Cataluña

El odio entre extremistas catalanes se dispara: más hostigamiento contra Aliança Catalana

La última agresión a la formación ultra se salda con un herido pero la plana mayor de ERC y los comunes evitan condenar los hechos

  • La líder de AC, Sílvia Orriols, durante la última Diada -

 

Hasta hace poco, la violencia secesionista en Cataluña se dirigía principalmente contra los partidos constitucionalistas o las instituciones del Estado. En el recuerdo de todos figura el asedio al Consejería de Hacienda durante los turbulentos días del 'procés' o los altercados organizados por Tsunami Democràtic tras la sentencia contra sus autores. Sin contar con los periódicos ataques contra las sedes de formaciones contrarias a la independencia —habituales antes del golpe catalán pero más frecuentes desde entonces—. Sin embargo, en tiempos recientes, y según ha hecho notar el último informe del Observatorio Cívico de la Violencia Política, la violencia interna del separatismo se ha "consolidado como una de las características definitorias de la violencia política y el odio ideológico en Cataluña"

 

Una violencia que ha tenido por blanco, salvo alguna excepción, a la formación de ultraderecha separatista Aliança Catalana. Y cuyo último episodio tuvo lugar el pasado sábado. Tal y como ha podido observarse en un vídeo que ha circulado con profusión en redes sociales, un centenar de radicales secesionistas irrumpieron en una plaza del barcelonés barrio de Les Corts donde el partido de Sílvia Orriols tenía instalada una carpa informativa. Una vez allí, los extremistas, en su mayor parte jóvenes, rodearon el tenderete de AC, lo destrozaron y atacaron a las personas que trataban de impedir el asedio. Entre ellos, un hombre de edad avanzada que, tras ser empujado por los agresores, permaneció largo rato tumbado en el suelo de cemento de la plaza Comas. Y aunque tuvo que ser atendido por los servicios médicos, se encuentra fuera de peligro.

 

La reacción por parte de Orriols fue contundente. "Ayúdame a identificar a todos estos hijos de puta que hoy han herido de gravedad a un compañero. Necesito nombres y apellidos de todos y cada uno para que lo paguen", publicó al poco de tener lugar el ataque en redes sociales. E instó a hacer correr su mensaje para poder "denunciarlos a todos". Aunque en realidad la identidad de los atacantes no constituye ningún misterio. Estos formaban parte de la CUP, tal y como ha reivindico en un comunicado su corriente interna mayoritaria, Endavant. Y es que, lejos de lamentar los incidentes, los anticapitalistas reivindican la agresión, que a su parecer "demuestra una vez más" que cuando se organizan resultan "imparables". Es más, el número 5 en las pasadas elecciones autonómicas por parte de la CUP, David Caño respondió así a Orriols: "¿Hijos de puta? Yo solo veo a un barrio organizándose contra el fascismo".

 

No todas las fuerzas condenan los hechos

En el extremo contrario, la agresión ha despertado el rechazo de algunas fuerzas de la oposición. "Que caiga todo el peso de la ley y la más enérgica condena sobre los agresores -verdaderos fascistas-, y una pronta recuperación al herido", manifestó el diputado popular Nacho Martín Blanco, que sumó su condena a la del líder en Cataluña, Alejandro Fernández. A su vez, Garriga, de Vox; Turull, de Junts; y Pedret, del PSC, también repudiaron públicamente las agresiones —si bien el 'president' Illa y la 'consellera' de Interior, Parlon, han guardado silencio—. Actitud bien distinta a la mantenida por la plana mayor de los Comunes y ERC, que hasta el momento ha evitado criticar lo ocurrido. No solo eso, sino que el director de Forum Sindical, el republicano Pau Cruz, ha apuntado que tras la "mierda racista" que difunde AC, es de "sentido común que te pueden responder con violencia".

Finalmente, y en un comunicado posterior al mensaje de Orriols, la fuerza ultra recuerda que estas agresiones "no son casos aislados" y responden a una "espiral de violencia" contra AC ante la "complicidad vergonzosa" de los que los llaman "extrema derecha para justificar cordones sanitarios".  Cabe recordar que las paradas informativas de los radicales en Cassà de la Selva, Sant Celoni y Prat de Lluçanès también sufrieron recientemente escraches violentos —si bien no hubo que lamentar heridos—. Y con anterioridad, radicales atacaron la sede de AC en Ripoll y reventaron una de sus conferencias en Vilafranca del Penedès, empujando a sus miembros y rompiendo varios móviles. Con respecto al último incidente, los Mossos d'Esquadra han iniciado una investigación para identificar a los culpables, pero hasta el momento no han practicado ninguna detención.

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