jueves 24 de abril de 2014

¿Opinas o trabajas?

Café para todos

Me planteo una pregunta que quizás esté en mente y en boca de muchos, sobre todo últimamente: ¿es justo aplicar el criterio del “café para todos”? Creo que no, aunque en determinadas ocasiones sea lo único o lo menos malo que se puede hacer. En el caso de las duras medidas que se están aplicando a los empleados públicos por...
Juan Manuel Martinez (07-09-2012)
  • ¿Y qué tal un poco de racionalidad?

    En pleno agosto, con medio país de vacaciones o si no al menos a medio gas, y aun con unos días de aparente tranquilidad, aprovechemos para reflexionar y proponer algunas ideas. Quizás ninguna sea nueva, pero conviene de vez en cuando recordarlas. Aplicar un poco de racionalidad, esa puede que sea parte de la solución a los...
    Juan Manuel Martinez (23-08-2012)
  • ¡Cuánta España por hacer!

    No recuerdo un agosto que haya empezado con tanta algarada. Parecería que los líderes sindicales ferroviarios, de Renfe y Adif, hayan querido darnos una dosis de entretenimiento antes de tomarse sus muy merecidas vacaciones estivales y hala, todos a la huelga (eso me recuerda la película de Berlanga del 93). En septiembre tienen...
    Juan Manuel Martinez (07-08-2012)

Autor

Juan Manuel Martinez

Todo empezó coincidiendo con el sueño que tuvo Luther King, allá por la región más celta de Iberia, en la capital de la Ribeira Sacra, zona de excelente vino, muchos curas y más ferroviarios. Lo primero que vi fue trenes y vías. Me crié entre ferroviarios y más trenes, jugando y divirtiéndome entre ellos y con ellos. Entre curas y trenes fue pasando el tiempo.

Ese año que Orwell maldijo, cogí un tren (Rías algo se llamaba) hacia la capital del reino para dedicar mi tiempo a medias (o casi) a los trenes y a estudiar. Y un día ya lejano casi coincidiendo con el estreno del metro de Bilbao, aburrido de tanto tren, decidí cortarme la coleta ferroviaria. Me fui buscando diversión y durante unos años dejé de ver trenes.

Pero la cabra tira al monte. No sé si por casualidad o por influencias astrales, al mismo tiempo que la peseta desaparecía (RIP ¡viva el euro!), volví a los trenes, de otra manera. Antes toreaba, ahora los veo desde la barrera, y no me pierdo una sola corrida. Incluso me atrevo a escribir sobre lo que toros y toreros lidian en las plazas ferroviarias de medio mundo. Y no solo lo escribo si no que en el colmo de la osadía, dejo que algún intrépido lo lea en Vozpopuli.

Suscripción RSS