El 18 de diciembre de 2023, Doñana tuvo “el honor” de convertirse en la primera reserva natural en ser excluida de la ‘Lista Verde’ de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) debido a su mala gestión, una decisión que supuso un duro revés para la Junta de Andalucía. La exclusión se basó en que la reserva natural "no cumplía el estándar", y además, llegó justo después de que el Ejecutivo de Moreno y el Gobierno central firmaran el famoso acuerdo para preservar el espacio. La decisión sorprendió a muchos, aunque otros la veían venir.
Casi dos años más tarde, la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, ha anunciado que Doñana podría volver a formar parte de este selecto grupo en el primer semestre de 2025. Este reconocimiento internacional avala una gestión eficaz de los espacios protegidos, destacando su conservación y su contribución a la lucha contra el cambio climático.
En esta lista se encuentran reservas naturales como el Parque Nacional Gran Paradiso (Italia), el Parque Nacional Suizo o, en España, Sierra Nevada. Según García, todo el equipo del entorno onubense y la Dirección General de la Consejería están trabajando para alcanzar este objetivo, enviando la documentación requerida y esperando la visita de los evaluadores.
Ocurre además en un momento en el que las lluvias de febrero y marzo han dado “una segunda vida” a este enclave, que ahora presenta una imagen renovada del entorno. También es una buena noticia para las especies que dependen de los sistemas marismeños y para las aves acuáticas, que justo ahora comienzan su período de cría.
Doñana y sus acuíferos: una recuperación parcial
Uno de los mayores temores de las asociaciones ecologistas era el estado de los acuíferos, gravemente afectados por la extracción de agua ilegal y la falta de precipitaciones en los últimos años. Sin embargo, la situación ha mejorado sensiblemente, ya que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha informado de una notable recuperación del acuífero de Doñana. Los datos indican un ascenso medio de 55 centímetros en los niveles de agua tras las lluvias registradas entre el 1 y el 24 de marzo.
Este incremento ha sido constatado mediante una red de piezómetros distribuidos por el parque, con un aumento máximo de 114 centímetros en algunas zonas. La recuperación más significativa se ha dado en la parte norte del espacio natural, donde el nivel del agua ha subido una media de 74 centímetros.
No obstante, aunque son buenas noticias para un entorno que ha sufrido mucho, el coordinador de la Oficina de Doñana de WWF, Juanjo Carmona, en conversación con VOZPÓPULI, advierte que la realidad "no ha cambiado" y que los problemas estructurales de la reserva seguirán presentes, independientemente de si vuelve o no a la ‘Lista Verde’.
Un panorama complejo
Para empezar, Carmona señala que será necesario esperar hasta que finalice la temporada de cría de las aves acuáticas como garzas, patos, el águila imperial o la abeja acuática, algo que estima que suceda en junio, aunque todo dependerá de si las lagunas retienen agua hasta entonces.
Además, el último informe “Estado de la biodiversidad en Doñana 2024” no arroja datos alentadores. Tras un año seco y caluroso, las marismas y lagunas sufrieron una escasa inundación, lo que afectó negativamente a las poblaciones de aves acuáticas invernantes. La situación llegó al punto de que se alcanzó un mínimo histórico de 43.989 ejemplares, la segunda peor cifra anual de toda la serie histórica de más de 50 años.
La marisma de Doñana permaneció inundada apenas 35 días, y la Laguna de Santa Olalla, la más grande del parque y antes considerada permanente, se secó por tercer año consecutivo en octubre. Es crucial que las lagunas y pantanos se llenen de agua para permitir la reproducción de especies acuáticas y evitar que sean amenazadas por depredadores, explica Carmona.
El problema de los pozos ilegales
Otro de los grandes problemas de la zona es la extracción de agua de pozos ilegales. Un informe de WWF denunciaba que “se extrae de manera insostenible más agua subterránea de la que se recarga en el acuífero”, con un índice de explotación del 109%, algo que, según el coordinador de WWF, sigue ocurriendo.
Sobre este asunto, la Fiscalía de la Audiencia Nacional emitió un escrito en el que identificaba a 250 empresas y profesionales responsables de un “significativo descenso” de los acuíferos. De ellos, 198 están en Huelva, 51 en Sevilla y uno en Cádiz.
Estas investigaciones se llevaron a cabo dentro de las actuaciones preprocesales para garantizar el cumplimiento de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de junio de 2021, que dictaminó que España "ha incumplido sus obligaciones para proteger Doñana y no ha impedido las extracciones ilegales de agua".
“Una cosa es la foto fija de Doñana, que ahora está muy bonita, pero cuando llegue la evaluación al final de la cría y, sobre todo, si en agosto las lagunas vuelven a secarse, nada de lo que ha pasado ahora habrá servido de nada”, advierte Carmona.
El responsable de WWF insiste en que no se debe depender de las lluvias para "solucionar" la situación y que es imprescindible abordar los problemas estructurales del entorno antes de que sea demasiado tarde.