No lo consiguió el Real Betis cuando Nabil Fekir tuvo que abandonar el club verdiblanco por el Fair Play financiero. Tampoco logró la inscripción el Getafe CF para un Pedro León que tuvo que pasarse más de medio año sin poder vestir de corto. Shinji Okazaki tuvo que irse gratis a la SD Huesca porque el Málaga CF no tenía hueco en el límite salarial. Pero el FC Barcelona sí ha conseguido la cautelar para que Dani Olmo y Pau Víctor puedan jugar en LaLiga durante esta temporada. Podrán hacerlo antes, incluso, este domingo 12 de enero desde Arabia Saudí.
La puesta en escena: la final de la Supercopa de España que el club blaugrana disputará ante el vencendor del Real Madrid - RCD Mallorca de este jueves. Los goles de Gavi y Lamine Yamal, recuperados ambos de sus lesiones, bastaron para que el FC Barcelona vuelva a disputar la final del torneo por tercer año consecutivo.
Doble alegría, por lo tanto, para la entidad catalana este miércoles. Ni siquiera Joan Laporta, el presidente del FC Barcelona, pudo evitar sus ganas de mostrarla.
El FC Barcelona recupera el vuelo en Arabia Saudí
El club catalán se llevó la primera semifinal de la Supercopa de España tras imponerse al Athletic Club (2-0) en el King Abdullah Sports City de Yeda. El conjunto dirigido por Hansi Flick viajaba a Arabia Saudí inmenso en un trámite delicado en LaLiga, sumando apenas cinco puntos de los últimos 21 en juego. Sin embargo, su rendimiento en la UEFA Champions League y la oportunidad de disputar este torneo parecen haber inyectado nueva energía al equipo. Además, la medida cautelar concedida por el CSD que permite a Dani Olmo y Pau Víctor jugar con la elástica blaugrana fue un aliciente, aunque ambos quedaron fuera de la semifinal.
Robert Lewandowski (9) pelea una posesión con Aitor Paredes (4) durante el partido | EFE
El Athletic, por su parte, presentaba sus credenciales como vigente campeón de la Copa del Rey y con el recuerdo de haber vencido al FC Barcelona en las finales de la ediciones de la Supercopa 2015 y 2021. Sin embargo, los de Ernesto Valverde no lograron hacer valer su experiencia. No será por intentos, que los tuvo de sobra.
El partido comenzó con un Barça incisivo, encontrando premio en el minuto 17. Una jugada rápida y bien hilvanada terminó con un remate certero de Gavi, quien definió de primeras tras un pase de Alejandro Balde. El centrocampista, uno de los más destacados del equipo blaugrana, dejó clara su importancia en el esquema de Flick habiéndose recuperado al completo de su lesión. El Athletic intentó responder estirando sus líneas, pero le faltó claridad en los metros finales. Mientras tanto, el FC Barcelona seguía generando peligro, con un Lewandowski activo y un Raphinha hiriente que exigió varias intervenciones de un inspirado y crucial Unai Simón.
Tras el descanso, los catalanes mantuvieron su intención de ampliar la ventaja. La insistencia dio frutos en el minuto 63, cuando Lamine Yamal, que volvía de una leve lesión en el ligamento intertibio-peroneo anterior, anotó el segundo con una definición precisa tras un pase al límite del fuera de juego de Gavi. De nuevo, dos perlas de la cantera culé conectadas. El joven extremo azulgrana mostró templanza y sangre fría para encarar a Unai Simón y sellar prácticamente el partido.
Lamine Yamal (19) celebra tras marcar el segundo gol ante el Athletic Club | EFE
Entonces, el Athletic movió el banquillo en busca de soluciones, destacando la entrada de Nico Williams, que sumó intensidad al ataque bilbaíno. Sin embargo, las ocasiones más claras, incluido dos goles anulados por fuera de juego a Iñaki Williams y a Óscar De Marcos, no se tradujeron en el marcador. El FC Barcelona supo gestionar la ventaja y hasta pudo ampliar la diferencia, pero Frenkie De Jong se topó con un defensor en la línea de gol en los minutos finales del encuentro.
Serán, por lo tanto, los hombres de Hansi Flick quienes presenten batalla el próximo domingo 12 en el mismo escenario. Allí afrontrarán la final con la ambición de repetir el éxito de 2023, cuando ganaron la Supercopa ante el Real Madrid (3-1).