Los jóvenes leen, y mucho. A pesar del auge de las nuevas tecnologías y del uso de redes sociales como Instagram y TikTok, los adolescentes españoles dedican gran parte de su tiempo libre a leer. Así lo afirman los datos del barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2024 del Ministerio de Cultura, y estos van más allá. Las personas entre 14 y 29 años se consolidan como el grupo más lector de la sociedad española, con casi cinco puntos por encima respecto al pasado 2023. Pero al igual que aumenta el número de lectores, también cambia la forma de leer.
La aparición de nuevas tendencias también llega al panorama cultural y, en concreto, a los libros. Psicólogos y expertos en salud mental alertan sobre el peligro de una nueva forma de consumir novelas y todo tipo de obras: la lectura en diagonal. Tal y como explican, se trata de leer la primera línea de un texto para continuar atendiendo a palabras clave de izquierda a derecha, descendiendo diagonalmente. Y esto puede tener numerosos beneficios si la técnica se utiliza de la forma adecuada, pero también entraña diversos riesgos.
La parte positiva
Leer en diagonal puede ser una buena forma de conseguir asimilar grandes cantidades de información en poco tiempo. Así, esta podría ser una buena estrategia en el ámbito educativo, aunque es necesario tener en cuenta algo: este método no supone una comprensión o aprendizaje del texto en profundidad, sino que tan solo permite ahorrarse descripciones o información 'innecesaria'. Además, supone un menor desgaste cognitivo y, por lo tanto, un estudio más eficiente.
De esta manera, academias encargadas de ayudar a sus alumnos a preparar las oposiciones hablan de este método como una buena forma para estudiar, pero puntualizando algo: tan solo es recomendable para repasar. Además, dan algunas pautas en estos casos, como realizar antes de nada un escaneo general de la información, leyendo tan solo títulos, destacados y primeras líneas. Tras identificar las palabras clave entra en juego la lectura en diagonal a la vez que se toma notas de las ideas principales.
Riesgos y peligros
Pero a pesar de sus beneficios, es importante tener muy en cuenta en qué momentos es recomendable y en qué momentos no. De esta forma, aunque puede ser recomendable utilizar la lectura en diagonal para estudiar, no lo es para leer libros o novelas por pura diversión y entretenimiento. El auge de 'booktok' está, en parte, detrás de ello. Cada vez son más los jóvenes que se suman a la ola y muestran las obras que han leído en días, o incluso horas. Y así es como llega esa sensación agridulce: más lecturas, pero menos placer y descanso.
Son muchas las personas que encuentran en este hábito una forma de desconectar, pero devorar un libro, engancharse a él y saborearlo pierde todo su sentido con la lectura en diagonal. La economía de la atención y la cultura de la inmediatez explican este problema, algo que también ocurre con el consumo de películas y series. Cada vez es más difícil conseguir la atención suficiente para poder estar pendiente de una larga producción sin hacer más cosas a la vez o, simplemente, consultar el móvil.
Finalmente, los profesionales hablan de la consecuencia conocida como FOMO, siglas de 'fear of missing out' o 'miedo a perderse algo'. Detrás de estas tendencias se encuentra la necesidad de estar pendiente de todo en todo momento, actitudes y comportamientos que pueden derivar en graves trastornos de ansiedad. Así, una tendencia como es la de compartir lecturas en las redes sociales puede convertirse en toda una tendencia que deriva en imágenes y expectativas irreales, con la correspondiente carga emocional que suponen estos esfuerzos y ritmos de vida excesivos.
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