En el sector más occidental del ancestral mar de Tetis, en unas prehistóricas aguas dominadas por reptíles marinos, una serie de islas formaron un archipiélago de aguas poco profundas que millones de años después se convirtieron en lo que hoy es España.
Ahora, la prestigiosa revista científica Diversity ha publicado una investigación, con sello español, que aporta nuevos datos sobre los ambientes con dinosaurios en un intervalo de unos 25 millones de años.
En concreto, este estudio, realizado por paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y de la Universidad de Vigo, muestra la variedad morfológica de una planta gimnosperma del género Desmiophyllum procedente de varias localidades de la provincia de Teruel y que existieron durante el cretácico.
El estudio revela que la planta estuvo ampliamente repartida por diferentes ambientes en los que también vivían dinosaurios herbívoros y diferentes edades geológicas que los investigadores datan que van de 125 hasta unos 100 millones de años (la parte media del Cretácico Inferior hasta los inicios del Cretácico Superior).
“Los fósiles de estas plantas están completos y bien conservados. Estaban en rocas que pertenecen a sedimentos acumulados en diversos ambientes de depósito, como cauces fluviales, llanuras costeras, lagos costeros someros de agua dulce, valles costeros, pantanos costeros y bahías arenosas”, explica a Vozpópuli, Luis Miguel Sender, paleontólogo de la Fundación Dinópolis.
“Este estudio abarca un amplio espectro geográfico y temporal. Las hojas fósiles estudiadas provienen de yacimientos situados en varios municipios de la provincia de Teruel, como Estercuel, Lou, Utrillas, Galve y Mosqueruela”, añade el experto en dinosaurios.
¿Quién se alimentaba de ellas?
Las hojas han sido asociadas, por su antigüedad y nivel geológico, a restos cercanos de individuos juveniles y crías del dinosaurio Iguanodon galvensis, lo que indica que estos dinosaurios también vivían en esa área. Por lo tanto, es posible que este tipo de planta haya formado parte de la dieta de estos dinosaurios fitófagos.
“La zona también estaba habitada por dinosaurios fitófagos, como se observa en el yacimiento de Galve, en depósitos fluviales de llanuras cercanas al mar, con una antigüedad de 125 millones de años”, indica el paleontólogo.
El coautor del estudio, el también paleontólogo de la Fundación, Josué García Cobeña, añade que el estudio además demuestra el amplio grado de adaptación de la planta a los distintos paleoambientes de lo que en su día fue la península.
Fragmento de hoja ancha de Desmiophyllum del Albiense medio de Utrillas (Teruel) | Dinópolis
“Algunas de las plantas encontradas son de grandes dimensiones, presentan una forma acintada, con un ápice agudo y una base que puede ser plana, callosa o semilunar”, explica García Cobeña.
Gran fragmento de hoja muy larga de Desmiophyllum, con ápice conservado, del Albiense superior de Estercuel (Teruel) | Dinópolis