Macro Matters - 07.05.2012

Correlaciones bursátiles, desacople europeo y gobiernos TDAH

La expresión inglesa decoupling estuvo de moda para referirse al desacople del crecimiento o desarrollo de las economías emergentes con respecto al estancamiento de las economías desarrolladas. Este fenómeno fue recibido como novedoso, cuando si hay algo antiguo es el desarrollo desigual de los pueblos: la ilusión de seguir la buena fortuna de los vecinos es solo una más de las trampas del pensamiento analógico, de evadirnos de nuestra responsabilidad, con su pereza intelectual, evitando esforzarnos en entender lo que ocurre y preferir el narcicismo a trabajar unidos intentando que nuestro futuro dependa de nosotros en la mayor medida posible.

El desacople europeo de América ya ha empezado, aunque tímidamente en términos seculares, e intentaremos ilustrarlo con los índices bursátiles de ambos, como un indicador más de gestión económica del rumbo que llevamos; pero antes hagamos un apunte sobre la correlación bursátil.

Correlación bursátil

Es normal que en el mercado europeo se comparen los futuros de la bolsa americana antes de su apertura, por su importancia como indicador de las expectativas de los inversores, o que se siga la evolución simultánea de ambos. Igualmente, y más allá del efecto contagio, también se utilizan correlaciones entre un índice y una acción o cartera de acciones, o entre los rendimientos de un gestor de una cartera de inversiones y los del mercado. Aunque hoy no entraremos en complicaciones matemáticas, cálculos de “alfas” o “betasad hoc, o parámetros cruzados complicados, simplemente haremos una sencilla comparación visual, del actual momento que vivimos.

El desacople americano

Expresión que recuerda aquella anécdota británica jocosa de que el Continente estaba aislado por niebla en el Canal de la Mancha. Porque claro, nosotros los europeos no podemos estar desacoplados: ¡serán ellos! Si en el año 2000 el Dow Jones valía 100 hoy estaría (en términos nominales) sobre 112, mientras que el Euro-Stoxx 50 ha pasado de 100 a cerca de 47.

 

Este desacople es solo otro indicador de que el proyecto europeo, en su forma actual, es una verdadera quimera. Los plutócratas de Bruselas, sus marionetas locales y el resto de la casta política, siguen con sus analogías de conveniencia y no ven ni de lejos el verdadero movimiento tectónico que se está generando en el ajuste de la economía americana. Mientras, el tiempo pasa volando, se pierden años preciosos y se dilapidan vidas y fortunas llevándonos a un futuro más pobre; podría ser diferente, pero nuestros dirigentes no dan más de sí. Cierto que Estados Unidos tiene un ajuste pendiente, que nos afectará en profundidad, pero eso lo veremos otro día.

El orden europeo continental pareciera tener un ciclo de más o menos cien años (los “viejos” Saecula) y que en los últimos tres puntos de ruptura ha contado con la intervención decisiva anglosajona, así fue en los Tratados de Utrecht, Congreso de Viena y el fallido Tratado de Versalles, que tras la Segunda Guerra Mundial lleva a la hegemonía americana, con su conformación general de la Economía Mundial y de la europea en particular. Estados Unidos aprovechó el ciclo largo del que es prácticamente propietario para hacer ese trabajo y desde el 2000, justo en el año de agotamiento del mismo, con la pausa de la guerra de Irak, ha señalado en innumerables ocasiones que no podía seguir como economía de consumo y deuda mientras el resto crecía exportando e invirtiendo. Haciendo oídos sordos a sus señales no se parará a ese continente, ni interesa hacerlo.

Recientemente, discutiendo este tema y el uso de los índices para ilustrar ese desacople, se empezó objetándome a la construcción del Dow, luego al índice en sí mismo, aunque probaron otros con similares resultados; cuando llegaron al tipo de cambio vieron que estamos como en 2.004 (más o menos) y eso gracias a los acuerdos de líneas swap ilimitadas (“unlimited dollar swap lines”, Bernanke-Geithner dixit) con la FED (¡qué horror!), que si no igual el Euro se habría despeñado desordenadamente y no interesa. Así que tenemos a China y a Europa ancladas al dólar y los Estados Unidos re-estructurándose. Estas comparaciones de índices ayudan a evaluar gestión económica, no lo duden.

¿Y el Ibex?

La comparación con el índice europeo indica lo que era de esperarse, que España como país europeo continental (de toda la vida) converja con su área económica (y monetaria), como pueden ver en la siguiente gráfica.

 

Tras acompañar el Euro-Stoxx 50 hasta el 2.003, con el que comparte seis de sus empresas cincuenta, se despega artificialmente con la burbuja crediticia local, que lo ha infectado todo, desde las expectativas de inversores y trabajadores a la de políticos y sindicatos, pero volverá a su correlación natural y el desacople del Ibex 35 se acabara.

¿Y eso de los “gobiernos TDAH” qué es?

El TDAH es el acrónimo de un lamentable mal y lejos de mi hacer cualquier broma sobre esta enfermedad o sobre quienes la padecen, conocida como Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Entre sus características está la falta de concentración, del control de los impulsos y la inquietud motora; afecta a un 10% de los adolescentes y uno de sus síntomas es la procastinación, que es el pernicioso hábito de dilatar los deberes con actividades distractoras y/o más agradables.

Pues bien, eso justamente parece ser lo que padecen nuestros dirigentes, que empeoran nuestro crédito corriendo de aquí para allá, sin orden ni concierto, por culpa del Ibex, la prima de riesgo o un gesto de Merkel, improvisando medidas (una de tantas para pagar otro error) y sin un plan coherente de futuro, significando con su hiperactividad distractora su persistente evasión de su ineludible responsabilidad: la resolución de los problemas que ellos mismos han creado y la necesaria regeneración que traiga un orden cívico nuevo por la vía pacífica. En Europa pasa tres cuartos de lo mismo.

Históricamente, nuestros dirigentes tienden a desarrollar sus mayores fantasías políticas en la política exterior a fin de reforzar sus intereses egoístas internos, es por esto que las crisis en el orden continental suelen preceder a las profundas transformaciones del orden interno de cada país. Hoy, como ayer, se puede intentar incluso rizar el rizo y pedir más “Europa”, eurobonos, unión fiscal, súper-estado o cualquier otra cosa, pero mientras cada uno no trabaje para mejorar la salud de las partes, de todas, esas propuestas utópicas no harán más que empeorar las cosas y en eso estamos desde el 2.008, porque el problema en realidad es generacional y casi da igual que cambie el gobierno. La elección de Hollande ha sido como si El Mundo votara un director general para resolver su problema empresarial y resultara elegido Cebrián; la parte buena: se precipita el final de una era, la mala: su violencia.

Autor

Luis Riestra

Soy Economista y MBA, he desempeñado mi actividad profesional los sectores de Gas y Petróleo, Automotriz, Distribución, Financiero y en la Investigación Económica. Soy un apasionado de la función social de la empresa y de la contribución del Comercio y la Industria al Progreso Social, algo que me hace particularmente combativo cuando creo que se han establecido mitos de gestión pública y privada que van contra las virtudes económicas, la viabilidad empresarial o el bienestar y el patrimonio de las familias. Desde “Macro Matters” espero llevarles mi visión sobre asuntos macroeconómicos de interés que puedan serle útiles en sus decisiones cotidianas, explicados desde una visión de largo plazo y una perspectiva global

Suscripción RSS

Top 3 Comentarios más votados

  • #2 Zurdo

    Sufro del TDAH... Pero mi Psicologo me ha dicho que es normal... Que es...

  • #3 macrofreak

    Parece que nos dirigimos a otra "splendid isolation" a la americana, y lo...

  • #4 maxwebber

    Pues a mi me gustan sus artículos. Prefiero esto que las expresiones de...