Política

Cuca Gamarra: "Vox se equivoca si cree que su adversario es el PP, se despista de la prioridad que tenemos en España"

Entrevista: "¿No será que los del SMI tienen que pagar la condonación de la deuda a los independentistas?" / "No creemos en la política 'woke'".

Es viernes. 14 de febrero. Llega silbando. Sonriente. Le pica la curiosidad una escultura modernista que cuelga en la pared del descansillo del edificio. “Anda, ¿y esto?”, pregunta. Dinnn. Tres plantas más arriba, el ascensor abre sus puertas. Entra en la redacción de Vozpópuli y muestra cierto asombro por “la paz y la tranquilidad que hay”. Claro que todavía quedan unas horas para el cierre. Pero es tanto el ruido del Madrid político que a Cuca Gamarra (Logroño, 1974) una barriada a las afueras de la capital se le hace todo un oasis. 

Admite la sobredosis de acontecimientos. “Hay noticias por encima de nuestras posibilidades”. Y no niega una realidad latente en nuestra sociedad: la paulatina desconexión entre los políticos y el pueblo llano. El Congreso de los Diputados y la calle, dos mundos a dos velocidades distintas. Por eso, la número dos de Alberto Núñez Feijóo nos emplaza a preguntar “por lo que de verdad preocupa a los ciudadanos”. Veremos. 

¿Cómo ve al Partido Popular su secretaria general?

En plena forma y volcado en un objetivo común: conseguir sacar a Sánchez del gobierno de España y darle esperanza a este país porque se lo merece.

Lo digo porque hace justo ahora tres años de aquella crisis interna que acabó con Pablo Casado, ¿suturó la herida? 

Lo que está claro es que hoy el Partido Popular es un partido unido, fuerte y con un único objetivo: servir a los españoles. Eso fue posible porque superamos una etapa desde la unidad.

Si las heridas tienen algún reverso positivo quizás son las lecciones que en ocasiones se puede extraer de ellas. Ahora que ha pasado tiempo, ¿ha llegado a alguna conclusión de lo que pasó?

Que tomamos una decisión ante una crisis interna. Supimos tomarla a tiempo y actuar para que España tenga la alternativa que merece ante un sanchismo que es un castigo para los españoles. Por lo tanto, las decisiones siempre tienen que tomarse para conseguir servir a España. Eso, lo hicimos.

Oiga, el electorado patrio es tan amplio como diverso y plural. ¿A quién se quiere dirigir el PP?

A una inmensa mayoría de españoles que lo que quieren es una buena convivencia, que se garantice la igualdad, que se respeten a las instituciones y, sobre todo, que desde esa convivencia democrática y el respeto a la ley y a las instituciones generemos un contexto de crecimiento económico y social, de garantía del Estado del bienestar. 

¿Para qué? 

Para conformar esa mayoría amplia y fuerte que nos permita pasar página e impulsar una agenda reformista y de cambio para España.

¿Para esa mayoría amplia y fuerte se puede pescar entre los 7.821.718 votos que recibió Pedro Sánchez el 23 de julio?

Por supuesto, porque les mintió. Muchos de esos españoles que le votaron creyendo en su palabra se habrán dado cuenta de que lo único que quería era conseguir su voto para permanecer en el poder y atrincherarse como un búnker en la Moncloa a cambio de no hacer absolutamente nada. No le votaron para que no gobernara y únicamente cediera ante los independentistas a cambio de resistencia en el poder.

Los votantes de Pedro Sánchez no le votaron para que la corrupción fuera el día a día de la sociedad española, ni para que las instituciones se fueran degradando día sí y otro también

Muchos de sus votantes no le votaron para que la corrupción fuera el día a día de la sociedad española. Ni para que las instituciones se fueran degradando un día sí y otro también. A ellos les decimos que hay una oportunidad de cambio de la mano del Partido Popular y de Alberto Núñez Feijóo. 

¿Para persuadir a los votantes de Vox hay que hablar como Vox?

No, lo que hay que hacer es tener las ideas claras y transmitirles que sólo hay una posibilidad de cambiar a Sánchez: Alberto Núñez Feijóo. Y que, por tanto, nos centremos todos en eso, que es la prioridad máxima. El objetivo no sólo es sustituirle, sino cambiar las políticas, que abran un nuevo escenario de reformas que nos permitan impulsar un rescate democrático que es lo que necesita España. Para que las instituciones vuelvan a estar al servicio de los españoles y no al servicio del Gobierno. Para impulsar un rescate también desde el punto de vista de la igualdad. Todos los españoles tenemos que ser iguales.

No se puede estar al final mercadeando con la igualdad de los españoles para permanecer en el poder, como hace Sánchez. Y, por supuesto, un rescate social que permita que haya una política de vivienda, de conciliación, de fiscalidad, que nos saque de este infierno fiscal al que nos somete Pedro Sánchez única y exclusivamente para poder estar pagando el peaje de un mes más, una semana más.

Usted, entre otras muchas cosas, lleva la coordinación con los barones autonómicos de su partido. ¿Tendrán presupuestos aquellos que dependen de Vox?

Estará en manos de Vox. Esos gobiernos del cambio llegaron hace apenas dos años de la mano del voto de los ciudadanos, que nos llevaron a que el 70% de los españoles tenga un presidente o presidenta del PP que está gobernando y haciendo que haya una alternativa de resistencia ante las políticas sanchistas.

Todos tienen unos presupuestos que han sido aprobados y que impulsan políticas de bajadas de impuestos, de apoyo a la familia, a la empresa y de ampliación de una política abierta y dinámica que permita a España funcionar allí donde está el PP. Una política que afronta los problemas reales de los españoles, que no se ha convertido en un problema. En esa línea, lo lógico es que se aprueben. Si Vox no quiere, pues tendrá que dar explicaciones a sus votantes. No creo que les votaran para bloquear gobiernos del cambio.

Está claro que dos no se entienden cuando uno no quiere. En este caso, ¿quién no se quiere entender con quién?

No lo sé, porque se está en negociaciones en estos momentos. Lo que sí que sé es que por parte de los presidentes del PP las propuestas son sensatas y acordes con aquello que el año anterior contó con el propio apoyo de Vox y que permite que esas comunidades estén bajando impuestos, haciendo que se cree más empleo, atrayendo inversiones, eliminando burocracia. En definitiva, promoviendo ese cambio. Con lo cual, razones no hay, salvo que tú no quieras colaborar en ese impulso de transformación en el que están esas comunidades autónomas. 

Decía recientemente Santiago Abascal que el PP tenía que romper con el PSOE en Bruselas o que, de lo contrario, no iba a haber presupuestos autonómicos. ¿Qué le parecen las exigencias que pone encima de la mesa?

Uno se hace muchas veces una pregunta y es: ¿pero de verdad quieren en Vox el cambio? ¿Quién es su adversario? ¿Su adversario es Pedro Sánchez o su adversario es el PP? Creo que se equivocan si creen que su adversario es el PP, y se despistan de cuál es la prioridad que tenemos ahora mismo en España. Y la prioridad en España es cambiar a Sánchez.

¿A qué atribuye el ascenso de Vox en las encuestas?

Hay un momento de polarización y de crispación que alimenta los extremos. Por supuesto, hay una pinza de Sánchez con los extremos, que se retroalimentan buscando que el centro se vaya acotando. Pero no lo están consiguiendo. Donde hay que poner el énfasis es en el crecimiento que se está produciendo en el PP. Las últimas encuestas, como la de Vozpópuli, nos sitúan en una posición de poder ofrecer a España y a los españoles esa alternativa amplia y fuerte para poder cambiar España y para poder dar esperanza.

Es innegable que Abascal surfea una ola ideológica internacional que se acrecienta con el rechazo a las llamadas políticas ‘woke’. ¿El PP se define como un partido ‘antiwoke’? 

Nosotros en las políticas ‘woke’ no creemos. Creemos en otro tipo de políticas que sean de verdad, que generen realmente igualdad entre hombres y mujeres. Y que sea seria, responsable y no populista. La política ‘woke’ tiene mucho de populismo y muy poco de políticas efectivas, sino todo lo contrario.

Ahora que el PSOE se abona a las tesis de la autodeterminación de género, ¿puede abanderar el PP un feminismo de derechas?

No creemos en ese tipo de feminismo que practica hoy el PSOE de la mano de Pedro Sánchez. Creemos en una política que lo que trabaje sea en seguir luchando contra la desigualdad en todos los ámbitos y, en este caso, la desigualdad entre hombres y mujeres que todavía hoy existe. Existe una desigualdad salarial, lo que se llama la brecha salarial. Hay que seguir trabajando e impulsando políticas.

Eso dista mucho de la política feminista que hoy el PSOE practica y que vino de la mano de Irene Montero y Ione Belarra. No creo que sea esa la política que nos haga avanzar a las mujeres, todo lo contrario. Nos ha debilitado y hecho retroceder mucho. 

El feminismo y la igualdad no tiene que entender ni entre izquierda y derecha, ni tiene que ser una lucha entre hombres y mujeres

Vamos que defender que una mujer cobre lo mismo que un hombre no es de izquierdas.

No, en absoluto. Creo que el feminismo y la lucha por la igualdad no tiene que entender ni entre izquierda y derecha, ni tiene que ser una lucha entre hombres y mujeres. Tiene que ser una lucha social en la cual un país avance colaborando y arrimando el hombro.  

En materia migratoria, ¿las comunidades autónomas se pueden negar a acoger menores migrantes? 

El gran problema que tiene España es que vive una crisis consecuencia directa de una falta de política migratoria por parte del Gobierno de Sánchez. No despliega una política de control de fronteras que sea efectiva y eficaz para que a nuestro país no lleguen día tras día, de la mano de las mafias, personas que se juegan la vida. Y que además no encuentran el sueño que les han vendido, evidentemente. 

En segundo lugar, el planteamiento de un reparto es un parche, si tú no tienes un control de fronteras, lo único que estás haciendo es dejar hueco para que sigan llegando más menores. Menores que siguen en contacto con sus familias, por otro lado. Y el interés superior del menor, sin duda alguna, es el interés de estar con sus familias, no el salir de sus casas de manos de las mafias para que se jueguen la vida e incluso muchos la pierdan llegando a nuestras costas. 

¿Y el reparto? 

La  situación que viven muchas comunidades en estos momentos en la península o en otros archipiélagos es similar a la que tiene Canarias o puede tener Ceuta. Eso también hay que tenerlo en cuenta. Y sin duda alguna, es por lo que muchas comunidades alzan la voz. La situación de saturación y de crisis migratoria que viven les imposibilita o incapacita poder acoger a más menores. No solo llegan por la vía de Canarias y de Ceuta, llegan a través de Baleares, las costas de Andalucía, de Murcia o de la Comunidad Valenciana; a través del aeropuerto de Barajas. 

Es decir, que hay muchas circunstancias que llegan a que la situación de saturación se viva también en otras comunidades autónomas que alzan la voz y dicen: “Nosotros no podemos más”. 

Pero, por atornillarlo bien, ¿los presidentes autonómicos se pueden negar a acoger menores migrantes?

Son responsables de decir aquí ya no puedo más, no tengo recursos. 

¿El PP conoce el decreto que ha pactado el Gobierno con Canarias?

No, lo que está haciendo es una política absolutamente insolidaria y con un criterio político de exclusión de comunidades autónomas, en vez de una política de Estado. Esto hay que denunciarlo. No se puede funcionar y no se puede gobernar de esta manera España, como se está haciendo no solo con la inmigración sino con otros asuntos.

¿Subir el salario mínimo es progresista?

Lo que está claro es que subir el salario mínimo para luego quedarte tú como gobierno la mitad de ese salario mínimo es bastante poco progresista. Es un negocio redondo, porque al final el empresario paga más, el trabajador paga más y el Gobierno recauda mucho más. Y esto evidentemente tiene poco de progresista. Si esa medida la has impulsado para garantizar un poder adquisitivo y lo que haces es quedarte la mitad, constituye un gran engaño. 

En esta nueva triunfa del gobierno hay ni más ni menos que dos vicepresidentas enfrentadas entre sí. Como en España somos muy de tomar partido, ¿usted por cuál se decanta? ¿María Jesús Montero o Yolanda Díaz?

Evidentemente, no me puedo decantar entre una socialista y una comunista, como comprenderá. No estoy de acuerdo con ninguna de ellas. Aparte, no me creo nada de este espectáculo de pimpinela que estamos viviendo y que no se merece la sociedad española. Que la sociedad española esté todos los días, todas las semanas, abonada a más corrupción y más investigaciones judiciales que afecten al Gobierno, a cesiones en términos de igualdad a los independentistas; y, por último, como discuten en el Gobierno en una especie de camarote de los hermanos Marx ya hasta en las ruedas de prensa, creo que no es lo que España merece.

Yolanda Díaz quiere ganar electoralmente con el salario mínimo y María Jesús Montero quiere llenar la caja porque tiene muchas cosas que pagar

¿Por qué cree que Hacienda se niega a elevar el mínimo exento hasta el IRPF?  

Aquí hay un gran trasfondo que lo refleja todo y es que a la hora de la verdad una plantea subir el salario mínimo para que lo paguen los trabajadores, los autónomos, los pequeños empresarios y que la otra se lleve una parte. Con lo cual, una quiere ganar electoralmente y la otra quiere llenar la caja porque tiene muchas cosas que pagar, ni más ni menos.

¿El PP estaría dispuesto a apoyar en el Congreso de los Diputados una iniciativa de Sumar para que los beneficiarios del SMI no tributen?

Lo primero que denota todo esto es que esta frase que dijo Pedro Sánchez de que se puede gobernar sin el Poder Legislativo es absolutamente falsa. Pedro Sánchez no tiene una mayoría parlamentaria ni tan siquiera para esta medida que quiere mantener.

¿Sobre qué ocurrirá en la política ficción? Ya se encargará ese as en la manga que siempre se saca Pedro Sánchez, que se llama Francina Armengol, para que eso no llegue ni a ocurrir ni se llegue a plantear esa votación. Del mismo modo que hay paralizadas casi una veintena de leyes del PP que contarían con una mayoría parlamentaria, pues ya buscarán una manera de que ese debate no se llegue ni a producir. Y si no, al tiempo.

Pero nuestra posición es muy clara y es tan clara como lo siguiente: si esta subida del salario mínimo responde a garantizar un poder adquisitivo como consecuencia de una inflación que está disparada a aquellos que cobran el salario mínimo, lo que no puede ocurrir es que Hacienda se vaya a quedar la mitad. Y aquí hay algo también que subyace.

¿El qué? 

Estamos todo el día hablando de la condonación de la deuda de los independentistas, pero lo que es condonar el impuesto del IRPF a quienes nunca lo han pagado parece que es intocable… ¿No será que van a ser estos los que tienen que pagar la factura de toda esta condonación a los independentistas? Esta yo creo que es la clave. Aquí no se perdona nada, sino que se necesita recaudar más para pagar las facturas semana tras semana para que Pedro Sánchez siga viviendo en la Moncloa.

La Moncloa que se ha convertido en la única política de vivienda que conocemos de este Gobierno. Porque mientras el resto no llega a final de mes o el resto no puede comprar una vivienda, lo único que importa es garantizar los apoyos y pagar el precio que sea necesario. Lo que se busca es una recaudación complementaria porque la necesita Pedro Sánchez, porque la necesita María Jesús Montero. Y esto no es cuestión de ricos, es cuestión de que el infierno fiscal ha llegado también a aquellos que cobran el salario mínimo interprofesional.

Hablando de Armengol, esta semana se ha producido un hecho insólito en el Congreso de los Diputados: un yihadista ha comparececido a petición de Junts para acusar al Estado de un complot en los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils de 2017. ¿Abandonará el PP la comisión de investigación que pidió Puigdemont para alentar la teoría conspiranoica?

Vamos a seguir denunciando lo que es una auténtica vergüenza y es hasta qué punto está degradando las instituciones el PSOE. ¿Por qué ocurre? No sólo porque el PSOE lo permite, sino porque el PSOE lo ha acordado para que Armengol sea presidenta del Congreso de los Diputados. Este es el precio que están dispuestos a pagar y evidentemente los demócratas no podemos estar dispuestos a admitir que un terrorista yihadista que ha sido juzgado y condenado comparezca en el Congreso de los Diputados, en la sede de la soberanía nacional, a cuestionar al Estado.

¿Qué va a ser lo próximo? Pensábamos que convertir a condenados por terrorismo de ETA en nuestro país en aliados políticos era lo máximo que podíamos ver, pero que esta semana hayamos visto cómo un terrorista yihadista que ha cometido un atentado en nuestro país con 16 muertos y más de 300 heridos comparece para decir que aquí ha habido una operación del Estado contra él, evidentemente lo que demuestra es el grado de degradación a la que Pedro Sánchez ha llevado al PSOE y con ello a nuestras instituciones. Lo vamos a denunciar y no nos vamos a callar para que todos seamos conscientes de la necesidad que tenemos de cambiar esta manera de actuar en política.

Lo que pasa es que ese terrorista acude al Congreso porque Junts lo exige. Dicho esto, ¿es un partido con el que el PP puede hablar?

Mire, yo creo que todos los españoles recuerdan quién ganó las elecciones. No fue Pedro Sánchez, por mucho que él se crea sus propias mentiras y lo diga habitualmente. Las últimas elecciones generales las ganó Alberto Núñez Feijóo. Y si fuera como Pedro Sánchez hoy sería presidente del Gobierno. Pero es que es distinto. Para nosotros sí que hay límites. Tenemos la legitimación y la autoridad de poder decir a los españoles que esta etapa puede terminar, que estas cosas no tenemos por qué aceptarlas, porque son inaceptables. Hay otra manera de hacer política y estar en política. 

¿Por qué no dimite García Ortiz? ¿A quién está protegiendo? ¿A Pedro Sánchez? 

¿El PNV de Aitor Esteban podría ser un potencial socio para el PP o es irrevocable el matrimonio con el PSOE?

El PNV no tiene capacidad de hacer otra cosa que no sea apoyar a Pedro Sánchez y sus políticas. Porque es lo que ha decidido. Y de hecho, un día sí y otro también vota todas las políticas que son de izquierdas y comunistas. En esto es lo que está, en sobrevivir. Y en ese sentido se ha agarrado y se ha abrazado a Pedro Sánchez y ahí está.

Le voy a pedir un ejercicio de concreción: ¿cuál de los escándalos de corrupción que salpican al Gobierno le parece más escandaloso? Tiene para elegir entre el Fiscal General del Estado, Begoña Gómez, David Sánchez o José Luis Ábalos. 

Me lo resultan todos porque son un tipo de corrupción distinta cada uno de ellos. Me parece que un Fiscal General del Estado no puede acabar sentado en el banquillo de los acusados. Mi pregunta es: ¿por qué no dimite? ¿A quién está protegiendo? ¿A Pedro Sánchez? Lo que está claro es que al final ha convertido la Fiscalía General del Estado en la Fiscalía General del Gobierno y eso degrada y deteriora nuestra calidad democrática. Begoña Gómez al final es el entorno del Presidente, la familia, el cómo te aprovechas y te beneficias de tu condición para enriquecerte con ello y sin duda alguna esto España no lo puede admitir. Lo mismo ocurre con el hermano o con la corrupción del caso Ábalos que es el caso del PSOE.

En definitiva, estamos ante una corrupción que acorrala todos los días a Pedro Sánchez y que va a más y que no va a parar porque, evidentemente, lo que ha quedado ya demostrado es que cuando cesó al señor Ábalos como ministro de su gobierno y como número dos de su partido sabía perfectamente hasta dónde llegaba la corrupción que había y que le hará caer más pronto que tarde. 

¿Qué hará el PP si el Tribunal Constitucional paraliza la investigación al fiscal general del Estado?  

Es peligrosísimo la deriva en la que hemos entrado. Que se esté normalizando en España un país que tiene un Poder Judicial independiente, que está resistiendo a los intentos de control por parte del gobierno de Pedro Sánchez, que está viendo el ataque desde la mesa del Consejo de Ministros por parte del Poder Ejecutivo al Poder Judicial cuando le acusa de lawfare. Que lleguemos a un punto en que sea el propio Fiscal General quien está acusando al Tribunal Supremo, me parece de máxima gravedad. Eso no lo puede hacer un Fiscal General. Si el Fiscal General no cree en la justicia de su país, lo primero que tiene que hacer es dimitir. Algo que debería de haber ocurrido hace ya mucho tiempo. 

Hablemos de la agenda del PP: ha puesto toda la carne en el asador en la Vivienda. ¿Tiene algún cálculo de cómo va a repercutir el plan anunciado por Feijóo en el ciudadano?

Hay una que se planteó el primer fin de semana de enero en Asturias y que fue la bajada del impuesto de transmisiones patrimoniales al 4% para los menores de 40 años y ya está en marcha en la gran mayoría de nuestras comunidades. Por tanto, ya estamos hablando de un impacto directo en el precio final. Y eso nos lleva también a exigir al Gobierno de España que mientras exista esta emergencia en el acceso a la vivienda es necesario que también el IVA se baje para la primera transmisión de vivienda, la que no está gravada por el impuesto de transmisiones. Vamos a seguir trabajando en la lucha contra la okupación, en que haya más suelo para que se construya más vivienda. 

Carlos Mazón ligó su futuro a la reconstrucción de la Comunidad Valenciana, a día de hoy viendo su desempeño, ¿será el próximo candidato a la Generalitat? 

Ha empezado a impulsar esa reconstrucción y a poner todos los medios y, por tanto, lo importante es que funcione. Los políticos tenemos que pensar siempre en dar prioridad a los ciudadanos y no pensar en nosotros mismos. Es el sentido en el que Carlos Mazón hizo esa reflexión y en el que hay que trabajar.

Ucrania sufre una guerra injusta y, por tanto, el final de esa guerra no puede ser injusto

No se crea que se va a librar de Trump, que es el monotema mundial, ¿sigue pensando en que Kamala Harris fue una revolución?

A ver, yo creo que lo importante es en lo que estamos y en lo que puede afectar a los intereses de España y de los españoles la política que despliegue el gobierno de Estados Unidos. Para eso lo que hay que hacer es tener primero una diplomacia y actuar con inteligencia en diplomacia, cosa que Pedro Sánchez no está haciendo. Pensar que tú puedes tapar tus problemas internos, que te acorralan, a base de atacar a un elemento externo que encima puede generar un perjuicio a tu país, es un gravísimo error y una gran irresponsabilidad.

Por lo tanto, lo que hay que hacer es pensar en cómo puedes actuar para que en el marco de la Unión Europea y de una diplomacia inteligente consigamos que en esta etapa que llega de la mano de Trump los intereses españoles no se vean perjudicados, sino que puedan estar protegidos. Eso es a lo que debería dedicarse Pedro Sánchez y todo su Gobierno. Sin embargo, está haciendo todo lo contrario, porque cree que puede conseguir un rédito político para tapar sus problemas internos atacando a Trump, de quien depende nuestra economía en términos de exportaciones.

¿Cómo ve el papel de Trump en el posible fin de la guerra de Ucrania?

Ucrania sufre una guerra injusta y, por tanto, el final de esa guerra no puede ser injusto. Todavía ni tan siquiera los ucranianos y el presidente de Ucrania saben el planteamiento que hay, ni se ha podido pronunciar sobre ello. Me parecería una irresponsabilidad que lo hagamos nosotros. Lo que sí que decimos claramente es que una guerra injusta con Ucrania y los ucranianos debe tener muy en cuenta a Ucrania y a los ucranianos y ahí, como desde el principio, estará el PP. 

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