sábado 30 de agosto de 2014

No es peligroso asomarse al Exterior

¿Boicot a la Eurocopa en Ucrania?

José Antonio Yturriaga (04-06-2012)
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El próximo día 8 se iniciará el Campeonato Europeo de Fútbol, cuyos partidos se celebrarán simultáneamente en Polonia y en Ucrania. Este país está regido por Víctor  Yanukovich, dirigente filo-ruso que ganó las elecciones de 2010 frente a Yulia Timoshenko, quien fue condenada el pasado Octubre a 7 años de cárcel por abuso de autoridad durante sus etapas como Primera Ministra. El 20 de Abril, para protestar por los malos tratos recibidos en prisión, Timoshenko declaró una huelga de hambre, que abandonó 19 días más tarde, una vez logrado su objetivo de atraer la atención mundial sobre su condición. El día 29 explotaron en Dnepropetrovsk cuatro bombas de fabricación casera que produjeron 29 heridos. La oposición bloqueó los accesos al Parlamento y exigió un tratamiento digno a su líder. Las declaraciones de repulsa de los dirigentes europeos no tardaron en producirse, y se llegó a hablar de la posibilidad de un boicot conjunto a Ucrania durante la Eurocopa, propiciado por Ángela Merkel.  

Las dos almas de Ucrania

Para mejor entender la situación conviene hacer un breve repaso de la historia del país. Ucrania fue el núcleo constitutivo de Rusia y Kiev la primera capital de su Imperio, pero a partir del Siglo XIV fue conquistada por Polonia y formó parte del reino polaco-lituano. Hasta 1648 no recuperó su independencia y pocos años después pasó a depender del Imperio ruso, en el que se integró plenamente durante el Siglo XVIII. Esto explica que el país esté dividido por la mitad: una parte predominantemente eslava, ruso-parlante y ortodoxa, y otra latina, ucraniano-parlante y católica. Esta bipolaridad quedó diluida tras la revolución bolchevique de 1917 y la implantación del comunismo en el país. Ucrania se declaró en 1920 República Socialista independiente y en 1924 se incorporó a la URSS. Con esta condición ficticia de Estado, participó en la Conferencia de San Francisco de 1945 y se convirtió en miembro fundador de la ONU.

En 1991 los políticos ucranianos Leonid Kravchuk y Leonid Kuchma se aliaron con los Presidentes de la Federación Rusa, Boris Yeltsin, y de Bielorrusia, Stanislas Shaskevich, contra el Presidente de la URSS, Mijail Gorvachov, y consiguieron -tras vencerle- la disolución de la Unión y la independencia de Ucrania. Aunque Yeltsin trató de mantener unidos a los antiguos componentes de la Unión con la creación de la Comunidad de Estados Independientes, fracasó en su intento y se fue produciendo un gradual distanciamiento entre Rusia y Ucrania. Además de las diferencias habituales entre Estados fronterizos que hasta hacía poco habían formado parte de una entidad común, existía el problema de la Península de Crimea -territorio ruso generosamente cedido en 1954 por Nikita Kruschev a sus paisanos-, en la que se encuentra una vital base naval de Rusia, que le da acceso al Mediterráneo a través del Mar Negro.

En las elecciones presidenciales de 2004 se enfrentaron el nacionalista Viktor Yuschenko –que había sido tratado de envenenar por los servicios secretos- y el pro-ruso Viktor Yanukovich. En la primera vuelta, los dos quedaron técnicamente empatados -39.87% frente a 39.32%-, pero en la segunda se produjeron irregularidades que dieron la victoria a Yanukovich.  Los partidarios del candidato derrotado se lanzaron el 23 de Noviembre a las calles en señal de protesta, lo que constituyó el germen de la “revolución naranja”. El Tribunal Supremo anuló las elecciones y ordenó su repetición. Días después, la Rada  redujo considerablemente los poderes del Presidente en beneficio del Parlamento, y creó una situación confusa de reparto de poderes entre el Presidente y el Primer Ministro. En las elecciones del 26 de Diciembre, Yuschenko se impuso a Yanukovich con el 51.99% de los votos, fue elegido Presidente, y nombró Primera Ministra a Yulia Timoshenko. Esta alianza duró poco, pues la exaltación de los respectivos “egos” y la imprecisión en el reparto de competencias provocaron enfrentamientos mutuos que terminaron meses después con la dimisión de la Primera Ministra, si bien ésta volvió a desempeñar el puesto entre 2008 y 2010.

Ucrania en medio del enfrentamiento entre Rusia y la OTAN  

Hay que encuadrar la situación ucraniana en el contexto internacional. A raíz de  la disolución del Pacto de Varsovia en 1991, los Estados Unidos y sus aliados dieron, al parecer, a Gorvachov garantías –no plasmadas en un documento formal- de que la OTAN no se extendería a las zonas hasta entonces controladas por la alianza  militar comunista, pero –pese a ello- continuaron con la expansión de la Organización. En 1999 Hungría, Polonia y la República Checa se incorporaron a la OTAN, lo que desagradó a la Federación Rusa por tratarse de antiguos miembros del Pacto de Varsovia. En 2004 fue el turno de las tres Repúblicas bálticas, lo que molestó aún más a las autoridades rusas porque Estonia, Letonia y Lituania habían formado parte integrante de la URSS. Pero la OTAN cruzó las “líneas rojas” trazadas por la Federación y provocó su indignación cuando en 2008 invitó a Ucrania y a Georgia a adherirse a la Alianza. El Presidente Vladimir Putin se opuso firmemente a estas incorporaciones y afirmó que una nueva expansión de la OTAN hacia las fronteras rusas retrotraería las relaciones a la época de la guerra fría. Esta provocación “otaniana” explica en parte la contundente reacción de Rusia al atacar ese mismo año a Georgia e invadir Osetia del Sur.

A la “revolución naranja” siguió la de “las rosas”, que impuso en Georgia un Gobierno democrático y pro-occidental. Tanto dicho Gobierno como el ucraniano aceptaron en principio la invitación de la Alianza y crearon comisiones negociadoras al respecto. En Ucrania ya se habían empezado a deteriorar las relaciones con Rusia por la política nacionalista de Yuschenko y su decisión de poner término a la presencia de la flota rusa en la base de Sebastopol. Putin contraatacó en 2006 cortando el suministro de gas y petróleo a Ucrania, lo que aumentó la tensión entre los dos países La división en las filas naranjas favoreció en las elecciones de 2010 la vuelta al poder de Yanukovich, quien canceló la Comisión negociadora con la OTAN y decidió prorrogar hasta 2042 la concesión de las bases de Crimea. Así se puso término a las veleidades pro-occidentales de Ucrania y se restablecieron las buenas relaciones con Rusia, con lo que inmediatamente se resolvió el problema de los suministros energéticos. El cambio de orientación de Yanukovich llevó a la suspensión de las negociaciones no sólo con la OTAN, sino también con la UE sobre la conclusión de un acuerdo de asociación.

Improcedencia de u boicot a la Eurocopa

En esta coyuntura se plantea el incidente con Timoshenko. El Ministro de Interior y Deportes de Alemania, Hans-Pietrich Friedrich, ha afirmado que muchos mandatarios europeos podrían no acudir a los partidos que se celebren en Ucrania por las condiciones del encarcelamiento de la ex-Primera Ministra, pues no cabía disfrutar en un estadio cuando a unos pocos kilómetros no se le trataba “conforme a los usos de un país civilizado”, y parece que hizo tales declaraciones con la anuencia de Merkel. Los boicots en los deportes por razones políticas han producido malos resultados, como se puso de manifiesto con los realizados por Rusia y Estados Unidos a los Juegos Olímpicos, que perjudicaron más que nada al deporte. Por tanto, no estoy de acuerdo en que se aplique un boicot contra Ucrania durante la Eurocopa. Cuestión distinta es que los dignatarios europeos eludan su presencia en los estadios ucranianos junto al autócrata Yanukovich para evitar una foto que le pueda servir de propaganda. La hija de Timoshenko, Eugenia, ha hecho un llamamiento a Mariano Rajoy y a los dirigentes de la UE para que “no se sienten al lado de un líder totalitario y brutal con la oposición”.

Autor

José Antonio Yturriaga

Frente a la opinión de Jardiel Poncela, el mundo globalizado que nos ha tocado vivir nos impone el asomarnos al exterior, mal que nos pese. Tras 43 años de práctica diplomática –entre otras como Embajador en Irak, Irlanda y Rusia, y Representante Permanente ante la ONU en Viena-, quiero poner mi experiencia a vuestra disposición para comentar algunas peripecias internacionales que puedan ser de interés.

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Top 3 Comentarios más votados

  • #1 Caspu

    Estupenda explicación de la actual situación el país ucraniano. Ahora bien,...