Las cámaras de acción están de moda y eso se nota. ¿Quién no ha querido emular a alguno de sus deportistas favoritos y tenerlo grabado para el recuerdo? ¿Cuánto sube la moral enseñar a tus amigos, muertos de envidia, tu salto en paracaídas o tu último truco sobre un monopatín? Las grandes marcas lo saben y no han querido dejar pasar la oportunidad de abrirse hueco en un mercado con grandes perspectivas de futuro.