A finales de 2024, con la economía como un ‘cohete’ según Pedro Sánchez, estaban inscritas en el Régimen General de la Seguridad Social 1.443.527 empresas con trabajadores en sus plantillas (al menos con uno). Sin embargo, en diciembre de 2007, es decir, al final del últmo'boom' económico, había 1.643.406 (en junio de ese ejercicio se consiguió la cifra récord de 1.667.995 sociedades). Por tanto, en 17 años se han volatilizado 200.000 empresas (hay un 12,2% menos).
Esos 1,4 millones de sociedades existentes en la actualidad equivalen a prácticamente la misma cifra que se registraba en 2003 (1.447.689), mucho antes de la 'explosión' del sector inmobiliario. Es decir, España tenía hace 21 años el mismo número de empresas que ahora. Lo que significa que el músculo empresarial, probablemente como consecuencia del modelo de crecimiento económico -basado en los servicios con empresas que aparecen y desaparecen sin apenas continuidad- es tremendamente débil. Y se encuentra al albur de los vaivenes del PIB y de las crisis internacionales, así como de las decisiones del Gobierno en muchos casos. Todo ello tiene especial incidencia en el mantenimiento de la recaudación del sistema público de pensiones, mientras que el Ejecutivo de turno intenta capear el vendaval con permanentes subida de las cotizaciones, tanto empresariales como de los cotizantes.
Esta estadística procede de los datos del Fichero de Cuentas de Cotización de las empresas de la Seguridad Social. Las series históricas permiten ver las dificultades para conseguir un mayor potencial empresarial y financiero. Por ejemplo, en 1994 (hace 30 años) había en España 1,1 millones de entidades adscritas a la Seguridad Social. Su evolución ha estado plagada de permanentes altibajos, con descensos más acusados en la segunda recesión de 2013 y en la pandemia de 2020 (en ambos años se situó en poco más de 1,3 millones) mientras que los incrementos han sido siempre muy moderados. A partir de ese año, se ha producido una lenta subida hasta esos 1,4 millones actuales de sociedades cuyo número debería ser aún mayor teniendo en cuenta la mejoría estadística de la economía con tasas de crecimiento del 3%.
Lo que se observa es un descenso del 5% del número de las empresas con menos de 10 trabajadores desde 2007 y una caída del 1,5% en sociedades de entre 10 y 50 empleados. Mientras, se ha producido un repunte del 4% de empresas de entre 50 y 250 empleados así como de más del 20% en entidades superiores a 500 trabajadores. Es decir, la mayor catarsis se ha producido en el número de empresas pequeñas y medianas, mientras que en las más grandes se ha registrado un crecimiento que parece llamativo. Pero se debe, sobre todo, a la irrupción obligatoria en la Seguridad Social del conjunto del sector público a partir de 2012, con un aumento exponencial del número de centros de trabajo computables en el Registro de Empresas y también por el alza del número de afiliados en los organismos de las Administraciones.
Cambio de tamaños
Por su parte, en el resto de empresas privadas se ha producido una reasignación también importante de sus tamaños, en muchos casos coincidiendo con el boom de las subcontratas. Este cambio se ha producido en particular en las denominadas multinacionales nacionales (comunicaciones, banca o energía), que durante estos años han reducido sensiblemente sus plantillas, mientras que han cambiado el modelo de relacionales laborales y ahora son las que más se realimentan de empleo y salarios más precarios.
Así, la mayor parte del empleo estable se concentra ahora en las pymes, y son las grandes empresas, tras la reforma laboral del PSOE, las que más se están beneficiando de las contrataciones a tiempo parcial (sobre todo de indefinidos) así como de fijos discontinuos y de temporales. Por ejemplo, las empresas del top nacional, con más de 500 empleados, tienen 727.308 millones de empleados fijos por horas, otros 339.290 temporales a tiempo parcial así como 323.718 fijos discontinuos y 853.812 temporales.
Es decir, disponen de más de 2,2 millones de empleados con cotizaciones a la Seguridad Social ‘inestables’. Esta cifra representa el 35% del total de los trabajadores de que disponen estas grandes corporaciones y que se supone deberían tener mayores niveles de estabilidad y de volumen de cotizaciones. En general, las condiciones laborales siguen sin mejorar ya que, con datos de diciembre de 2024, el 42% de los contratos que se realizan duran menos de un mes y el 57% menos de siete días.
Por sectores de actividad, entre 2007 y 2024 han desaparecido más 55.000 empresas (-22%) del comercio al por menor (tiendas) y otras 18.000 del comercio al por mayor (-16%). Hay que añadir la ‘volatización’ de unas 100.000 sociedades de la construcción (-40%); 25.000 más de las actividades inmobiliarias (-37%); 12.000 más de las sociedades de ventas y reparaciones de coches (-21%); otras 15.000 del transporte (-20%); y una larga lista en la que se incluye el descenso de las que se dedicaban al servicio doméstico de los hogares (-8%), actividades deportivas, recreativas y de entretenimiento (-11%), y curiosamente hay un 10% menos de sociedades de las actividades sanitarias, que corresponden mayoritariamente al sector privado.
Mientras, crece el número de sociedades relacionadas con la educación (33%); Administraciones Públicas y Defensa con Seguridad Social obligatoria (8%); servicios personales, es decir, peluquerías (2%) y, como era de esperar, al convertirse en una de las pocas salidas profesionales y laborales existentes, aumentan por encima del 5% (unas 8.000 más) las empresas relacionadas con las bebidas y comidas (bares).
Evolución por provincias
Por provincias, Madrid lidera el número de empresas inscritas en la Seguridad Social. Tiene casi el 15% de las sociedades (unas 208.000) frente al 12% de Barcelona (unas 178.000). El número de las entidades madrileñas ha aumentado casi un 7% desde 2007 mientras que las de la capital catalana han descendido un 5%. Probablemente se debe al mayor incremento de la economía de Madrid y al mismo tiempo a la ‘hégira’ de empresas catalanas con el ‘procés’ independentista.
Les sigue Valencia, que acumula el 5% de sociedades inscritas en la Seguridad Social (unas 78.000), prácticamente el mismo número que en 2007 y, por su parte, Alicante se coloca en quinto lugar con el 4% del conjunto de las compañías (unas 63.000) y un alza del 5% desde 2007. En porcentaje y por tamaño, el 85% de las empresas tienen menos de 10 trabajadores; casi un 13% está entre 10 y 50 empleados;, otro 2% se encuentra entre 50 y 250; y sólo el 0,4% tienen en nómina a más de 250 empleados (el 0,2% dispone de más de 500 empleados). Por sectores productivos, el 75% de las empresas están adscritas a los servicios mientras que el 11% pertenece a la construcción, un 8% a la industria y poco más del 7% a la agricultura.
MataNarcisos
23/02/2025 08:34
El "Cohete" de caga y vete... Imaginen si además no se FALSEASEN los datos económicos, y tampoco los de empleo... Tomar por IDIOTAS, a aquellos que te pagan el Palacio, ya no es solo una inmoralidad, es una ofensa. Oscar Wilde, escribió un cuento titulado "El Famoso Cohete" que resulta ser lo mas semejante a Sánchez, trata de un Cohete que tiene tal concepto NARCISISTA de el mismo, que cree que no recibe tan grande reconocimiento que el se merece, jactándose de sus "grandes cualidades" que además era el que debía culminar la Fiesta de la boda del hijo del Rey, pero empezó a llorar de su propia vanidad, al compararse con los otros cohetes de la fiesta, y por ello se humedeció, siendo al final el único que no explosionó. MORALEJA: La SOBERBIA, la VANIDAD, y el NARCISISMO, al final acaban siendo el lastre que te hunde.
gavilan1960
23/02/2025 11:14
La burocracia y la normativización excesiva impiden el adecuado desarrollo social y económico de un país. En España, como sucede en el resto de Europa, las Administraciones públicas (en plural) están sobredimensionadas. Todas ellas tienen un rango de eficacia y eficiencia muy bajo. Los sindicatos han ido consiguiendo derechos para los funcionarios (permisos de maternidad-paternidadd, asuntos propios, turnos inconcebibles con muchos días libres, bajas sin justificar, ... ) lo que conlleva una productividad muy baja. La cultura actual propicia el rehuir del trabajo y las obligaciones. Se precisa una poda importante en todas ellas. Ahora bien, hay que preservar las instituciones, evitando que sean colonizadas, para hacer efectivo el Estado de derecho y la separación de poderes. Se ha dejado de hablar de obligaciones. Sólo se reivindican derechos. Es imprescindible educar e imbuir a los funcionarios el sentido del deber, el espíritu de servicio, convencerlos que son servidores públicos, no dueños del garito, .... ?. Nuestras sociedades europeas se tienen que transformar para conseguir ser más productivas y más competitivas. ¿Alguien piensa que nuestro Estado de bienestar se puede mantener en las condiciones actuales, si no generamos más riqueza?
Messidor
Hombre, pues claro que no! - Es de un Colectivo Vulnerable - Son sus costumbres - Hay que ser tolerantes Además los jovenlandeses son muy recatados. Nunca se empelotaría. Lo que sí haría es lavarse los pies.