El Sabadell ya piensa más allá de la opa. El banco catalán se prepara para un asalto fallido de BBVA y pone a Unicaja en el punto de mira, según trasladan a Vozpópuli fuentes próximas al Sabadell. La cúpula se considera con músculo suficiente como para lanzarse a comprar el sexto banco más grande de España y es consciente de que cualquier movimiento se hará de forma amistosa con el núcleo duro de accionistas de Unicaja.
Fuentes oficiales del Sabadell no hicieron comentarios al respecto. "Yo creo que esa es una opción que siempre existe, porque todos tenemos la vocación de mejorar. El BBVA tenía esa intención de mejorar con esta fusión, lo que pasa es que lo que no se puede hacer es atropellar la competencia por el camino y crear sinergias negativas", afirmó César González-Bueno, consejero delegado del Sabadell, preguntado sobre posibles fusiones en una reciente entrevista en TV3.
En el seno del Sabadell ya dan una probabilidad cercana al 90% de que la opa de BBVA fracase. Al menos con las condiciones actuales, aunque tampoco esperan una mejora por parte de Carlos Torres. Y ya se trabaja en un escenario en el que tendrían que dar un paso adelante: “Sin duda aportaríamos mucho valor a Unicaja”, admiten fuentes internas del banco catalán.
Unicaja se siente blindada por su núcleo duro de accionistas: La Fundación, los dueños de Mayoral y Tomás Olivo
Como antídoto contra la opa, el banco catalán ha prometido repartir entre sus accionistas todo el capital que supere el 13% del CET1, el de máxima calidad. Para 2025, tiene previsto destinar más de 1.000 millones entre dividendo y recompra de acciones. El equipo directivo defiende la capacidad para generar capital de forma orgánica, con lo que, sin esta política de dividendo, tendría margen para lanzarse a una operación corporativa.
Se dejan querer
En Unicaja, por su parte, ya hay algunos de los grandes accionistas que se abren ante un interés del Sabadell, como publicó este medio. El núcleo duro del banco andaluz lo conforman la Fundación Unicaja, que controla el 30,2% del capital; Tomás Olivo, con más del 9%; y los dueños de Mayoral; que tienen más del 8% del capital. Tras digerir Liberbank y sellar la paz en el consejo, había ciertas reticencias a iniciar nuevas operaciones, pero en el seno de estos accionistas no se descarta desde hace meses una “buena oferta” por parte del Sabadell.
Carlos Cuerpo, Josep Oliu y Carlos Torres.
“Somos compradores”, defendían los directivos del Sabadell ante los inversores tras conocerse el acercamiento de BBVA para una integración, cuyo rechazo del consejo llevó al grupo de La Vela a lanzar una opa hostil el pasado 9 de mayo.
BBVA y Sabadell tratan de convencer a Moncloa para que defiendan sus intereses en la recta final
Unicaja tiene actualmente un valor en Bolsa superior a los 4.400 millones de euros tras aprovechar la era de tipos de interés altos en Europa. Para poder plantearse una fusión el comprador tendría que ofrecer una prima de entre el 20% y el 30%, según estiman fuentes financieras. Con este escenario, la oferta del Sabadell tendría que superar los 5.300 millones, aunque es probable que la valoración de los bancos en la Bolsa se desinfle en los próximos trimestres al tocar techo en los ingresos típicos.
Vía libre de Competencia
Competencia ultima el dictamen sobre la opa, que prevé autorizar al no detectar problemas insalvables para el sector bancario. En el Sabadell, que defendían el efecto distorsionador de la operación y exigían la venta de gran parte del negocio de pymes, ahora se agarran a Moncloa, que tiene la última palabra. Josep Oliu, presidente del banco catalán, pidió la semana pasada al Gobierno que aclare si prohibirá la fusión, lo que sería un golpe económico a la opa por la pérdida de sinergias.
Pero en BBVA también han activado la presión y prometen “más impuestos”, y defienden que la operación supone una “apuesta clara” por España, en un momento en el que se necesitan grandes bancos en Europa para financiar el aumento del gasto en Defensa. El Gobierno, de momento, prefiere mantener la incógnita, aunque siempre ha defendido que la operación puede dañar la competencia, sin aclarar si hará valer su poder de veto, contemplado en la reforma de la Ley de Supervisión Bancaria de 2014.
Ambas partes se ven como ganadores. Si el Sabadell piensa en qué hacer tras la opa, en el BBVA ya trabajan con un equipo específico diseñado para la integración para cerciorarse de que los 850 millones de euros en sinergias de ingresos y de costes anunciada al mercado se pueden cumplir sin obstáculos políticos.
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luzmasluz
25/03/2025 15:01
¿Qué quiere Puigdemont...? Eso se hará... Parece mentira, pero es verdad....