lunes 22 de septiembre de 2014

Con los leones

Grecia, Irlanda, Portugal y la tormenta perfecta

Federico Castaño (25-04-2012)
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Desde el primer rescate griego, en mayo de 2010, el país heleno no ha levantado cabeza. Ahora vuelve de nuevo a poner contra las cuerdas a Europa con las elecciones previstas para el 6 de mayo, que pueden alumbrar un Parlamento ingobernable. Si a esta cita se le suma el referéndum irlandés del 31 de mayo y la necesidad, cada vez más apremiante, de un nuevo auxilio financiero a Portugal, la incertidumbre está servida.

España sigue en el ojo del huracán por el retraso acumulado por la reforma financiera y la poca credibilidad que emana de las cuentas autonómicas. Pero el comportamiento de los mercados, al menos así se ve en el Gobierno y en la información que le transmiten las autoridades comunitarias, no obedece solo a la sospecha de que España puede tener dificultades para financiar su deuda sino a la inquietud que suscitan las citas pendientes en Grecia, sobre todo, y en Irlanda.

Grecia celebra nuevas elecciones el mismo día en que Francia afronta la segunda vuelta de la consulta presidencial. En su Parlamento podrían entrar hasta diez fuerzas políticas. El ex ministro de Finanzas Evangelos Venizelos ha reconocido públicamente que el país puede desembocar en un punto muerto que ponga en cuarentena los compromisos contraídos por el actual Gabinete con Bruselas. Los partidos griegos ya no se muerden la lengua al hablar del posible regreso al dracma, mientras la Unión Europea no acaba de dar con la fórmula que permitiría la salida de Grecia del euro sin matar la moneda única.

Sumida Grecia en una tragedia digna de tal nombre, los irlandeses votarán en breve si aceptan o no la austeridad presupuestaria consagrada en el Tratado de la UE. Este tipo de consultas las carga el diablo y al actual Gobierno le puede salir el tiro por la culata si se tiene en cuenta que la balanza la inclinará hacia uno de los dos lados el 39% de los irlandeses que se reconocen indecisos.

En el supuesto de que las elecciones griegas alumbraran un gobierno caótico y la consulta irlandesa saliera coronada por un rotundo ‘no’, la situación se les podría ir de las manos a los líderes europeos, es un decir, al margen de lo que suceda en la segunda vuelta de las elecciones francesas y de si es necesario o no rescatar de nuevo a Portugal.

Esta sí que sería la tormenta perfecta, porque en estas incertidumbres es donde se surte de combustible la especulación de los mercados. Pero no hay que inquietarse, la cosa no debe ser tan grave cuando en el Congreso de los Diputados acaba de celebrarse el debate presupuestario y ni siquiera se han mencionado los auténticos peligros que acechan a la economía europea. Y en estas, Cataluña preguntando de nuevo ¿qué hay de lo mío?

Autor

Federico Castaño

Les ofrezco un menú humilde en el que voy a poner todo mi empeño en sortear la mercancía averiada y las interpretaciones erróneas de la actualidad política y económica que se cuece en el Parlamento y sus aledaños. Me avalan bastantes años de oficio periodístico y, sobre todo, la ilusión de honrar esta bonita profesión.

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