miércoles 23 de abril de 2014

Con los leones

De Zapatero a MAFO y tiro porque me toca

Federico Castaño (23-05-2012)
  • aumentar tamaño del texto
  • reducir tamaño del texto

Corría julio del 92 y un anciano Mariano Rubio, muy deteriorado ya en su salud, salía por la puerta de las vergüenzas del Banco de España acusado de no haber declarado en el IRPF una renta de 13 millones de pesetas, el equivalente, salvando la inflación, a 78.000 euros. Le sustituyó en el cargo Luis Ángel Rojo, un catedrático de economía de origen humilde que dio a la institución un crédito jamás conocido desde su nacimiento como tal a mediados del XIX. Ahora faltan menos de dos meses para que Miguel Ángel Fernández Ordóñez enfile la calle Alcalá camino de su casa y su herencia produce sonrojo. Si ya no puede emitir moneda y la tarea de supervisión nos la hace el Banco Central Europeo, ¿para qué mantener un papado sobre el que pesa tanto descrédito?, tiene derecho a preguntarse el ciudadano corriente.

Uno de los mayores errores de Zapatero

Quienes dentro del socialismo fueron responsables y encubridores del nombramiento y posterior gestión de MAFO, este es el acrónimo del personaje, reconocen a estas alturas de la película que su elección fue uno de los mayores errores de Zapatero. Hace dos años, cuando las cajas españolas empezaban a despertar serias sospechas, el caballero más soberbio que ha conocido el viejo edificio de Cibeles construido en época de Alfonso XII comparaba la fortaleza de nuestro sistema financiero con la de un puente por el que era poco previsible que pasaran al mismo tiempo 60 camiones cargados con 60 sacos de arena cada uno.  Pues bien, el campeón de los streptease más estériles y menos eróticos que haya conocido nunca la banca española, anda todavía en la operación de salvamento de su honra impartiendo lecciones de coherencia a quienes tienen la paciencia de escuchar sus monsergas. 

Ahora que nos hemos hecho tan aficionados a las auditorías de infarto y a las emociones fuertes, no estaría de más fiscalizar la tarea del propio Fernández Ordóñez en el BE, aunque solo sea para ilustrar las adquisiciones de obras de arte que ha realizado con dinero público desde que comenzó la crisis. Con sus ajados bandos parlamentarios que hacían del abaratamiento del despido y el control de la inflación la piedra angular de la recuperación económica, hemos tenido sentado todos estos años en el sillón de la calle Alcalá a un falso Roubini de bola de cristal. Y nosotros, sin enterarnos.

Fin de ciclo

Me consta que si hubiera sido por muchos de los que hoy influyen en Mariano Rajoy, hace tiempo que el trasero del gobernador habría cambiado de aires. Pero, en la curva final, Luis de Guindos se coló en Cuzco y se impuso lo institucionalmente correcto. Se ha dejado que MAFO agote su beca y las consecuencias las vamos a conocer en cuanto la alemana Roland Berger y la americana Oliver Wyman, con la ayuda del propio Banco Central Europeo, acaben su trabajo.

Mientras en los majestuosos pasillos contiguos a La Cibeles se oyen gritos de indignación, a muy pocos kilómetros Zapatero reposa sus posaderas en el Consejo de Estado masticando los peores augurios para España. Uno de sus ex ministros preferidos anda entretenido en un informe sobre las consecuencias que tendría para nuestro país la salida del euro. Sí, como lo han leído. Por desgracia, real como la vida misma.

Autor

Federico Castaño

Les ofrezco un menú humilde en el que voy a poner todo mi empeño en sortear la mercancía averiada y las interpretaciones erróneas de la actualidad política y económica que se cuece en el Parlamento y sus aledaños. Me avalan bastantes años de oficio periodístico y, sobre todo, la ilusión de honrar esta bonita profesión.

Suscripción RSS