Una vez cerrado el grifo de USAID, que ha derramado millones de hectolitros de globalismo, el número dos de EE. UU., J.D. Vance, ha viajado a Europa con la idea de hacer ver a las élites de este continente que han sido inundadas y ahogadas por esta ideología, canalizada por el wokismo. Primero, Vance dio un discurso pedagógico en París sobre las posibilidades de la IA, el pasado 11 de febrero, muy revelador y que ha sido sepultado por el posterior. Fue en Múnich, poco después del atropello masivo en esta ciudad, donde señaló al “rey”, diciendo que está “desnudo”, sin miedo a que le corten la cabeza. Lo ha dicho a la cara, como los caballeros: el problema de Europa no es la economía, la inmigración, Rusia o China... Es la crisis de valores de la civilización occidental.
Este discurso histórico desprende, de fondo, aroma a Juan Pablo II por partida doble. Por un lado, por su cita explícita: “Como dijo una vez el papa Juan Pablo II, en mi opinión, uno de los más extraordinarios defensores de la democracia en este continente y en cualquier otro: ‘No tengan miedo’. No deberíamos tener miedo de nuestro pueblo, ni siquiera cuando expresa opiniones que no coinciden con las de sus líderes”. Pero también porque este discurso actualiza la famosa llamada a despertar a la civilización primigenia por parte de este papa el 9 de noviembre de 1982, cuando dijo: “Desde Santiago, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes…”.
Pero molesta, molesta mucho que “tu hijo” te diga lo que tienes que hacer, cuando, además, es verdad. Este reproche, en el fondo, es bueno: es una invitación a resurgir de sus cenizas a Europa, como el Ave Fénix. Además de una llamada a rescatar la necesidad de una democracia real, y no cacareada o trabada por el wokismo, cuando dijo: “Debemos hacer más que hablar de valores democráticos. Debemos vivirlos”.
Mostró también la continua cancelación en Europa, ya sea por motivos religiosos o democráticos, cuando dijo: “No se puede conseguir un mandato democrático censurando a sus oponentes o encarcelándolos, ya se trate del líder de la oposición, de un humilde cristiano que reza en su propia casa o de un periodista que intenta informar sobre las noticias. Tampoco pueden conseguir un mandato ignorando al electorado básico en cuestiones como quién puede formar parte de nuestra sociedad compartida”.
También habló de la falta de libertad de expresión y de la imposición de un mensaje único, sin dramatismo, cuando explicó: “Hablar y expresar opiniones no es interferencia electoral. Incluso cuando las personas expresan opiniones fuera de su propio país, e incluso cuando esas personas son muy influyentes. Y créanme, lo digo con mucho humor: si la democracia estadounidense puede sobrevivir diez años de reprimendas de Greta Thunberg, ustedes pueden sobrevivir unos meses de Elon Musk”.
En todo caso, es una reflexión a tener en cuenta, al margen de quién la diga. Es una propuesta a evaluar que puede ayudarnos. ¿Realmente tenemos claro a dónde vamos? ¿Queremos virar? ¿Qué es Europa hoy?
pablomariapabolaza
19/02/2025 00:08
Lo que no dijo es que han sido los Estados Unidos quienes han favorecido esta Europa en los últimos tiempos.