012)
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La reforma universitaria del ministro Wert es, en verdad, un mero plan de recortes universitarios, como he señalado en la entrega anterior. El objetivo del ministro es controlar el despilfarro de la clase universitaria. Para enmascarar el plan de recortes, lo ha envuelto en el celofán de la terminología de la reforma, con ese rimbombante ruido de la cosa de la “comisión de expertos”. A fin de cuentas, la clase media terminará pagando los platos rotos, Mariano agradará a Alemania y la Merkel sonreirá.

Pero, ¿qué tiene que ver aquí la Merkel? Pues algo tan sencillo como que a Europa, o lo que es lo mismo, a Merkel le interesa que España controle el gasto público y, además, que se centre en su economía de sol y playa, que para investigar ya están las universidades germanas. Y eso es lo que Mariano va a dar a Merkel:

 1. Un plan de control del gasto universitario; aunque Mariano lo vendará como plan de Reforma.

 2. Las universidades alemanas seguirán produciendo la investigación y la innovación que requiere la UE

 3. Los investigadores españoles tendrán que marcharse de España; y el resto, a trabajar de camareros, para servirles las copas a los socios comunitarios cuando vayan a España a tomar sol y playa.

En resumen, de todo ese ruido de la reforma universitaria que anuncia Wert resultará que un 10% de investigadores españoles, los cerebros realmente mejor preparados y que más servicio harían a la sociedad española, tendrán que dejar su país.

La clave del éxito de una universidad

En realidad, aquello que sitúa a una universidad entre las mejores del mundo es sólo el 10% de su profesorado. Lo que marca la diferencia competitiva de una universidad es, básicamente, esa punta de lanza de excelencia. Dicho de otro modo, en Oxford y Cambridge, por ejemplo, hay profesorado mediocre, como en toda casa de vecino —e, incluso, si me apuran, mucho más mediocres que en otros lugares menos famosos, porque son mediocres y, además, campanudos. Pero Oxford/Cambridge está entre la elite mundial porque tiene un 10% de profesorado de muy alta excelencia.

Entonces, si España también tiene un 10% de profesorado de alta excelencia, junto a mucha mediocridad, como sucede en los casos de Oxford y Cambridge, ¿por qué ellos están en la elite mundial y nadie da un duro por una universidad española? Simple y llanamente, por una pequeña diferencia en los principios que rigen las organizaciones universitarias — y reconocer tal diferencia sería fundamental de cara a una reforma universitaria en España. La clave que marca la diferencia radical entre Cambridge/Oxford y España es la siguiente:

—   Cambridge/Oxford tienen un sistema universitario forjado sobre la base de la meritocracia: reconocimiento y promoción del talento.

—   España, en cambio, machaca y expulsa al profesor e investigador que destaca: en España sólo promociona quien complace al catedrático, o, también, quien ha estudiado en la Lewinsky Business School

Es una mera y simple cuestión de organización del sistema: uno gira en torno al principio de la meritocracia, y otro sobre la politización y el servilismo intelectual. Esa es la clave que permite que una universidad compita a nivel mundial, o que sea una mera rueda de molino. La meritocracia es especialmente relevante para una organización que gira en torno al conocimiento, como sucede en el caso de una universidad. El conocimiento crece en una atmósfera de incentivos y reconocimiento. El servilismo intelectual aniquila el conocimiento; eso es más que evidente. Algo tan simple, como imposible de implantar en España.

El odio a la meritocracia

El odio a la meritocracia se afinca en los hábitos culturales más profundos de la sociedad española. Si repasamos la historia moderna y contemporánea, los intelectuales, investigadores y profesores que más han ayudado al progreso de España han sido condenados al exilio, al ostracismo, al olvido. Con muy escasas excepciones.

Es señero el caso de Julián Marías, el mejor filósofo español de la segunda mitad del siglo XX, intelectual íntegro y español ejemplar, que fue expulsado de la universidad española, durante el franquismo y durante la democracia, por no plegarse a intereses de grupo. (Y espero que los herederos del filósofo no pretendan cobrarme derechos por emplear aquí su nombre).

Además, Cambridge/Oxford se aprovecha de la fuga de cerebros, lo que, en términos económicos, es un fabuloso negocio: no les cuesta un duro su formación y se aprovechan de su talento. Moraleja: el cainismo le sale caro a la economía española, como veremos en la siguiente entrega.

 

 

Autor

José Penalva

Mi vida cambió cuando un amigo me dijo que si conocía a Beyoncé. Hasta ese momento creía que España podía cambiar, trabajaba en educación y escribía cosas sobre el sistema educativo, que, por cierto, no estaban nada mal —a decir de mi abuela—. He trabajado en varias universidades europeas, incluyendo Cambridge y Oxford. Ya poco remedio tiene la España de hoy, caracterizada por la corrupción de sus clases directoras y por el servilismo vergonzante de eso que se llama pueblo. Pero aquí estamos, porque, como dice el clásico, mientras haya pelo, hay esperanza.

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Top 3 Comentarios más votados

  • #4 Carabayo

    Pedro, sigo: Miñano Jimenez, Luis - Teoría e Historia de la...

  • #6 PedroSerrano

    Petra: mencanta tu comentario, especialmente con eso de recriminar que el autor...

  • #3 Carabayo

    Petra, que tengas un Master en la Lewinski Business School no te quita mérito....