La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, celebrará la próxima semana con su homóloga en Extremadura, María Guardiola, el encuentro de colaboración institucional Extremadura-Madrid, dos jornadas de trabajo que tendrán como telón de fondo la preocupación común por el futuro cierre de la central nuclear de Almaraz y que pondrá en riesgo importantes retos a los que se enfrentan las sociedades de ambas regiones.
Díaz Ayuso se desplazará el lunes y el martes a Mérida con parte del Consejo de Gobierno (los consejeros de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García; Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert; Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo; y Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo) para abordar con el Ejecutivo extremeño programas y actuaciones de ámbito económico, social y cultural en beneficio de los ciudadanos.
Así, tratarán asuntos en materia de atención sanitaria y dependencia; infancia y mayores, víctimas de violencia contra la mujer, educación, vivienda y transportes; emprendimiento, investigación y digitalización; modernización administrativa, emergencias; cultura, turismo y deportes; ganadería y agroindustria, entre otros.
El martes, además, visitarán la central de Almaraz, que tiene el cese de operaciones programado entre 2027 y 2028 por parte del Gobierno central. Esta decisión es crítica para el suministro eléctrico y desarrollo económico regional. La Comunidad de Madrid recibe un 15% de su energía de dicha central, lo que pondría en jaque el sistema energético de la región.
Guardiola pide a Ribera que interceda
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, pidió "encarecidamente" el pasado miércoles en Bruselas a la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, que interceda para que el Gobierno de España se replantee la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz.
Ello con el argumento de que el cierre de dicha planta supone a juicio de la presidenta extremeña "una decisión absolutamente kamikaze" que "no obedece ni a criterios técnicos, ni a criterios científicos, ni a criterios medioambientales", sino a "una decisión absolutamente ideológica" que el Ejecutivo regional no comparte.
"Para nosotros es importantísimo que siga viviendo esa central nuclear que está dando de comer a más de 3.000 familias en la comarca de Campo Arañuelo, que es importante para la soberanía energética de nuestro país, que aporta un 7% a la energía que se genera en toda España y que abastece a 4 millones de hogares", ha subrayado.
Así, en declaraciones a los medios tras mantener una reunión este miércoles en Bruselas con Teresa Ribera en el marco de su viaje a la ciudad, donde participará en el Pleno del Comité de las Regiones, la presidenta extremeña ha considerado que por dichos motivos la "defensa" de la continuidad de la Central de Almaraz debe ser realizada por parte de "todos".
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