Moncloa acaba de certificar el asalto a Telefónica. El regreso del Estado casi 30 años después de la privatización de la teleoperadora ha desatado dos movimientos de calado en una de las grandes compañías del Ibex: la sustitución de José María Álvarez-Pallete por Marc Murtra como máximo ejecutivo y el ascenso a vicepresidente del consejero de la Sepi, Carlos Ocaña. Ambos, hombres de la máxima confianza de Pedro Sánchez.
“Lo raro es que yo fuera presidente durante 9 años”, transmite en privado Álvarez-Pallete a su círculo más íntimo, según ha podido saber Vozpópuli de fuentes cercanas al expresidente de Telefónica. La historia de la teleoperadora siempre ha estado marcada por las presiones de los gobiernos de distinto color, pero Álvarez-Pallete hace gala en privado de que resistió durante años y fue “el único al que no puso” Moncloa, como traslada a amigos personales y directivos cercanos.
El Ejecutivo de Sánchez justificó el desembarco de Arabia Saudí como pretexto para devolver a la Sepi al accionariado 26 años después de la privatización de Telefónica. Tras invertir unos 2.200 millones de euros, el brazo inversor de Moncloa tomó el 10% del capital.
Primero sentó a Ocaña en el máximo órgano de gobierno, donde también tiene hueco Javier de Paz, muy vinculado a José Luis Rodríguez Zapatero y alineado con el plan de Sánchez de controlar la compañía. Y a mediados de enero auspició el cese de Álvarez-Pallete y el relevo por Murtra, que procedía de Indra, otra empresa participada por la Sepi.
Como transmite a su entorno de confianza, el expresidente de Telefónica se enteró un día antes, el viernes 17 de enero, de las intenciones de Moncloa y “lo aceptó sin más”. “Se lo dieron hecho y lo asumió como inevitable”, según fuentes próximas a Álvarez-Pallete. El presidente saliente, de 61 años, llevaba desde abril de 2016 en el cargo, pero mantenía un sillón en el consejo desde julio de 2006.
El rechazo a Minsait
Álvarez-Pallete perdió la confianza de Moncloa más por considerarlo un obstáculo que por su gestión, según las fuentes consultadas. De hecho, el choque más sonado que activó su relevo fue su negativa a comprar Minsait, la filial que engloba el negocio tecnológico de Indra y que era piedra angular en el plan de Sánchez de crear un campeón nacional en tecnología, como publicó este medio.
Arabia Saudí ha dado entrada a un consejero dominical casi un año después de aflorar la compra del 9,9% de Telefónica
El expresidente de Telefónica se opuso para dar prioridad a su estrategia de recortar la abultada deuda. Algunas fuentes indican que Álvarez-Pallete era consciente de este intento de Sánchez desde el pasado verano y que incluso esta cuestión se llegó a debatir en uno de los comités ejecutivos, que también lideraba el máximo ejecutivo saliente. En esos momentos el gigante tecnológico no gozaba de “una posición financiera favorable”, según las fuentes consultadas.
Al nivel de Fainé
Marc Murtra acaba de revolucionar el consejo de Telefónica cuando apenas ha cumplido un mes desde su nombramiento. En la reunión del máximo órgano de gobierno de este miércoles nombró a Carlos Ocaña nuevo vicepresidente. El consejero de la Sepi ha igualado de esta forma el nivel en el escalafón que ocupa Isidro Fainé, que ejerce como vicepresidente desde 1994 en representación de CriteriaCaixa, que reforzó al 10% su participación en la teleoperadoras tras la llegada de Arabia Saudí. José María Abril, vicepresidente desde 2007 se mantiene también como dominical de BBVA, aunque la entidad no ha movido ficha en los últimos tiempos y ha conservado su peso del 4,8% en el capital.
Más de un año después del terremoto provocado por la compra de STC, perteneciente a la familia real saudí, la compañía ha hecho hueco en el consejo de administración para dar entrada a su CEO, Olayan M. Alwetaid. Está por ver si los movimientos convulsos en el capital de Telefónica han terminado tras 'colocar' la Sepi a su representante como uno de los tres vicepresidentes.