La constante polémica con el Valle de los Caídos, o el de Cuelgamuros, como renombró el Ejecutivo de Sánchez traspasa fronteras. El Parlamento rumano ha hecho llegar una carta al embajador español en Bucarest, José Antonio Hernández Pérez-Solorzano, en la que carga contra el Gobierno de coalición por su gestión del Valle de los Caídos. El presidente de la Comisión de Cultura, Artes y Medios de Comunicación de la Cámara de Diputados rumana, Mihail Neamțu, ha acusado directamente al Ejecutivo de Pedro Sánchez de ser partícipe de una "campaña de desacralización" bajo la escusa de la Ley de Memoria Democrática.
El pronunciamiento se emite después de la destitución de Santiago Cantera, Prior de la Abadía de la Santa Cruz en el Valle de los Caídos, por parte del Abad de Solesmes, Geoffroy Kemlin. De acuerdo con lo que InfoVaticana ha estado advirtiendo en los últimos días, la misiva subraya que esta decisión no se trata de un simple cambio administrativo, sino de una «campaña ideológica» impulsada por el gobierno español en el marco de la Ley de Memoria Democrática.
Neamțu opina que la salida de Santiago Cantera no es un hecho fortuito. “No nos dejemos engañar. Esto no es solo un acto administrativo, sino una revolución cultural destinada a eliminar la identidad cristiana del continente”, expresa en la carta.
El legislador rumano instó a la Santa Sede y a la comunidad internacional a resistirse a la posible expulsión de los monjes benedictinos del Valle de los Caídos. Además, alerta sobre los riesgos de reconfigurar el significado de este lugar, considerado por muchos como un espacio de reconciliación y devoción. “La basílica no debe ser desprofundizada. Los monjes no deben ser expulsados. Y Europa no debe olvidar quién es”, concluye.