El Ayuntamiento de Valencia celebra hoy su pleno ordinario del mes de marzo donde se va a proceder a realizar todos los cambios organizativos tras la salida de Juanma Badenas y Cecilia Herrero del grupo municipal de Vox. La alcaldesa de la capital del Turia, María José Catalá, ya está preparando para esta semana la reorganización del equipo de Gobierno que estaría integrado íntegramente por concejales del PP, salvo giro de última hora, y que dejaría a la primera edil gobernando en minoría.
La mayoría absoluta del pleno se establece en 17 concejales y Catalá cuenta con 13 ediles de su formación política. Hasta la escisión de Vox, la alcaldesa de Valencia contaba con el apoyo de los 4 concejales del partido que encabeza Santiago Abascal por lo que bloqueaban cualquier iniciativa de los 16 que suman Compromís (9) y PSOE (7).
Mayoría evaporada
Ese juego de mayorías se ha esfumado y ahora cualquier cuestión debrá pasar por el apoyo de los 2 ediles que han permanecido en Vox, José Gosálbez como portavoz y Mónica Gil como portavoz adjunta, así como de los dos tránsfugas que hoy estrenarán su condición en el plenario del consistorio.
La propia María José Catalá reconocía que en la sesión que hoy tendrá lugar "el pleno lo que hace es dar cuenta de su paso (el de Badenas y Herrero) a su condición de no adscritos y se formaliza".
Al margen de hacer oficial de la nueva situación de los exconcejales de Vox en el pleno, también quedará conformado jurídicamente el grupo de Vox con sus dos ediles, frente a los 4 que comenzaron la legislatura, y también se abordará la nueva composición de las diferentes comisiones municipales.
Menos peso al votar
El expediente que se lleva al pleno propone "modificar la composición de las comisiones permanentes del Pleno que pasarán a contar con 9 miembros, en lugar de los 7 actuales, para facilitar el derecho de participación de los dos concejales no adscritos", tal y como marca el reglamento.
En caso de aprobarse, como así parece, las comisiones tendrán 3 votos de los representantes del PP; 2 votos para los de Compromís; 1 para los del PSOE valenciano (como sucedía hasta ahora en el caso de estos tres grupos); mientras que pasa a ser de 0,50 para Vox (antes era 1); y 0,25 para cada uno de los dos concejales no adscritos.
El PP mantendrá así su mayoría en las comisiones siempre que le apoyen los dos concejales de Vox, ya que si Herrero y Badenas votarna en contra y se unieran a Compromís y PSOE se produciría un empate que desharía el voto de calidad de la Presidencia que recae en los populares.
Nueva etapa "en los próximos días"
Una vez que se supere la formalidad de la reorganización del pleno, la alcaldesa de Valencia debe abordar la del equipo de Gobierno. Las fuentes consultadas aseguran que está ya ultimando los cambios que dejarían un ejecutivo municipal integrado por los concejales del Partido Popular.
La propia Catalá reconoce sobre la posibilidad de establecer un equipo de Gobierno monocolor que "a partir del pleno tomaré las decisiones oportunas en los próximos días, desde luego".
Las conversaciones que ha mantenido con la dirección nacional de Vox en las últimas semanas han servido para clarificar la situación sobre quién representa a esta formación en el Ayuntamiento de Valencia y quién no.
En cualquier caso, los enviados de Santiago Abascal no han conseguido que Juanma Badenas y Cecilia Herrero entreguen su acta y tampoco fidelizar su voto en favor de las iniciativas de Catalá para poder mantener a Vox en el equipo de Gobierno.
El socio fiable
El enfrentamiento es total entre los dos exconcejales de Vox y la formación política con la que concurrieron a las elecciones municipales de 2023, por lo que Catalá ya no tiene garantía alguna de que sus iniciativas cuenten con el apoyo mayoritario del hemiciclo.
En esa tesitura la decisión de gobernar en minoría y negociar una a una las iniciativas municipales está ya prácticamente tomada porque Vox ha dejado a ser el "socio fiable" que pedía la alcaldesa de Valencia cuando surgió la crisis en el seno de esta formación.